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5 de enero 2016    /   CREATIVIDAD
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Tus muertos favoritos, una colección de cromos de la que tú puedes formar parte

5 de enero 2016    /   CREATIVIDAD     por          
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Aunque pueda resultar paradójico, la relación que los vivos mantienen con los muertos es constante y peculiar.

La ausencia física de familiares o próceres nunca es total desde el momento en el que se les recuerda o se les erigen monumentos, se les otorgan calles, polideportivos, colegios, institutos, barcos, aeronaves, obras literarias y cualquier otra manifestación del talento humano.

Actos que sirven, además de para hacer más llevadera la pérdida, para agradecer todo lo que esa gente hizo en vida por nosotros, independientemente del grado de cercanía que tuviéramos con ellos. Tan importante puede haber sido para nuestra vida un abuelo que nos enseñase a diferenciar una serpiente de cascabel de un sonajero, que el tipo que consiguió descifrar el código de Enigma.

Armando G. es de estos últimos. No, de los de la foto de arriba, no; sino de aquellos que son conscientes de que su vida habría sido mucho peor sin la presencia de ciertos artistas, cantantes o humoristas. Personajes con los que tal vez nunca cruzó una palabra, pero a los que ha decidido homenajear creando Tus muertos favoritos.

«Soy muy fan de los álbumes de cromos de siempre y… ¿quién no querría su propia colección de cromos? Pensando en cuál sería una buena temática se me ocurrió que la muerte es la excusa perfecta para relacionar a gente que no tiene nada que ver; así podría juntar a todos mis ídolos en una sola colección de cromos», explica Armando.

A diferencia de otras aventuras creativas o empresariales que adolecen de un recorrido muy limitado, «Tus muertos favoritos» es un proyecto en constante renovación. Tanto, que podría parecer excesivamente ambicioso y difícil de abarcar.

«¡Lo mejor de todo es que la colección es infinita, ya que siempre hay muertos nuevos! De todas formas, no sé cuánto tiempo durará la colección. Supongo que hasta que me aburra. Por ahora van apareciendo muertos en mi mente, me echo unas risas e intento que los demás también. No suelo incorporar fiambres muy a menudo. A veces pienso «ya está, se acabó», pero al día siguiente me levanto y pienso «¡Hostia!, ¿cómo no hice de muerto favorito a Dick Miller, el pureta de los Gremlins que no paraba de decir eso de malditos aparatos extranjeros?”».

Como el propio nombre de la colección indica, la selección de fallecidos es totalmente subjetiva. Responde únicamente a los criterios de su autor, pero sí que se pueden determinar ciertos elementos característicos: abundan los personajes de la década de los ochenta y se echan a faltar muertos clásicos, desde Mozart a Rasputín, pasando por Elvis o Jesús Gil. ¿Animadversión o una prueba más de que el Rey y el presidente atlético no están muertos?

«Está claro que es una selección totalmente subjetiva y personal. La colección en un principio tenía como objetivo sacar a muertos que no fuesen tan famosos como Kennedy, genios caídos en el olvido. Es más divertido acordarse de Tojeiro, el del Colacao, que de Elvis, aunque Jesús Gil sí que tiene papeletas para entrar en la colección. Por otra parte, no tengo nada en contra de Rasputín, Cervantes o Mozart, pero eso ya sería otra colección. De hecho, tenía una con unos colegas que se llamaba Rata perrera, donde los cromos eran de gente con aura malvada y Rasputín salía en uno».

Cada cromo va acompañado de un texto en el que se explica brevemente, con la admiración y respeto que merece el personaje en cuestión, cuáles han sido esos merecimientos que lo han llevado a ser incluido en ese panteón de hombres ilustres.

«Hay quien se ofende por el tono de algún texto, pero es con cariño, son muertos a los que quiero de verdad, un homenaje a toda esa gente muerta que, en vida, nos ha hecho vibrar, que me han hecho como soy hoy en día, así que la culpa es suya. De hecho, yo era muy normal hasta que gente como Eugenio me empezó a meter sus chistes en la cabeza, o Chumy Chúmez, o Richard Pryor…».

El proyecto se completa con una ouija para comunicarse con alguno de esos ídolos y chapas para lucir orgulloso en la solapa los rostros de «Tus muertos favoritos». «La muerte siempre es un buen negocio», dice Armando G. confirmando así algo que ya intuíamos a la vista de los tanatorios, los seguros de decesos y las floristerías 24h.

Antes de que regrese a su laborioso, interminable y lucrativo negocio, pedimos a Armando que sea tan amable de darnos el Top 5 de sus muertos favoritos y adelantarnos cuáles incorporará a la colección en el futuro.

«1.- ­Laika, 2­.- Chita, 3.- ­Eugenio, 4.-­ Sloth de los Goonies y 5. ­Leonard Nimoy. Tengo una larga lista de sugerencias. Soy como el Papá Noel de los muertos. A veces, cuando no se me ocurre ningún personaje, saco la lista de un agujero negro que tengo en el jardín de mi casa y la repaso para recuperar algún cadáver olvidado».

