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2 de diciembre 2009    /   CINE/TV
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Un hombre pasará diez días contestando el teléfono en un remoto confín del mundo

2 de diciembre 2009    /   CINE/TV     por          
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skype

Llamar por teléfono a sitios situados en el otro extremo de la faz de la Tierra puede ser algo que nos deje la cartera temblando. O no necesariamente si utilizas Skype. Esa es la idea que quiere transmitir la agencia británica The Viral Factory en la campaña que han ideado para Skype y a la que han bautizado como Wilderness Man.

Durante diez días, un dicharachero mexicano llamado Rob Cavazos contestará todas las llamadas que le sea posible desde una cabina telefónica en algún remoto confín del mundo. Pasará diez días que serán retransmitidos por streaming en los que no se moverá del encuadre de la cámara que lo vigila.

El bueno de Rob habla español, inglés y alemán, es amante del baloncesto y el fútbol americano y ha sido atropellado por coches dos veces, lo que no dice mucho de su visión periférica, aunque es seguro que no la necesitará para estar tumbado al lado de un teléfono. Algo tendrá que contar si va a pasar diez días hablando con gente.

¡Ah! El remoto paraje en el que se encuentra Bob está en Málaga y el teléfono es +34 951 055 675. Y no lo digo por si alguien quiere llamar a las 4 de la mañana para ver si el experiemento es real. Que la gente tiene muy mala uva.

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Llamar por teléfono a sitios situados en el otro extremo de la faz de la Tierra puede ser algo que nos deje la cartera temblando. O no necesariamente si utilizas Skype. Esa es la idea que quiere transmitir la agencia británica The Viral Factory en la campaña que han ideado para Skype y a la que han bautizado como Wilderness Man.

Durante diez días, un dicharachero mexicano llamado Rob Cavazos contestará todas las llamadas que le sea posible desde una cabina telefónica en algún remoto confín del mundo. Pasará diez días que serán retransmitidos por streaming en los que no se moverá del encuadre de la cámara que lo vigila.

El bueno de Rob habla español, inglés y alemán, es amante del baloncesto y el fútbol americano y ha sido atropellado por coches dos veces, lo que no dice mucho de su visión periférica, aunque es seguro que no la necesitará para estar tumbado al lado de un teléfono. Algo tendrá que contar si va a pasar diez días hablando con gente.

¡Ah! El remoto paraje en el que se encuentra Bob está en Málaga y el teléfono es +34 951 055 675. Y no lo digo por si alguien quiere llamar a las 4 de la mañana para ver si el experiemento es real. Que la gente tiene muy mala uva.

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