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21 de febrero 2019    /   IDEAS
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Tinder en el pueblo: ¿es fácil ligar por una app en el entorno rural?

21 de febrero 2019    /   IDEAS     por          
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Cuando se habla de las virtudes de las app de citas y cómo han revolucionado el «mercado de la carne» se tiende a dar una visión sesgada. Porque Tinder y otras apps del mismo estilo permiten conocer gente nueva de forma fácil y además muy efectiva (al menos de cara a mantener encuentros sexuales), pero solo en lugares donde es fácil encontrar desconocidos con los que quedar, en un corto radio de distancia. Algo que en el entorno rural no ocurre.

Tinder no siempre soluciona los problemas que hay para ligar en el pueblo, y por eso muchas personas acaban renegando del uso de este tipo de apps. Sin embargo, para quien no desista y esté convencido de que el mundo de las citas virtuales, por derecho, debería ser para todo el mundo, aquí van algunas ideas, basadas en los relatos reales de personas que han activado sus apps de citas en pueblos con un reducido número de habitantes.

  • Amplía tu radio de búsqueda: Según Tomás, de 28 años, el principal problema es que «por mucho que sea internet, al final las fotos que te salen son de la misma gente que ya conoces de tu pueblo y del pueblo de al lado».

Porque conocer gente nueva en una ciudad en la que no conoces ni a tu vecino es fácil, pero en un pueblo en el que todo el mundo sabe quiénes son tus padres, resulta más complejo. Así que si el objetivo es encontrar caras nuevas, en menos de 30 kilómetros la cosa va a estar difícil. Sin embargo, tampoco te pases si no quieres vivir a base de relaciones de larga distancia; por eso en torno a los 150 km suele ser la opción más acertada.

  • Ojo al hacer tu perfil: Igual que tú conoces a todo el mundo, todo el mundo te conoce a ti, y por distancia, acabarás saliendo en el perfil de muchos conocidos. Si además tienes una profesión de trato al público, como en tiendas o bares, es posible que tengas que aguantar más de un comentario sobre lo que la gente pueda leer o no en tu perfil.

Según Carolina, de 33 años, «si eres la camarera del bar del pueblo, si te ven en Tinder, todo el mundo piensa que puede entrarte», por eso insiste en que «para evitar cotilleos es mejor poner la información justa en tu perfil, y solo dar más datos a quién realmente te interese».

Otra opción es utilizar la opción de bloquear para evitar que no te cotillee la gente que no quieres; por ejemplo, a todas esas personas con las que ya has tenido sexo y tienes claro que no quieres repetir, o a los amigos de tu padre, «que también están en Tinder».

  • Mejor ten transporte propio: «No hay nada peor que quedar con alguien, ir hasta dónde habéis quedado, y que la cosa no vaya bien y no tengas cómo volverte a tu casa», reflexiona José, de 24 años. De hecho, el transporte público en el entorno rural no es que tenga una gran variedad de horarios y ni si quiera llega a todas partes.

Así que siempre será mejor que cuentes con transporte propio, o que al menos uno de los dos tenga coche. Aunque mejor si eres tú mismo, para no depender solo de la logística de la otra persona, o por si prefieres irte cuando quieras, si la cosa no termina de fluir del todo. Ten siempre un plan B o de emergencias, y comenta a alguien dónde te desplazas.

  • Quedar en un punto intermedio: De hecho, la mejor opción es que ambos podáis quedar en un punto intermedio. Si vas tú a su zona, te toca hacer todo el esfuerzo (y pagar toda la gasolina), «pero si viene él, tampoco es buena idea quedar en el bar de la plaza, con todo el pueblo cotilleando a ver qué tal va la cosa», aconseja María, de 41 años.

La idea es buscar un punto intermedio al que ambos os podáis desplazar, en el que haya gente que no os conozca a ninguno, que tenga algún sitio donde tomar algo, comer o cenar. «Y que tenga cerca un hotel bueno, bonito y barato cerca» al que se pueda recurrir en el caso de que os queráis tomar el postre, apunta de nuevo María. Vamos, que consultes la zona antes de cerrar la cita.

  • Filtra mucho antes de quedar: Ya que la cita te va a llevar más tiempo y seguramente más dinero (entre gasolina y hotel por lo menos), asegúrate de que merece la pena. Quizás en la ciudad es más fácil quedar cuanto antes para descartar y no alargar las conversaciones de Whatsapp hasta el infinito, pero en este caso mejor tómate un tiempo para conocer a esa persona desde la distancia.

«Incluso aunque solo tengas pensado quedar para un revolcón, mejor pedir varias fotos para no llevarte una sorpresa», insiste de nuevo Carolina. Aun así, recuerda que en persona no todo el mundo es igual que en foto; mejor saber que, si al final no hay sexo, el rato que pases con esa persona será ameno, así que intenta que las charlas previas sirvan para saber si tenéis un mínimo de feeling.

  • Planifica bien tu tiempo: Tomar unas cañas en un bar cercano a tu barrio te quita poco tiempo, pero desplazarte casi una hora para conocer a alguien implica que deberás organizar mejor tu agenda. «Hay veces que la cosa ha ido bien y te querrías quedar más rato, pero solo en ir y volver, ya se te ha ido la mitad de la tarde», apunta José. Así que, antes de quedar, asegúrate de que no tendrás ningún contratiempo y de que no vas a ir con prisas. Este tipo de citas Tinder requieren cocinarse a fuego lento.

