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18 de abril 2012    /   CREATIVIDAD
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The Plant Journal: cuando las plantas importan tanto como el diseño

18 de abril 2012    /   CREATIVIDAD     por          
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Dicen que observan las plantas con curiosidad. Descubren sus secretos y aprenden cómo cuidarlas. Mezclan la información con ilustraciones y fotografías muy cuidadas. Es The Plant Journal. Una revista que se publica dos veces al año, en papel, solo en papel, desafiando a los talibanes digitales. La fundaron Cris Merino, Carol Montpart e Isa Merino. Viven en Barcelona y venden en todo el mundo. Muchos de sus lectores están en Japón, Australia y EEUU.

Cris Merino, directora y editora de la revista, cuenta que el principio de esta historia…
Isa y Carol fuimos juntas a la universidad y, después, acabamos trabajando en el mismo estudio de diseño gráfico, en Barcelona. Yo trabajaba como periodista y las tres éramos unas apasionadas de las publicaciones y las revistas. Era un buen punto de partida para hacer algo juntas. A las tres nos gustan las plantas y nos dimos cuenta de que no había ninguna publicación que hablase de jardinería en la forma que nos gusta.

¿Cómo surgió la idea de publicar una revista sobre plantas?
Siempre nos han encantado las plantas, pero fue cuando nos trasladamos a nuestra propia casa cuando de verdad nos metimos en el tema. Siempre estábamos pidiendo consejo en floristerías, preguntando a nuestros amigos y familiares, buscando información en libros y revistas… Dado que no había ninguna revista de plantas que nos gustara, fue una decisión natural.

¿Qué tipo de público lee The Plant Journal?
Personas que aman las revistas y tienen una sensibilidad especial hacia las plantas. Pero, además, como nos gusta mucho investigar conexiones inesperadas entre la creatividad y las plantas, también le gusta a la gente interesada en fotografía, ilustración, diseño, artesanía, literatura, gastronomía, etc.

¿Qué tipo de contenidos aparecen en la revista?
Cada número es un monográfico sobre botánica y está dedicado a una planta. Damos información sobre ella e instrucciones sobre cómo cuidarla. En el número 1 hablamos de staghorn fern (platycerium) y en el 2, de Monstera deliciosa. La estructura de la revista incluye historias personales, galerías de ilustraciones y algunos consejos prácticos y trucos. También hay contenidos regulares como recetas de comida, una sección ‘Hazlo tú mismo’, la tienda de plantas, la historia de ficción, entrevistas y ensayos fotográficos.

Desatendéis a los agoreros que predican el fin del papel. ¿Por qué pensasteis lanzar solo una publicación impresa sin versión digital?
Fue algo que nunca nos planteamos. Las tres somos fetichistas de las publicaciones impresas. Nos encantan los periódicos, los libros, las revistas, los fanzines… Hoy puede parecer una locura publicar una revista en papel, especialmente tratándose de un tema tan de nicho. Es más arriesgado económicamente, pero, desde el principio, queríamos crear un objeto bonito que pudiese convertirse en un coleccionable. Además, pensamos que leer una revista impresa es siempre un acto más íntimo y agradable.

¿Qué importancia concedéis al diseño de la revista?
Es muy importante, por supuesto. Queríamos crear una publicación que estuviese, en cierto modo, fuera de las tendencias y que prestase especial atención a la fotografía y las ilustraciones. Isa y Carol trabajan muy duro para crear un objeto bonito que sea, a la vez, una experiencia de lectura gozosa.

El próximo domingo impartís un taller en la Feria editorial Independiente de Madrid Libros Mutantes. ¿En qué va a consistir?
La idea es que la gente traiga un esqueje de alguna planta que tenga en casa para intercambiarlo con alguno de los participantes. De esta manera, cada persona se irá con un clon de una planta de otra persona y una pequeña publicación sobre el taller. Entre nosotras, y entre amigos y familia, solemos intercambiar esquejes, y siempre habíamos querido llevarlo un poco más allá.

¿Cómo surgió el concepto de “intercambiar esquejes” como si fueran cromos?
En realidad es una cosa que se ha hecho siempre entre amigos, familiares… La idea es concentrarlo todo en un día para que sea más intenso. De esta manera no solo creas un clon y te ahorras comprar una planta, sino que además esa planta tiene ya una historia porque ha pertenecido a alguien.

