14 de diciembre 2010    /   ENTRETENIMIENTO
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Un libro que relata la lucha contra el trabajo infantil

14 de diciembre 2010    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Para 14 millones de niños en Latinoamérica, trabajar es el pan de cada día. Niños y niñas pescan, recogen piedras, revuelven basureros y dan de comer a animales de granja para subsistir. Pero no todo está perdido. Entre las numerosas iniciativas existentes para luchar contra ello está el Programa Proniño, de la Fundación Telefónica, que desde 1998 contribuye a erradicar el trabajo infantil en 13 países de Latinoamérica.

Conscientes del poco conocimiento entre la sociedad española del problema, los responsables de la fundación decidieron encargar un libro a cinco fotoperiodistas para retratar el día a día de 16 niños que compaginan el trabajo diario con una educación. El resultado después de casi un año de trabajo se llama La Hora Del Recreo, una mirada realista a la situación, que documenta el contraste entre las duras condiciones de trabajo de cada niño con la alegría que desprenden cuando acuden al colegio.

Para la realización de las fotos, la fundación desplazó a los fotógrafos Carlos Spottorno, Walter Astrada, Álvaro Ybarra, Lurdes R. Basolí y Renzo Giraldo a retratar a 16 niños del Programa Proñino en tres escenarios distintos, en su lugar de trabajo, en su espacio de ocio y en la escuela donde se forman.

“Desde el principio el objetivo ha sido enseñar las cosas como son. Queríamos huir de crear un panfleto diciendo lo bien que lo estamos haciendo”, explicó el fotógrafo y editor del libro, Carlos Spottorno, ayer por la noche, en la presentación del proyecto.

La mayoría de los niños que trabajan, en su día a día, “no se sienten victimas”, según Spottorno. Pero pierden facultades esenciales. “La necesidad agudiza el ingenio pero la necesidad atrofia la creatividad. Cuando entran en la escuela empiezan a fantasear. Cuando se sientan en sus pupitres se transforman”.

Cualquier niño en el mundo occidental suele acudir al colegio con reticencias. En cambio, allí no es así. El título del libro surge de esa idea. Para ellos, ir al colegio representa su recreo. “Es el momento en el que se ponen una camisa blanca y son iguales que los niños que viven en casas de ladrillo”.

Una vez seleccionadas las fotografías, enviaron el material a 16 escritores que redactaron un cuento sobre cada niño basado en lo que les sugería las fotografías. Javier Reverte, Espido Freire, Ángeles Casó y Vicente Molina Foix fueron algunos de los escogidos.

Al finalizar la presentación, Cesar Alierta, presidente de Telefónica, dejó claro que la compañía seguirá apostando por el Programa Proñino, que hasta el momento ha ayudado ha escolarizar a casi 200.000 menores en 13 países. “No descansaremos hasta que lleguemos a los 14 millones”.

Fotos en orden de aparición:

1. Carlos Spottorno

2. Carlos Spottorno

3. Walter Astrada

4. Walter Astrada

5. Lurdes R. Basolí

6. Lurdes R. Basolí

Para 14 millones de niños en Latinoamérica, trabajar es el pan de cada día. Niños y niñas pescan, recogen piedras, revuelven basureros y dan de comer a animales de granja para subsistir. Pero no todo está perdido. Entre las numerosas iniciativas existentes para luchar contra ello está el Programa Proniño, de la Fundación Telefónica, que desde 1998 contribuye a erradicar el trabajo infantil en 13 países de Latinoamérica.

Conscientes del poco conocimiento entre la sociedad española del problema, los responsables de la fundación decidieron encargar un libro a cinco fotoperiodistas para retratar el día a día de 16 niños que compaginan el trabajo diario con una educación. El resultado después de casi un año de trabajo se llama La Hora Del Recreo, una mirada realista a la situación, que documenta el contraste entre las duras condiciones de trabajo de cada niño con la alegría que desprenden cuando acuden al colegio.

Para la realización de las fotos, la fundación desplazó a los fotógrafos Carlos Spottorno, Walter Astrada, Álvaro Ybarra, Lurdes R. Basolí y Renzo Giraldo a retratar a 16 niños del Programa Proñino en tres escenarios distintos, en su lugar de trabajo, en su espacio de ocio y en la escuela donde se forman.

“Desde el principio el objetivo ha sido enseñar las cosas como son. Queríamos huir de crear un panfleto diciendo lo bien que lo estamos haciendo”, explicó el fotógrafo y editor del libro, Carlos Spottorno, ayer por la noche, en la presentación del proyecto.

La mayoría de los niños que trabajan, en su día a día, “no se sienten victimas”, según Spottorno. Pero pierden facultades esenciales. “La necesidad agudiza el ingenio pero la necesidad atrofia la creatividad. Cuando entran en la escuela empiezan a fantasear. Cuando se sientan en sus pupitres se transforman”.

Cualquier niño en el mundo occidental suele acudir al colegio con reticencias. En cambio, allí no es así. El título del libro surge de esa idea. Para ellos, ir al colegio representa su recreo. “Es el momento en el que se ponen una camisa blanca y son iguales que los niños que viven en casas de ladrillo”.

Una vez seleccionadas las fotografías, enviaron el material a 16 escritores que redactaron un cuento sobre cada niño basado en lo que les sugería las fotografías. Javier Reverte, Espido Freire, Ángeles Casó y Vicente Molina Foix fueron algunos de los escogidos.

Al finalizar la presentación, Cesar Alierta, presidente de Telefónica, dejó claro que la compañía seguirá apostando por el Programa Proñino, que hasta el momento ha ayudado ha escolarizar a casi 200.000 menores en 13 países. “No descansaremos hasta que lleguemos a los 14 millones”.

Fotos en orden de aparición:

1. Carlos Spottorno

2. Carlos Spottorno

3. Walter Astrada

4. Walter Astrada

5. Lurdes R. Basolí

6. Lurdes R. Basolí

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