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8 de septiembre 2014    /   ENTRETENIMIENTO
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¿Te gustan tus tetas?

8 de septiembre 2014    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Parece que todas las tetas del mundo fueran iguales. En tamaño, forma, tersura y color. Eso sería así si solo viéramos las tetas que aparecen en los medios y los anuncios. Pero esa imagen no solo no es real, según Laura Dodsworth. Lo peor de todo es que ha acabado convirtiéndose en un «ideal inalcanzable». «Vemos imágenes de pechos continuamente en los medios, pero las fotografías reales son tabú. Los de verdad están escondidos bajo la ropa».
La fotógrafa británica lleva dos años indagando sobre cómo se sienten las mujeres con su pecho. Ha entrevistado a 100. Hay monjas budistas, strippers, supervivientes de cáncer, enfermeras, madres, bailarinas, ejecutivas, operadas… Mujeres que usan la talla más pequeña y la más inmensa. Mujeres que detrás de su pecho siempre guardan una historia (algunas de ellas han sido publicadas aquí por The Guardian).
«Las fotografías por sí solas resultan muy interesantes, pero, además, de ahí parten relatos sobre sus emociones, su imagen, su vida…», explica Dodsworth en una entrevista por correo electrónico. Son historias sin filtro ni en la cámara ni en la edición. Las entrevistadas fueron absolutamente sinceras porque en este proyecto no hay nombres. Sus bustos y sus declaraciones son anónimas, y en conjunto forman un libro titulado Bare Reality, que actualmente busca financiación en Kickstarter.
tetas
© Copyright Laura Dodsworth 2012-2014. All rights reserved. Do not reproduce without permission.
Dodsworth asegura que siempre se ha sentido fascinada por «la dicotomía entre la vida personal de las mujeres y cómo la muestran en los medios; la dicotomía entre lo que sentimos en privado sobre nuestro pecho y cómo se presenta para el consumo público».
En la cultura occidental las tetas reales son tabú porque esta zona del cuerpo está absolutamente ligada a la sexualidad, según la autora. «En otras sociedades, en cambio, lo normal es el topless».
Laura Dodsworth emprendió este proyecto porque quería «rehumanizar a las mujeres mediante fotografías reales». «Los bustos que vemos en los medios, a menudo, han sido retocados. Bien mediante una operación quirúrgica, bien mediante Photoshop. Los pechos mejorados artificialmente de modelos y actrices no solo acaban provocando una comparación desalentadora. También presentan un ideal imposible. Si una modelo no puede alcanzar el canon perfecto, ¿cómo lo van a conseguir el resto de las mujeres?».
No es difícil sacar conclusiones de Bare Reality, pero la autora deja claro que no es una investigación. Dice que es «un proyecto artístico y social» que espera «ver plasmado en un libro y una exposición. Mi intención es que estas fotografías e historias informen, inspiren y hagan reflexionar a muchas personas. Incluso que transformen su relación con su pecho. Una de las cosas que más me sorprendió es cómo han cambiado mis emociones durante el proceso. Bare Reality me ha transformado y ha cambiado el modo en que pienso sobre las mujeres. Incluso la relación con mi pecho. Ahora me gusta más y yo también me gusto más como mujer».
La fotógrafa piensa que «el cuerpo de las mujeres lleva mucho tiempo siendo escudriñado y adorado, criticado y controlado». También ha sido un filón para los mercaderes de la belleza. Y desde hace tiempo. Es difícil encontrar un periódico de principios del XX donde no aparezca un anuncio para conseguir un «hermoso pecho».
En España…
t4
[Revista Lecturas, 1933]
Francia…
t1
t2
[La vie parisienne. Sábado, 16 de febrero de 1935]
Italia…
t3
[L’Illustrazione. Milano, 1 de marzo 1931]
Pero, según Dodswoth, hoy hay cierto hartazgo. «Pienso que se ha producido una reacción contra la representación de un ideal de belleza muy estrecho y retocado artificialmente».
Y, de paso, si el proyecto acaba convirtiéndose en un libro, la fotógrafa invertirá una libra esterlina a la organización para prevenir el cáncer Breast Cancer UK por cada ejemplar vendido.
Imagen de portada: La vie parisienne. Sábado, 16 de febrero de 1935

