14 de julio 2020    /   CREATIVIDAD
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La bata, una prenda en peligro de extinción

14 de julio 2020    /   CREATIVIDAD     por          
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Antropología fantástica. Ese concepto es el que ha desarrollado Lucía Herrero en sus trabajos. Se trata de un enfoque de fotografía documental, a medio camino entre la ciencia social y la intervención artística. Los proyectos de su página web así lo reflejan.

Su serie Tributo a la bata es un claro ejemplo: imágenes potentes que tienen como trasfondo un estudio social y una expresión visual muy sólida. Si un shooting de moda pudiese ser humanista, sería este.


Constanza, Resu y Conchi. Ellas son las protagonistas de esta instantánea. Lucía Herrero las fotografió en Villarmienzo (Palencia) y –como sucede en el resto de las imágenes del proyecto– no es hasta que no llega a los pueblos cuando las conoce en persona y surge la magia.


La bata es una pieza que define un tipo de mujer y un tiempo determinados. Y este tipo de mujer es tremendamente especial, por varias razones: es una generación que va a desaparecer (de ahí la urgencia de retratarlas); es una matriarca que vive en una sociedad con unas leyes no escritas muy patriarcales, y –por último– es la batería familiar y cuida de los demás (es capaz de reunir a 30 personas para la cena de Navidad).

tributo a la bata

Esa bata representa, voluntaria o involuntariamente, su indumentaria de trabajo, que es lo que hacen desde que se levantan hasta que se acuestan: trabajan en la casa, en el campo o, lo más probable, en ambos escenarios. Algunas de las batas que aparecen en este reportaje las compró Herrero en el Rastro de Madrid y otras las produjo y personalizó ella misma. 


Nunca guioniza las tomas, sabe lo que quiere pero da el grado apropiado de libertad para que se mantenga la naturalidad y, al tiempo, se transgreda la realidad. Ahí está la clave. Lucía Herrero confiesa que para ella es importante «que haya algún personaje en el que veas a tu abuela, a tu tía, a tu madre… Que las reconozcas, pero que al mismo tiempo también veas a la mujer salvaje que llevan dentro (incluso aunque ellas mismas lo desconozcan)».

tributo a la bata

Tributo a la bata es un ensayo social fotográfico con el que pretende empoderar a estas mujeres y rendirles un merecido homenaje. Ellas son la mezcla perfecta de ternura y fortaleza. El proyecto nació fruto de un crowdfunding, pero, como aún quedan muchas Constanza, muchas Resu y muchas Conchi por fotografiar, si quieres contribuir a que Herrero se suba a su furgoneta y recorra España para continuar el trabajo de antropología fantástica, puedes poner tu grano de arena adquiriendo alguna de estas fotografías.

tributo a la bata

Antropología fantástica. Ese concepto es el que ha desarrollado Lucía Herrero en sus trabajos. Se trata de un enfoque de fotografía documental, a medio camino entre la ciencia social y la intervención artística. Los proyectos de su página web así lo reflejan.

Su serie Tributo a la bata es un claro ejemplo: imágenes potentes que tienen como trasfondo un estudio social y una expresión visual muy sólida. Si un shooting de moda pudiese ser humanista, sería este.


Constanza, Resu y Conchi. Ellas son las protagonistas de esta instantánea. Lucía Herrero las fotografió en Villarmienzo (Palencia) y –como sucede en el resto de las imágenes del proyecto– no es hasta que no llega a los pueblos cuando las conoce en persona y surge la magia.


La bata es una pieza que define un tipo de mujer y un tiempo determinados. Y este tipo de mujer es tremendamente especial, por varias razones: es una generación que va a desaparecer (de ahí la urgencia de retratarlas); es una matriarca que vive en una sociedad con unas leyes no escritas muy patriarcales, y –por último– es la batería familiar y cuida de los demás (es capaz de reunir a 30 personas para la cena de Navidad).

tributo a la bata

Esa bata representa, voluntaria o involuntariamente, su indumentaria de trabajo, que es lo que hacen desde que se levantan hasta que se acuestan: trabajan en la casa, en el campo o, lo más probable, en ambos escenarios. Algunas de las batas que aparecen en este reportaje las compró Herrero en el Rastro de Madrid y otras las produjo y personalizó ella misma. 


Nunca guioniza las tomas, sabe lo que quiere pero da el grado apropiado de libertad para que se mantenga la naturalidad y, al tiempo, se transgreda la realidad. Ahí está la clave. Lucía Herrero confiesa que para ella es importante «que haya algún personaje en el que veas a tu abuela, a tu tía, a tu madre… Que las reconozcas, pero que al mismo tiempo también veas a la mujer salvaje que llevan dentro (incluso aunque ellas mismas lo desconozcan)».

tributo a la bata

Tributo a la bata es un ensayo social fotográfico con el que pretende empoderar a estas mujeres y rendirles un merecido homenaje. Ellas son la mezcla perfecta de ternura y fortaleza. El proyecto nació fruto de un crowdfunding, pero, como aún quedan muchas Constanza, muchas Resu y muchas Conchi por fotografiar, si quieres contribuir a que Herrero se suba a su furgoneta y recorra España para continuar el trabajo de antropología fantástica, puedes poner tu grano de arena adquiriendo alguna de estas fotografías.

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Opiniones 2
  • Esmeralda Montalbán, catedrática de Literatura, cambia el sport chic por la bata en cuanto llega a su pueblo natal, al que llega tras diez años de susencia. La bata es su verdadera identidad, la que le hace luchar como una leona por la felicidad de su descarriada y cursi hija. Esmeralda es la protagonista de mi novela «Un rumor que no se va».

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