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10 de septiembre 2015    /   CREATIVIDAD
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Trucos demostrados contra los bloqueos creativos

10 de septiembre 2015    /   CREATIVIDAD     por          
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A lo largo de la historia, los genios han encontrado la inspiración en sitios muy dispares. Las ideas los sorprendían en el retrete, los zarandeaban por la noche para despertarlos o los requerían en el momento más inoportuno.
Los pensadores e investigadores no han dejado de perseguir la poción mágica (o, más bien, científica) que permita tener mejores ideas. Si no lo han conseguido, se han acercado bastante. Ahora tienen algunas pistas sobre qué hábitos o costumbres son más susceptibles de atraer buenas ideas. Por ejemplo, según un estudio realizado por el profesor Epstein en la Universidad de San Diego (California) y publicado en el Creativity Research Journal, es posible aumentar la creatividad si se atienden estos cuatro consejos.

  1. Escribir las buenas ideas para que no se escapen

Tan sencillo como acostumbrarse a llevar un cuaderno en el que apuntarlas. Ahora, con los smartphones, lo tenemos más fácil que nunca: siempre podremos grabar una nota de voz o de texto con las palabras clave para que nuestra idea no se escape. Es mejor hacerlo en el momento que pensar en apuntarlo más tarde.
Escribir las ideas puede ser también un buen truco en el caso de pensamiento colectivo. En oposición al omnipresente brainstorming («tormenta de ideas»), sobre el que muchos expertos son escépticos (ya que algunos de los presentes no se atreven a exponer sus propuestas por miedo al rechazo); el psicólogo Paul Paulus de la Universidad de Texas sostiene que es muy efectivo hacer brainwriting, es decir, escribir las ideas en vez de decirlas para que el siguiente añada su opinión en el mismo papel. Este método también puede utilizarse por correo electrónico, según el investigador.

  1. Emplear tiempo también en cosas inútiles

No hace falta que el cerebro siempre se dedique a tareas que lleven a alguna parte. Si se ocupa con retos desafiantes que seguramente no se consiga ni siquiera terminar, por el camino él irá haciendo espacio para nuevas ideas. Es frecuente dejar de hacer algo porque quita tiempo de tareas realmente «productivas». Pero alejarse de la mesa de trabajo o de la hoja en blanco hará que se vuelva a ellos con las manos cargadas de pistas. Si se tiene un trabajo creativo, apuntarse a clases de baile o emplear una tarde en tratar de aprender a reparar un mueble no es perder el tiempo.
Incluso hacer tareas aburridas durante quince minutos, como por ejemplo copiar números de teléfono, aumenta la inventiva, según unos investigadores de la University of Central Lancashite (UCLan).

  1. Abrir la mente a otros campos

El profesor recomienda no dejar de formarse. Apuntarse a un curso gratuito sobre un área que no esté directamente relacionada con tu actividad, leer revistas de otros campos… La interconexión entre distintas formas de vida y conocimientos es, en su opinión, la base del pensamiento creativo. En una ciudad grande con numerosos estímulos aumenta hasta un 15% la capacidad de generar patentes.

  1. Rodearse de gente interesante

Las relaciones definen y construyen a las personas, por lo que una cena cotidiana con gente inteligente puede ser un buen alimento para la creatividad. El profesor Epstein también recomienda trasladarse a espacios nuevos y rodearse de objetos fuera de lo común, dado que estos te ayudarán a desarrollar ideas más originales.
El investigador cree firmemente que la creatividad se puede convertir en un hábito, y que «no hay realmente ninguna evidencia de que una persona sea inherentemente más creativa que otra».
Antes que este profesor, muchos otros estudiosos se han esforzado por localizar esas actitudes o circunstancias que hacían a las personas ser más creativas. Aunque hay una gran diversidad de autores y de opiniones, por regla general los consejos para tener mejores ideas coinciden con las prácticas que se asocian al bienestar y la calidad de vida.
Por ejemplo, dormir sirve tanto para resolver problemas como para tener buenas ideas. Así lo demostró la psicóloga Deidre Barrett en 1993 en la Harvard Medical School, y posteriormente unos investigadores de la Universidad de Lübeck (Alemania) en 2004. En sus pruebas, descubrieron que los alumnos que dormían durante un descanso en el estudio aprendían mejor la lección y que muchas de las personas que pensaban en un problema concreto antes de irse a la cama encontraban una solución más fácilmente al despertar. La idea es que la mente descansará mejor después de un descanso.
Pasar tiempo en la naturaleza también espolea la creatividad. Lo dice entre otros Janetta Mitchell McCopy, de la Universidad de Washington, que añade que las personas tienen mejores ideas en espacios con luz natural y decorados con madera que en otros que solo cuenten con materiales manufacturados.
En contraposición con aquellos que piensan que «la desesperación inspira más que la alegría», Karen Gasper, de la Penn State University, cree que la tristeza inhibe la creación de ideas, y sugiere que puede ser porque cuando estamos tristes cometemos más errores, o porque cuando estamos alegres es cuando se nos ocurren asociaciones de palabras, diagnósticos o respuestas a dilemas.
Hacer ejercicio físico (no solo deporte, sino incluso simplemente salir a caminar) también estimula distintas partes del cerebro.
El color azul, el humor, convivir con niños… Existen tantos trucos para alimentar la creatividad como personas. Quizá, en realidad, todo se resuma a uno: el que te sirva a ti, ese es el truco más válido, lo diga un estudio o no.

