8 de enero 2014    /   CREATIVIDAD
por
 

La Common People de Tristan Pigott

8 de enero 2014    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Es un asunto de personas. La mirada de Tristan Pigott no vio conveniente desviarse a vericuetos menos cotidianos que los de la gente más o menos común. Su pintura explora la llamada de los rostros urbanos a través de su recorrido por los días normales, los que viven y sufren todos los mortales.

Se graduó hace menos de dos años pero su contacto con la pintura es eterno. «Mi padre es pintor, por lo que yo veía aparecer asiduamente nuevas pinturas en las paredes y le acompañaba a exposiciones desde que tengo uso de razón», explica el propio Pigott.

Desde que se dedica a esto a tiempo completo, hace escasamente un año, su escrutinio no se aleja demasiado de aquello que tiene más próximo. Pigott disfruta analizando cómo las personas utilizan diferentes herramientas para mostrar al exterior lo que les pasa por el alma.

El londinense es amante de la fotografía (de hecho, su punto de partida a la hora de crear es ese) y esa influencia es decisiva en el realismo de su pintura. Sin embargo, un pertinente alejamiento de ella le permite introducir en su expresividad elementos surreales y composiciones algo más imaginativas.

Sus óleos otean sin rubor el trabajo de artistas como John Currin, Stuart Pearson-Wright o Matthew Weir. «Me permito a mí mismo ser influenciado e inspirado tanto como sea posible. Vivir en Londres también afecta decididamente lo que pinto», cuenta el británico. Aunque la Common People de Pulp estaba más al norte, en Sheffield, la de Pigott no difiere mucho de ella. Ni de la de los demás, bien pensado.

1003

1004

1001

1002

ManShaving

IMG_0316

IMG_0240.1(1)

Es un asunto de personas. La mirada de Tristan Pigott no vio conveniente desviarse a vericuetos menos cotidianos que los de la gente más o menos común. Su pintura explora la llamada de los rostros urbanos a través de su recorrido por los días normales, los que viven y sufren todos los mortales.

Se graduó hace menos de dos años pero su contacto con la pintura es eterno. «Mi padre es pintor, por lo que yo veía aparecer asiduamente nuevas pinturas en las paredes y le acompañaba a exposiciones desde que tengo uso de razón», explica el propio Pigott.

Desde que se dedica a esto a tiempo completo, hace escasamente un año, su escrutinio no se aleja demasiado de aquello que tiene más próximo. Pigott disfruta analizando cómo las personas utilizan diferentes herramientas para mostrar al exterior lo que les pasa por el alma.

El londinense es amante de la fotografía (de hecho, su punto de partida a la hora de crear es ese) y esa influencia es decisiva en el realismo de su pintura. Sin embargo, un pertinente alejamiento de ella le permite introducir en su expresividad elementos surreales y composiciones algo más imaginativas.

Sus óleos otean sin rubor el trabajo de artistas como John Currin, Stuart Pearson-Wright o Matthew Weir. «Me permito a mí mismo ser influenciado e inspirado tanto como sea posible. Vivir en Londres también afecta decididamente lo que pinto», cuenta el británico. Aunque la Common People de Pulp estaba más al norte, en Sheffield, la de Pigott no difiere mucho de ella. Ni de la de los demás, bien pensado.

1003

1004

1001

1002

ManShaving

IMG_0316

IMG_0240.1(1)

Compártelo twitter facebook whatsapp
Los 6 posts más leídos de la semana
El rescate de las máquinas de tipografía manual
El poder creativo de la naranja
Icons Times: una web de noticias en iconos
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies