Publicado: 26 de diciembre 2014 10:08  /   ENTRETENIMIENTO
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Un chino roba dos mil sujetadores a sus vecinas durante un año

Publicado: 26 de diciembre 2014 10:08  /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Un chino de la localidad de Yulin –sureste de China–, ha sido identificado como ladrón de dos mil piezas de ropa interior en su vecindario. El hecho se descubrió por casualidad cuando el falso techo donde escondía el ‘ajuar’ venció y empezaron a caer sujetadores en una zona común del edificio.
En realidad, también había pantis entre esta colección de ropa interior femenina. Si hacemos cuentas sale a 5,48 piezas por día; eso suponiendo que iba a diario a la caza y captura de estas presas colgantes en tendederos ajenos.
El hombre podría haberse montado un puesto en el mercadillo del barrio, contando con esta selección de prendas de todos los colores y tamaños. Pero en otro barrio, no fuera que una vecina identificara su prenda íntima y se montara un ‘chocho’ entre tanto chino de tres pares de sujetadores.
Otro caso insólito fue el de otro chino que le dio por sustraer sillines de bicis de mujeres. Con una particularidad: que solo robaba asientos de bicicletas con asientos para bebé. Era una manera de asegurarse que era una mujer la propietaria del vehículo, no fuera que robara uno de hombre y, al olerlo, en su imaginación no hubiera feeling. No sabemos la de olores que se quedan impregnados en un sillín sudado de bicicleta… solo lo saben los salidos y yo.
Pensándolo detenidamente, coleccionar este tipo de prendas íntimas y sillines de bicicletas femeninas no es tan friki si lo comparamos con la afición que le ha dado por hacer a un amigo. Nos ha quitado a todos los colegas las fundas de los paraguas, también las de personas ajenas. Antes coleccionaba posavasos, chapas, botellas, etc. En fin, cosas de chiquillos, pero esto de las fundas de paraguas me empieza a preocupar. Por eso, si veis a un tío en un bar cogiendo la funda de vuestro paraguas no le hagáis nada, es una pasión irrefrenable. Como el de estos dos chinos.

Un chino de la localidad de Yulin –sureste de China–, ha sido identificado como ladrón de dos mil piezas de ropa interior en su vecindario. El hecho se descubrió por casualidad cuando el falso techo donde escondía el ‘ajuar’ venció y empezaron a caer sujetadores en una zona común del edificio.
En realidad, también había pantis entre esta colección de ropa interior femenina. Si hacemos cuentas sale a 5,48 piezas por día; eso suponiendo que iba a diario a la caza y captura de estas presas colgantes en tendederos ajenos.
El hombre podría haberse montado un puesto en el mercadillo del barrio, contando con esta selección de prendas de todos los colores y tamaños. Pero en otro barrio, no fuera que una vecina identificara su prenda íntima y se montara un ‘chocho’ entre tanto chino de tres pares de sujetadores.
Otro caso insólito fue el de otro chino que le dio por sustraer sillines de bicis de mujeres. Con una particularidad: que solo robaba asientos de bicicletas con asientos para bebé. Era una manera de asegurarse que era una mujer la propietaria del vehículo, no fuera que robara uno de hombre y, al olerlo, en su imaginación no hubiera feeling. No sabemos la de olores que se quedan impregnados en un sillín sudado de bicicleta… solo lo saben los salidos y yo.
Pensándolo detenidamente, coleccionar este tipo de prendas íntimas y sillines de bicicletas femeninas no es tan friki si lo comparamos con la afición que le ha dado por hacer a un amigo. Nos ha quitado a todos los colegas las fundas de los paraguas, también las de personas ajenas. Antes coleccionaba posavasos, chapas, botellas, etc. En fin, cosas de chiquillos, pero esto de las fundas de paraguas me empieza a preocupar. Por eso, si veis a un tío en un bar cogiendo la funda de vuestro paraguas no le hagáis nada, es una pasión irrefrenable. Como el de estos dos chinos.

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