Parece que todas las tetas del mundo fueran iguales. En tamaño, forma, tersura y color. Eso sería así si solo viéramos las tetas que aparecen en los medios y los anuncios. Pero esa imagen no solo no es real, según Laura Dodsworth. Lo peor de todo es que ha acabado convirtiéndose en un «ideal inalcanzable». «Vemos imágenes de pechos continuamente en los medios, pero las fotografías reales son tabú. Los de verdad están escondidos bajo la ropa».
La fotógrafa británica lleva dos años indagando sobre cómo se sienten las mujeres con su pecho. Ha entrevistado a 100. Hay monjas budistas, strippers, supervivientes de cáncer, enfermeras, madres, bailarinas, ejecutivas, operadas… Mujeres que usan la talla más pequeña y la más inmensa. Mujeres que detrás de su pecho siempre guardan una historia (algunas de ellas han sido publicadas aquí por The Guardian).
«Las fotografías por sí solas resultan muy interesantes, pero, además, de ahí parten relatos sobre sus emociones, su imagen, su vida…», explica Dodsworth en una entrevista por correo electrónico. Son historias sin filtro ni en la cámara ni en la edición. Las entrevistadas fueron absolutamente sinceras porque en este proyecto no hay nombres. Sus bustos y sus declaraciones son anónimas, y en conjunto forman un libro titulado Bare Reality, que actualmente busca financiación en Kickstarter.
tetas
© Copyright Laura Dodsworth 2012-2014. All rights reserved. Do not reproduce without permission.
Dodsworth asegura que siempre se ha sentido fascinada por «la dicotomía entre la vida personal de las mujeres y cómo la muestran en los medios; la dicotomía entre lo que sentimos en privado sobre nuestro pecho y cómo se presenta para el consumo público».
En la cultura occidental las tetas reales son tabú porque esta zona del cuerpo está absolutamente ligada a la sexualidad, según la autora. «En otras sociedades, en cambio, lo normal es el topless».
Laura Dodsworth emprendió este proyecto porque quería «rehumanizar a las mujeres mediante fotografías reales». «Los bustos que vemos en los medios, a menudo, han sido retocados. Bien mediante una operación quirúrgica, bien mediante Photoshop. Los pechos mejorados artificialmente de modelos y actrices no solo acaban provocando una comparación desalentadora. También presentan un ideal imposible. Si una modelo no puede alcanzar el canon perfecto, ¿cómo lo van a conseguir el resto de las mujeres?».
No es difícil sacar conclusiones de Bare Reality, pero la autora deja claro que no es una investigación. Dice que es «un proyecto artístico y social» que espera «ver plasmado en un libro y una exposición. Mi intención es que estas fotografías e historias informen, inspiren y hagan reflexionar a muchas personas. Incluso que transformen su relación con su pecho. Una de las cosas que más me sorprendió es cómo han cambiado mis emociones durante el proceso. Bare Reality me ha transformado y ha cambiado el modo en que pienso sobre las mujeres. Incluso la relación con mi pecho. Ahora me gusta más y yo también me gusto más como mujer».
La fotógrafa piensa que «el cuerpo de las mujeres lleva mucho tiempo siendo escudriñado y adorado, criticado y controlado». También ha sido un filón para los mercaderes de la belleza. Y desde hace tiempo. Es difícil encontrar un periódico de principios del XX donde no aparezca un anuncio para conseguir un «hermoso pecho».
En España…
t4
[Revista Lecturas, 1933]
Francia…
t1
t2
[La vie parisienne. Sábado, 16 de febrero de 1935]
Italia…
t3
[L’Illustrazione. Milano, 1 de marzo 1931]
Pero, según Dodswoth, hoy hay cierto hartazgo. «Pienso que se ha producido una reacción contra la representación de un ideal de belleza muy estrecho y retocado artificialmente».
Y, de paso, si el proyecto acaba convirtiéndose en un libro, la fotógrafa invertirá una libra esterlina a la organización para prevenir el cáncer Breast Cancer UK por cada ejemplar vendido.
Imagen de portada: La vie parisienne. Sábado, 16 de febrero de 1935

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Opiniones 4
  • Yo amo mis tetas siempre me han gustado desde que eran pequeñas, nunca me he puesto a juzgarlas en comparación con las de otras en especial si son modelos, pero conozco a amigas que no les agradan las suyas

  • Pues claro que en los medios las mujeres (y los hombres) que salen no se parecen a la gente real. Es lo que ha ocurrido siempre. ¿Alguien piensa que el doríforo (http://es.wikipedia.org/wiki/Dor%C3%ADforo) o la venus de Milo (http://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Milo) son retratos de gente real? Lo dudo mucho. Ocurre que a todos nos gusta ver gente extraordinariamente guapa, los artistas lo saben, estudian lo que tiene más efecto y lo exageran.
    Lo malo no es que existan esos ideales inalcanzables, lo malo es compararse con ellos y sentirse mal porque no llegas. Es algo enfermizo. Supongo que ahora ocurre mucho porque estamos continuamente expuestos a imágenes manipuladas por la tecnología, mientras que el contacto con seres humanos es menor y más distante.

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