Publicado: 24 de octubre 2019 07:45  | Actualizado: 21 de julio 2023 09:30    /   Logo School
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Conversaciones ortográficas: Dónde colocar el apóstrofo (o no) si te comes sílabas al escribir

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Publicado: 24 de octubre 2019 07:45  | Actualizado: 21 de julio 2023 09:30    /   Logo School     por          
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Dónde colocar el apóstrofo si te comes sílabas

LuisLuisito: ¡¡¡Venga, peña, quién se apunta!!! ¡¡¡Fiesta del reguetón este finde!!!

MarcosPedal: Uy, me pillas liao. No cuentes conmigo.

LaRebe: ¿Reguetón? ¿Tamos locos?

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LuisLuisito: Abrid las mentes, coño, no todo va a ser indie.

MarcosPedal: Chao, pescao, que toy cansao.

(MarcosPedal ha salido del grupo)

LuisLuisito: ¿Y usté, Rebe, qué me dise? ¿Formamos la gosadera, mami?

LaRebe: Mejor vente p’acá, que te voy a enseñar lo que es perreo.

LuisLuisito: ¿A qué hora dices que te va bien?

Reconozcámoslo. Todos nos comemos sonidos alguna vez cuando hablamos. Unas veces somos más conscientes que otras, pero lo de simplificar lo que decimos al hablar se nos da muy, pero que muy bien. A esos papeos de fonemas los llamamos aféresis (si es al principio de la palabra: tamos por estamos), síncopa (si es en el medio: pescao por pescado) y apócope (si es al final de la palabra: usté, na por nada o pa por para).

Para señalar esas meriendas fonéticas que nos marcamos al hablar, solemos tirar de apóstrofo, pero es necesario saber cuándo hacerlo y cuándo no. Abro hilo.

NI SE TE OCURRA PONERLO SI…

Empecemos por cuándo NO.

Si la pérdida de fonemas, ya sea al principio (aféresis) o al final (apócope) de la palabra, se produce independientemente del contexto, fuera apóstrofo. En pa qué, por ejemplo, que nos hayamos comido el -ra no es curpa, curpita de qué. Como tampoco ha tenido que ver la palabra loco en la pérdida de es- en estoy cuando decimos toy loco.

Tampoco es necesario el apóstrofo en el caso de las síncopas: liao, pescao, trillao y un largo etcétera.

¡ADELANTE, A TODA MÁQUINA!

¿Y cuándo SÍ?

Si ese papeo de fonemas que nos marcamos está relacionado con el contexto, usamos el apóstrofo con la misma firmeza que Moisés clavó su vara para separar las aguas del mar Muerto: no’stoy, p’acá, d’aquí. En líneas generales, nos recuerda Juan Romeu en Ortografía para todos, cuando las dos vocales son iguales se prefiere considerar que la que se ha perdido es la final de la primera palabra.

Queda a tu elección escribir todo esto en cursiva según lo consideres vulgarismo (porque tú fineza te impide de ninguna-de-las-maneras-así-te-mueras comerte sonidos) o no.

LuisLuisito: ¡¡¡Venga, peña, quién se apunta!!! ¡¡¡Fiesta del reguetón este finde!!!

MarcosPedal: Uy, me pillas liao. No cuentes conmigo.

LaRebe: ¿Reguetón? ¿Tamos locos?

LuisLuisito: Abrid las mentes, coño, no todo va a ser indie.

MarcosPedal: Chao, pescao, que toy cansao.

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(MarcosPedal ha salido del grupo)

LuisLuisito: ¿Y usté, Rebe, qué me dise? ¿Formamos la gosadera, mami?

LaRebe: Mejor vente p’acá, que te voy a enseñar lo que es perreo.

LuisLuisito: ¿A qué hora dices que te va bien?

Reconozcámoslo. Todos nos comemos sonidos alguna vez cuando hablamos. Unas veces somos más conscientes que otras, pero lo de simplificar lo que decimos al hablar se nos da muy, pero que muy bien. A esos papeos de fonemas los llamamos aféresis (si es al principio de la palabra: tamos por estamos), síncopa (si es en el medio: pescao por pescado) y apócope (si es al final de la palabra: usté, na por nada o pa por para).

Para señalar esas meriendas fonéticas que nos marcamos al hablar, solemos tirar de apóstrofo, pero es necesario saber cuándo hacerlo y cuándo no. Abro hilo.

NI SE TE OCURRA PONERLO SI…

Empecemos por cuándo NO.

Si la pérdida de fonemas, ya sea al principio (aféresis) o al final (apócope) de la palabra, se produce independientemente del contexto, fuera apóstrofo. En pa qué, por ejemplo, que nos hayamos comido el -ra no es curpa, curpita de qué. Como tampoco ha tenido que ver la palabra loco en la pérdida de es- en estoy cuando decimos toy loco.

Tampoco es necesario el apóstrofo en el caso de las síncopas: liao, pescao, trillao y un largo etcétera.

¡ADELANTE, A TODA MÁQUINA!

¿Y cuándo SÍ?

Si ese papeo de fonemas que nos marcamos está relacionado con el contexto, usamos el apóstrofo con la misma firmeza que Moisés clavó su vara para separar las aguas del mar Muerto: no’stoy, p’acá, d’aquí. En líneas generales, nos recuerda Juan Romeu en Ortografía para todos, cuando las dos vocales son iguales se prefiere considerar que la que se ha perdido es la final de la primera palabra.

Queda a tu elección escribir todo esto en cursiva según lo consideres vulgarismo (porque tú fineza te impide de ninguna-de-las-maneras-así-te-mueras comerte sonidos) o no.

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Opiniones 1
  • ¡Hola! Interesante artículo, pero creo que se te ha _escapao_ un acento: «(porque tú fineza…» _Toy_ segura que ese «tú» no lleva acento 🙂

  • Comentarios cerrados.