17 de abril 2017    /   CREATIVIDAD
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The Unseen: prendas que cambian de color según el estado de ánimo

17 de abril 2017    /   CREATIVIDAD     por          
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«Te invitamos a ver lo desconocido». Con esas palabras se presenta The Unseen, un estudio británico que combina la ciencia con el arte, el diseño y la performance.

Su equipo está formado por profesionales con perfiles muy diferentes. Desde anatomistas a químicos, pasando por diseñadores y artistas. Personas que «usan la química en el campo del diseño para desarrollar soluciones visuales sencillas a complejos problemas invisibles».

Esas menciones a lo visible y lo invisible son claves en la filosofía de The Unseen, que se dedica a generar piezas para visualizar datos a través de un elemento tan sencillo como los cambios de color.


Para ello, The Unseen investiga en el campo de las pinturas y de las nuevas tecnologías. Unos avances que, posteriormente, se han materializado en diferentes productos que abarcan desde el sector del lujo hasta el gran consumo.

Gracias a sus tintas, que reaccionan al color corporal, a la presión, a la luz ambiente, a la humedad o a las emociones del usuario, The Unseen ha producido complementos para teléfonos móviles, bolsos o una chaqueta que cambia de color según el humor del usuario.

«El color rojo indica enfado, nerviosismo o ansiedad. Por su parte, el verde refleja capacidad de socialización y el azul calma, honestidad y paz. Los colores blancos, significarían sensibilidad, habilidades psicológicas e intuición», afirman desde The Unseen, que prevén usos más allá de la moda para sus inventos.

Gracias a esa tecnología se pueden producir tiritas o vendas que informan a sus usuarios si la herida está infectada o no. Incluso se pueden fabricar prendas deportivas que indiquen qué músculos están actuando más en cada momento para mejorar el rendimiento de los atletas o evitar lesiones.

También se pueden crear automóviles que cambien de color según la velocidad a la que circulen o asfaltos que indiquen la cantidad de carbono que se está emitiendo a la atmósfera. Por último, en el ámbito doméstico, The Unseen ha creado envases de comida que informan a través de un código de color cuando fueron abiertos para saber si pueden ser ingeridos o no.


Las posibilidades son casi infinitas. El mayor problema son los plazos y los presupuestos. Sin ir más lejos, un proyecto en colaboración con el Ministerio de Sanidad Británico no llegó a buen puerto por las urgencias de la institución sanitaria.

En todo caso, en The Unseen no tienen prisa. Su proyecto es mucho más que una empresa destinada a generar beneficios. Por eso no es extraño ver sus creaciones en lugares como la Royal Academy of Arts y la Royal Academy of Engineering.

«Te invitamos a ver lo desconocido». Con esas palabras se presenta The Unseen, un estudio británico que combina la ciencia con el arte, el diseño y la performance.

Su equipo está formado por profesionales con perfiles muy diferentes. Desde anatomistas a químicos, pasando por diseñadores y artistas. Personas que «usan la química en el campo del diseño para desarrollar soluciones visuales sencillas a complejos problemas invisibles».

Esas menciones a lo visible y lo invisible son claves en la filosofía de The Unseen, que se dedica a generar piezas para visualizar datos a través de un elemento tan sencillo como los cambios de color.


Para ello, The Unseen investiga en el campo de las pinturas y de las nuevas tecnologías. Unos avances que, posteriormente, se han materializado en diferentes productos que abarcan desde el sector del lujo hasta el gran consumo.

Gracias a sus tintas, que reaccionan al color corporal, a la presión, a la luz ambiente, a la humedad o a las emociones del usuario, The Unseen ha producido complementos para teléfonos móviles, bolsos o una chaqueta que cambia de color según el humor del usuario.

«El color rojo indica enfado, nerviosismo o ansiedad. Por su parte, el verde refleja capacidad de socialización y el azul calma, honestidad y paz. Los colores blancos, significarían sensibilidad, habilidades psicológicas e intuición», afirman desde The Unseen, que prevén usos más allá de la moda para sus inventos.

Gracias a esa tecnología se pueden producir tiritas o vendas que informan a sus usuarios si la herida está infectada o no. Incluso se pueden fabricar prendas deportivas que indiquen qué músculos están actuando más en cada momento para mejorar el rendimiento de los atletas o evitar lesiones.

También se pueden crear automóviles que cambien de color según la velocidad a la que circulen o asfaltos que indiquen la cantidad de carbono que se está emitiendo a la atmósfera. Por último, en el ámbito doméstico, The Unseen ha creado envases de comida que informan a través de un código de color cuando fueron abiertos para saber si pueden ser ingeridos o no.


Las posibilidades son casi infinitas. El mayor problema son los plazos y los presupuestos. Sin ir más lejos, un proyecto en colaboración con el Ministerio de Sanidad Británico no llegó a buen puerto por las urgencias de la institución sanitaria.

En todo caso, en The Unseen no tienen prisa. Su proyecto es mucho más que una empresa destinada a generar beneficios. Por eso no es extraño ver sus creaciones en lugares como la Royal Academy of Arts y la Royal Academy of Engineering.

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