A lo largo de la historia, los genios han encontrado la inspiración en sitios muy dispares. Las ideas los sorprendían en el retrete, los zarandeaban por la noche para despertarlos o los requerían en el momento más inoportuno.
Los pensadores e investigadores no han dejado de perseguir la poción mágica (o, más bien, científica) que permita tener mejores ideas. Si no lo han conseguido, se han acercado bastante. Ahora tienen algunas pistas sobre qué hábitos o costumbres son más susceptibles de atraer buenas ideas. Por ejemplo, según un estudio realizado por el profesor Epstein en la Universidad de San Diego (California) y publicado en el Creativity Research Journal, es posible aumentar la creatividad si se atienden estos cuatro consejos.

  1. Escribir las buenas ideas para que no se escapen

Tan sencillo como acostumbrarse a llevar un cuaderno en el que apuntarlas. Ahora, con los smartphones, lo tenemos más fácil que nunca: siempre podremos grabar una nota de voz o de texto con las palabras clave para que nuestra idea no se escape. Es mejor hacerlo en el momento que pensar en apuntarlo más tarde.
Escribir las ideas puede ser también un buen truco en el caso de pensamiento colectivo. En oposición al omnipresente brainstorming («tormenta de ideas»), sobre el que muchos expertos son escépticos (ya que algunos de los presentes no se atreven a exponer sus propuestas por miedo al rechazo); el psicólogo Paul Paulus de la Universidad de Texas sostiene que es muy efectivo hacer brainwriting, es decir, escribir las ideas en vez de decirlas para que el siguiente añada su opinión en el mismo papel. Este método también puede utilizarse por correo electrónico, según el investigador.

  1. Emplear tiempo también en cosas inútiles

No hace falta que el cerebro siempre se dedique a tareas que lleven a alguna parte. Si se ocupa con retos desafiantes que seguramente no se consiga ni siquiera terminar, por el camino él irá haciendo espacio para nuevas ideas. Es frecuente dejar de hacer algo porque quita tiempo de tareas realmente «productivas». Pero alejarse de la mesa de trabajo o de la hoja en blanco hará que se vuelva a ellos con las manos cargadas de pistas. Si se tiene un trabajo creativo, apuntarse a clases de baile o emplear una tarde en tratar de aprender a reparar un mueble no es perder el tiempo.
Incluso hacer tareas aburridas durante quince minutos, como por ejemplo copiar números de teléfono, aumenta la inventiva, según unos investigadores de la University of Central Lancashite (UCLan).

  1. Abrir la mente a otros campos

El profesor recomienda no dejar de formarse. Apuntarse a un curso gratuito sobre un área que no esté directamente relacionada con tu actividad, leer revistas de otros campos… La interconexión entre distintas formas de vida y conocimientos es, en su opinión, la base del pensamiento creativo. En una ciudad grande con numerosos estímulos aumenta hasta un 15% la capacidad de generar patentes.