El futuro…
De momento, seguir aprendiendo y mejorando todo lo que podamos.

 

 

 

 

 

Dicen que observan las plantas con curiosidad. Descubren sus secretos y aprenden cómo cuidarlas. Mezclan la información con ilustraciones y fotografías muy cuidadas. Es The Plant Journal. Una revista que se publica dos veces al año, en papel, solo en papel, desafiando a los talibanes digitales. La fundaron Cris Merino, Carol Montpart e Isa Merino. Viven en Barcelona y venden en todo el mundo. Muchos de sus lectores están en Japón, Australia y EEUU.

Cris Merino, directora y editora de la revista, cuenta que el principio de esta historia…
Isa y Carol fuimos juntas a la universidad y, después, acabamos trabajando en el mismo estudio de diseño gráfico, en Barcelona. Yo trabajaba como periodista y las tres éramos unas apasionadas de las publicaciones y las revistas. Era un buen punto de partida para hacer algo juntas. A las tres nos gustan las plantas y nos dimos cuenta de que no había ninguna publicación que hablase de jardinería en la forma que nos gusta.

¿Cómo surgió la idea de publicar una revista sobre plantas?
Siempre nos han encantado las plantas, pero fue cuando nos trasladamos a nuestra propia casa cuando de verdad nos metimos en el tema. Siempre estábamos pidiendo consejo en floristerías, preguntando a nuestros amigos y familiares, buscando información en libros y revistas… Dado que no había ninguna revista de plantas que nos gustara, fue una decisión natural.

¿Qué tipo de público lee The Plant Journal?
Personas que aman las revistas y tienen una sensibilidad especial hacia las plantas. Pero, además, como nos gusta mucho investigar conexiones inesperadas entre la creatividad y las plantas, también le gusta a la gente interesada en fotografía, ilustración, diseño, artesanía, literatura, gastronomía, etc.

¿Qué tipo de contenidos aparecen en la revista?
Cada número es un monográfico sobre botánica y está dedicado a una planta. Damos información sobre ella e instrucciones sobre cómo cuidarla. En el número 1 hablamos de staghorn fern (platycerium) y en el 2, de Monstera deliciosa. La estructura de la revista incluye historias personales, galerías de ilustraciones y algunos consejos prácticos y trucos. También hay contenidos regulares como recetas de comida, una sección ‘Hazlo tú mismo’, la tienda de plantas, la historia de ficción, entrevistas y ensayos fotográficos.

Desatendéis a los agoreros que predican el fin del papel. ¿Por qué pensasteis lanzar solo una publicación impresa sin versión digital?
Fue algo que nunca nos planteamos. Las tres somos fetichistas de las publicaciones impresas. Nos encantan los periódicos, los libros, las revistas, los fanzines… Hoy puede parecer una locura publicar una revista en papel, especialmente tratándose de un tema tan de nicho. Es más arriesgado económicamente, pero, desde el principio, queríamos crear un objeto bonito que pudiese convertirse en un coleccionable. Además, pensamos que leer una revista impresa es siempre un acto más íntimo y agradable.

¿Qué importancia concedéis al diseño de la revista?
Es muy importante, por supuesto. Queríamos crear una publicación que estuviese, en cierto modo, fuera de las tendencias y que prestase especial atención a la fotografía y las ilustraciones. Isa y Carol trabajan muy duro para crear un objeto bonito que sea, a la vez, una experiencia de lectura gozosa.

El próximo domingo impartís un taller en la Feria editorial Independiente de Madrid Libros Mutantes. ¿En qué va a consistir?
La idea es que la gente traiga un esqueje de alguna planta que tenga en casa para intercambiarlo con alguno de los participantes. De esta manera, cada persona se irá con un clon de una planta de otra persona y una pequeña publicación sobre el taller. Entre nosotras, y entre amigos y familia, solemos intercambiar esquejes, y siempre habíamos querido llevarlo un poco más allá.

¿Cómo surgió el concepto de “intercambiar esquejes” como si fueran cromos?
En realidad es una cosa que se ha hecho siempre entre amigos, familiares… La idea es concentrarlo todo en un día para que sea más intenso. De esta manera no solo creas un clon y te ahorras comprar una planta, sino que además esa planta tiene ya una historia porque ha pertenecido a alguien.

El futuro…
De momento, seguir aprendiendo y mejorando todo lo que podamos.

 

 

 

 

 

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