Aunque pueda resultar paradójico, la relación que los vivos mantienen con los muertos es constante y peculiar.

La ausencia física de familiares o próceres nunca es total desde el momento en el que se les recuerda o se les erigen monumentos, se les otorgan calles, polideportivos, colegios, institutos, barcos, aeronaves, obras literarias y cualquier otra manifestación del talento humano.

Actos que sirven, además de para hacer más llevadera la pérdida, para agradecer todo lo que esa gente hizo en vida por nosotros, independientemente del grado de cercanía que tuviéramos con ellos. Tan importante puede haber sido para nuestra vida un abuelo que nos enseñase a diferenciar una serpiente de cascabel de un sonajero, que el tipo que consiguió descifrar el código de Enigma.

Armando G. es de estos últimos. No, de los de la foto de arriba, no; sino de aquellos que son conscientes de que su vida habría sido mucho peor sin la presencia de ciertos artistas, cantantes o humoristas. Personajes con los que tal vez nunca cruzó una palabra, pero a los que ha decidido homenajear creando Tus muertos favoritos.

«Soy muy fan de los álbumes de cromos de siempre y… ¿quién no querría su propia colección de cromos? Pensando en cuál sería una buena temática se me ocurrió que la muerte es la excusa perfecta para relacionar a gente que no tiene nada que ver; así podría juntar a todos mis ídolos en una sola colección de cromos», explica Armando.

A diferencia de otras aventuras creativas o empresariales que adolecen de un recorrido muy limitado, «Tus muertos favoritos» es un proyecto en constante renovación. Tanto, que podría parecer excesivamente ambicioso y difícil de abarcar.

«¡Lo mejor de todo es que la colección es infinita, ya que siempre hay muertos nuevos! De todas formas, no sé cuánto tiempo durará la colección. Supongo que hasta que me aburra. Por ahora van apareciendo muertos en mi mente, me echo unas risas e intento que los demás también. No suelo incorporar fiambres muy a menudo. A veces pienso «ya está, se acabó», pero al día siguiente me levanto y pienso «¡Hostia!, ¿cómo no hice de muerto favorito a Dick Miller, el pureta de los Gremlins que no paraba de decir eso de malditos aparatos extranjeros?”».

Como el propio nombre de la colección indica, la selección de fallecidos es totalmente subjetiva. Responde únicamente a los criterios de su autor, pero sí que se pueden determinar ciertos elementos característicos: abundan los personajes de la década de los ochenta y se echan a faltar muertos clásicos, desde Mozart a Rasputín, pasando por Elvis o Jesús Gil. ¿Animadversión o una prueba más de que el Rey y el presidente atlético no están muertos?

«Está claro que es una selección totalmente subjetiva y personal. La colección en un principio tenía como objetivo sacar a muertos que no fuesen tan famosos como Kennedy, genios caídos en el olvido. Es más divertido acordarse de Tojeiro, el del Colacao, que de Elvis, aunque Jesús Gil sí que tiene papeletas para entrar en la colección. Por otra parte, no tengo nada en contra de Rasputín, Cervantes o Mozart, pero eso ya sería otra colección. De hecho, tenía una con unos colegas que se llamaba Rata perrera, donde los cromos eran de gente con aura malvada y Rasputín salía en uno».

Cada cromo va acompañado de un texto en el que se explica brevemente, con la admiración y respeto que merece el personaje en cuestión, cuáles han sido esos merecimientos que lo han llevado a ser incluido en ese panteón de hombres ilustres.

«Hay quien se ofende por el tono de algún texto, pero es con cariño, son muertos a los que quiero de verdad, un homenaje a toda esa gente muerta que, en vida, nos ha hecho vibrar, que me han hecho como soy hoy en día, así que la culpa es suya. De hecho, yo era muy normal hasta que gente como Eugenio me empezó a meter sus chistes en la cabeza, o Chumy Chúmez, o Richard Pryor…».

El proyecto se completa con una ouija para comunicarse con alguno de esos ídolos y chapas para lucir orgulloso en la solapa los rostros de «Tus muertos favoritos». «La muerte siempre es un buen negocio», dice Armando G. confirmando así algo que ya intuíamos a la vista de los tanatorios, los seguros de decesos y las floristerías 24h.

Antes de que regrese a su laborioso, interminable y lucrativo negocio, pedimos a Armando que sea tan amable de darnos el Top 5 de sus muertos favoritos y adelantarnos cuáles incorporará a la colección en el futuro.

«1.- ­Laika, 2­.- Chita, 3.- ­Eugenio, 4.-­ Sloth de los Goonies y 5. ­Leonard Nimoy. Tengo una larga lista de sugerencias. Soy como el Papá Noel de los muertos. A veces, cuando no se me ocurre ningún personaje, saco la lista de un agujero negro que tengo en el jardín de mi casa y la repaso para recuperar algún cadáver olvidado».

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