  1. Rodearse de gente interesante

Las relaciones definen y construyen a las personas, por lo que una cena cotidiana con gente inteligente puede ser un buen alimento para la creatividad. El profesor Epstein también recomienda trasladarse a espacios nuevos y rodearse de objetos fuera de lo común, dado que estos te ayudarán a desarrollar ideas más originales.
El investigador cree firmemente que la creatividad se puede convertir en un hábito, y que «no hay realmente ninguna evidencia de que una persona sea inherentemente más creativa que otra».
Antes que este profesor, muchos otros estudiosos se han esforzado por localizar esas actitudes o circunstancias que hacían a las personas ser más creativas. Aunque hay una gran diversidad de autores y de opiniones, por regla general los consejos para tener mejores ideas coinciden con las prácticas que se asocian al bienestar y la calidad de vida.
Por ejemplo, dormir sirve tanto para resolver problemas como para tener buenas ideas. Así lo demostró la psicóloga Deidre Barrett en 1993 en la Harvard Medical School, y posteriormente unos investigadores de la Universidad de Lübeck (Alemania) en 2004. En sus pruebas, descubrieron que los alumnos que dormían durante un descanso en el estudio aprendían mejor la lección y que muchas de las personas que pensaban en un problema concreto antes de irse a la cama encontraban una solución más fácilmente al despertar. La idea es que la mente descansará mejor después de un descanso.
Pasar tiempo en la naturaleza también espolea la creatividad. Lo dice entre otros Janetta Mitchell McCopy, de la Universidad de Washington, que añade que las personas tienen mejores ideas en espacios con luz natural y decorados con madera que en otros que solo cuenten con materiales manufacturados.
En contraposición con aquellos que piensan que «la desesperación inspira más que la alegría», Karen Gasper, de la Penn State University, cree que la tristeza inhibe la creación de ideas, y sugiere que puede ser porque cuando estamos tristes cometemos más errores, o porque cuando estamos alegres es cuando se nos ocurren asociaciones de palabras, diagnósticos o respuestas a dilemas.
Hacer ejercicio físico (no solo deporte, sino incluso simplemente salir a caminar) también estimula distintas partes del cerebro.
El color azul, el humor, convivir con niños… Existen tantos trucos para alimentar la creatividad como personas. Quizá, en realidad, todo se resuma a uno: el que te sirva a ti, ese es el truco más válido, lo diga un estudio o no.

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Opiniones 16
    • «Isabel Garzo es periodista, escritora y correctora de estilo. Escribe para Yorokobu y Ling e imparte clases y conferencias sobre redacción.» ¿Pero verdad que va uno tropezando al leerlo?

  • – Viajar
    – Hablar con alguien del tema en cuestión, si no hay nadie a la mano imaginar el diálogo
    – Tomar palabras al azar y tratar de encontrar alguna relación con el trabajo que se está abordando
    – Forzar la sinestesia, es decir hacer que el tema se vuelva parte del propio organismo
    – Pensar al revés
    – Fumarse un tokesito y salir a correr 😉

  • Me siento bastante defraudado al leer el articulo; primero por que lo escrito no tiene nada que ver con un bloqueo creativo, son ejercicios para fomentar la creatividad. Al menos en el artículo original no mienten diciendote «trucos para desbloquear», y al menos podias haber hecho el trabajo de leer el estudio original y no poner un enlace de alguien que se lo ha leido y ha hecho un artículo. Es como hacer un artículo traduciendo un post de la wikipedia en ingles y decir que es tuyo; muy poco rigor y profesión veo aqui, y peor aun para eldiario.es por ponerlo en portada.

  • 1) Realmente es efectivo, apuntarse las ideas es una manera ideal para no perderlas. De acuerdo.
    2)Emplear el tiempo en cosas inútiles es perder inutilmente el tiempo. Salvo que te gusten otras actividades, entonces sería enriquecedor, pero no creativo.
    3) Fundamental, no solo por la creatividad; es necesario para el crecimiento individual y colectivo.
    4) (?) ¿Quiénes son «gente interesante»? ¿Los «inteligentes» son interesantes»? ¿Te transmiten creatividad? Mmm…
    Dormir. Sí, en mi caso soñar me dió respuestas a atascos en escenas que estaba escribiendo. No sé si vale para todos, pero puede ser.
    ¿Lus natural y decorados en madera? No comment, es simplemente una chorrada «new age».
    ¿Color azul? ¿Caminar?, ¡CONVIVIR CON NIÑOS!!!!
    Vale Isabel, buen intento, aunque vano. No aclaras nada, todo muy tirado de los pelos y me quedo con Fzuntsu, mucho más coherente y creativo. Por lo menos es más divertido.

  • Sin duda, cuando me siento más feliz soy mucho más creativa también. Y soy más feliz cuando duermo bien, cuando me visitan los sobrinos y llenan la casa de risas; pero también cuando monto un mueble de Ikea o dejo limpia la casa. En esos días, en que no me dedico exclusivamente a escribir, surgen las mejores ideas, pero el día que me siento frente al ordenador para dedicar una jornada completa el bloqueo aparece en algún momento y no se va en varios días. Deduzco que lo que a mi me funciona es el equilibrio. Nada de esa idea romantica del escritor torturado esperando a las musas en soledad y en penumbra. Genial artículo. Gracias.

  • Sería estupendo que usté desarrollara mas los artículos. Escoge temas muy interesantes pero casi siempre me quedo con las ganas de saber mas

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