Cuando se habla de las virtudes de las app de citas y cómo han revolucionado el «mercado de la carne» se tiende a dar una visión sesgada. Porque Tinder y otras apps del mismo estilo permiten conocer gente nueva de forma fácil y además muy efectiva (al menos de cara a mantener encuentros sexuales), pero solo en lugares donde es fácil encontrar desconocidos con los que quedar, en un corto radio de distancia. Algo que en el entorno rural no ocurre.

Tinder no siempre soluciona los problemas que hay para ligar en el pueblo, y por eso muchas personas acaban renegando del uso de este tipo de apps. Sin embargo, para quien no desista y esté convencido de que el mundo de las citas virtuales, por derecho, debería ser para todo el mundo, aquí van algunas ideas, basadas en los relatos reales de personas que han activado sus apps de citas en pueblos con un reducido número de habitantes.

  • Amplía tu radio de búsqueda: Según Tomás, de 28 años, el principal problema es que «por mucho que sea internet, al final las fotos que te salen son de la misma gente que ya conoces de tu pueblo y del pueblo de al lado».

Porque conocer gente nueva en una ciudad en la que no conoces ni a tu vecino es fácil, pero en un pueblo en el que todo el mundo sabe quiénes son tus padres, resulta más complejo. Así que si el objetivo es encontrar caras nuevas, en menos de 30 kilómetros la cosa va a estar difícil. Sin embargo, tampoco te pases si no quieres vivir a base de relaciones de larga distancia; por eso en torno a los 150 km suele ser la opción más acertada.

  • Ojo al hacer tu perfil: Igual que tú conoces a todo el mundo, todo el mundo te conoce a ti, y por distancia, acabarás saliendo en el perfil de muchos conocidos. Si además tienes una profesión de trato al público, como en tiendas o bares, es posible que tengas que aguantar más de un comentario sobre lo que la gente pueda leer o no en tu perfil.

Según Carolina, de 33 años, «si eres la camarera del bar del pueblo, si te ven en Tinder, todo el mundo piensa que puede entrarte», por eso insiste en que «para evitar cotilleos es mejor poner la información justa en tu perfil, y solo dar más datos a quién realmente te interese».

Otra opción es utilizar la opción de bloquear para evitar que no te cotillee la gente que no quieres; por ejemplo, a todas esas personas con las que ya has tenido sexo y tienes claro que no quieres repetir, o a los amigos de tu padre, «que también están en Tinder».

  • Mejor ten transporte propio: «No hay nada peor que quedar con alguien, ir hasta dónde habéis quedado, y que la cosa no vaya bien y no tengas cómo volverte a tu casa», reflexiona José, de 24 años. De hecho, el transporte público en el entorno rural no es que tenga una gran variedad de horarios y ni si quiera llega a todas partes.

Así que siempre será mejor que cuentes con transporte propio, o que al menos uno de los dos tenga coche. Aunque mejor si eres tú mismo, para no depender solo de la logística de la otra persona, o por si prefieres irte cuando quieras, si la cosa no termina de fluir del todo. Ten siempre un plan B o de emergencias, y comenta a alguien dónde te desplazas.

  • Quedar en un punto intermedio: De hecho, la mejor opción es que ambos podáis quedar en un punto intermedio. Si vas tú a su zona, te toca hacer todo el esfuerzo (y pagar toda la gasolina), «pero si viene él, tampoco es buena idea quedar en el bar de la plaza, con todo el pueblo cotilleando a ver qué tal va la cosa», aconseja María, de 41 años.

La idea es buscar un punto intermedio al que ambos os podáis desplazar, en el que haya gente que no os conozca a ninguno, que tenga algún sitio donde tomar algo, comer o cenar. «Y que tenga cerca un hotel bueno, bonito y barato cerca» al que se pueda recurrir en el caso de que os queráis tomar el postre, apunta de nuevo María. Vamos, que consultes la zona antes de cerrar la cita.

  • Filtra mucho antes de quedar: Ya que la cita te va a llevar más tiempo y seguramente más dinero (entre gasolina y hotel por lo menos), asegúrate de que merece la pena. Quizás en la ciudad es más fácil quedar cuanto antes para descartar y no alargar las conversaciones de Whatsapp hasta el infinito, pero en este caso mejor tómate un tiempo para conocer a esa persona desde la distancia.

«Incluso aunque solo tengas pensado quedar para un revolcón, mejor pedir varias fotos para no llevarte una sorpresa», insiste de nuevo Carolina. Aun así, recuerda que en persona no todo el mundo es igual que en foto; mejor saber que, si al final no hay sexo, el rato que pases con esa persona será ameno, así que intenta que las charlas previas sirvan para saber si tenéis un mínimo de feeling.

  • Planifica bien tu tiempo: Tomar unas cañas en un bar cercano a tu barrio te quita poco tiempo, pero desplazarte casi una hora para conocer a alguien implica que deberás organizar mejor tu agenda. «Hay veces que la cosa ha ido bien y te querrías quedar más rato, pero solo en ir y volver, ya se te ha ido la mitad de la tarde», apunta José. Así que, antes de quedar, asegúrate de que no tendrás ningún contratiempo y de que no vas a ir con prisas. Este tipo de citas Tinder requieren cocinarse a fuego lento.

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