9 de mayo 2022    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

‘Vacation’ de The Go-Go´s: pillarte por un tío te puede llevar al número 1

Vacation

9 de mayo 2022    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Ahora haciendo clic aquí.

Seis días de vacaciones durante el verano de 1980 le bastaron a Kathy Valentine para quedarse pillada por un chico. Había vuelto a Austin a ver a su madre cuando conoció a Billy, el cantante de Boy Problems. Y el cuelgue fue lo suficientemente intenso como para que esbozara esta canción en unas servilletas del avión de vuelta a Los Ángeles.

Salió como cara B del primer single de su grupo, los Textones, y no tuvo ninguna trascendencia. Pero cuando ese mismo tema dio nombre al segundo álbum de las Go-Go’s, las cosas fueron muy distintas.

Kathy entró en las Go-Go’s con el grupo ya en ascenso, en las navidades de ese mismo año. Su bajista original se había puesto mala y tenían ocho conciertos seguidos en el Whisky a Go Go para abrir el año nuevo. Y recurrieron a Valentine para una sustitución momentánea.

La cosa salió tan bien y hubo tanta conexión entre ellas, que se quedó con el puesto. Meses después grababan su primer LP, principalmente formado por canciones previas a su entrada. Vacation, reformada con la ayuda del resto del grupo, no entró, pero pronto se hizo un hueco en su repertorio de directo.

Nadie creía que un grupo formado solo por mujeres que tocaban y componían sus propias canciones tuviera opciones para comerse un colín

The Go-Gos se habían formado en 1978 en la escena punk de Los Ángeles y fueron ganando adeptos y pericia con el paso del tiempo. Sus conciertos vibrantes y mucha diversión y camaradería las convirtieron en unas favoritas de la zona. Cuando ya eran un acontecimiento en su ciudad y tenían un 7” en el Reino Unido, el quinteto ofreció su música a todas las discográficas grandes.

Pero las negativas se sucedían. Básicamente, nadie creía que un grupo formado solo por mujeres que tocaban y componían sus propias canciones tuviera opciones para comerse un colín. Al final, su única elección para grabar un larga duración fue IRS, el sello de Miles Copeland, hermano de Stewart Copeland, de Police, y además el manager y sello del trío. 

Habían salido del punk, pero las Go-Go’s tenían un espíritu pop que se fue reflejando en su música a medida que adquirían más habilidad con los instrumentos. Y ese espíritu acabó aflorando en su debut, que, como ellas mismas definieron, era un disco de pop con ética punk rock. Pero a pesar de toda la emoción que sintieron mientras lo grababan, cuando escucharon el resultado de Beauty and the beat, les pareció decepcionante.

Había desaparecido la crudeza y energía de las canciones y no tenía nada que ver con la actitud que transmitían en directo. Comenzaron la gira de presentación de muy mal rollo. Pero el mal sabor de boca se les fue pasando según ascendían las ventas. Al final, parecía que los compradores sí aprobaban la producción de Richard Gottehrer, y en cuestión de meses habían superado el millón de discos vendidos.

Su primer disco llegó al número uno en su país y se quedó ahí seis semanas, en el primer puesto de Billboard. Y así se convirtió en el primer álbum de un grupo de mujeres que tocaban y componían sus canciones en conseguirlo

La ayuda de una incipiente MTV fue fundamental en su escalada. Aunque sus vídeos no tenían grandes pretensiones, las Go-Go’s se colaron en las casas de todo América gracias a la nueva cadena musical. En Europa no se las acogió con el mismo entusiasmo, a pesar de estar girando como teloneras de Police a ambos lados del Atlántico. Pero su primer disco llegó al número uno en su país y se quedó ahí seis semanas, en el primer puesto de Billboard. Y así se convirtió en el primer álbum de un grupo de mujeres que tocaban y componían sus canciones en conseguirlo.

El primer disco se había hecho sin presiones ni prisas, pero para el segundo las cosas fueron más difíciles. Era solo 1982, y entre conciertos, promoción y vivir salvajemente, no habían tenido tiempo para componer muchos temas nuevos. Con descartes del primero y algún relleno, la opción más clara para intentar repetir el éxito era Vacation.

Así que la canción sobre aquel romance vacacional no solo bautizó el disco, sino que se convirtió en su primer sencillo, aunque con dificultades imprevistas. Porque cuando acabaron de grabar Vacation, todas las Go-Go’s se llevaron una premezcla en casete a casa para escucharla.

Y llegado el momento de hacer la mezcla de verdad, resultó que no había manera de que la canción sonara igual de bien que en esas cintas. Así que, después de darle a los faders arriba y abajo sin poder emular el sonido, no encontraron otra solución mejor que extraer el máster de esas casetes, por poco profesional que pareciera.

Para la imagen de los LP, el quinteto intentaba evitar que la ropa o los peinados de las fotos revelaran la época en la que se habían sacado. Beauty and the beat las mostraba con toallas y mascarillas faciales. Y para Vacation optaron por vestirse de esquiadoras acuáticas sincronizadas.

En realidad, no eran disfraces, sino una postal de un espectáculo de Florida, con un corta pega de sus cabezas hecho en la era pre-Photoshop, que ya tiene su mérito (de hecho, ese diseño fue nominado a los Grammy).

Para el vídeo sí que tuvieron que vestirse con tutús y diademas y simular que esquiaban sobre el agua, mientras detrás de ellas se pasaban imágenes marítimas. Pero el rodaje de su primer clip con presupuesto de verdad duró demasiado para unas chicas que no desaprovechaban ninguna ocasión para darse a la fiesta.

Cuando llegó el momento de rodar esas tomas, estaban, en el mejor de los casos, borrachas. Se percibe perfectamente en el vídeo, que aún así tuvo muchísima rotación.

El abuso de todo tipo de sustancias, las tensiones internas por los porcentajes en la composición de los temas y la incomodidad que les producía la diferencia entre la percepción que tenían sobre ellas mismas y la imagen que se mostraba al público estaba interfiriendo cada vez más con el funcionamiento del grupo. Después de otro álbum, las Go-Go’s se separaron, aunque desde entonces se han juntado en varias ocasiones.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Ahora haciendo clic aquí.

Seis días de vacaciones durante el verano de 1980 le bastaron a Kathy Valentine para quedarse pillada por un chico. Había vuelto a Austin a ver a su madre cuando conoció a Billy, el cantante de Boy Problems. Y el cuelgue fue lo suficientemente intenso como para que esbozara esta canción en unas servilletas del avión de vuelta a Los Ángeles.

Salió como cara B del primer single de su grupo, los Textones, y no tuvo ninguna trascendencia. Pero cuando ese mismo tema dio nombre al segundo álbum de las Go-Go’s, las cosas fueron muy distintas.

Kathy entró en las Go-Go’s con el grupo ya en ascenso, en las navidades de ese mismo año. Su bajista original se había puesto mala y tenían ocho conciertos seguidos en el Whisky a Go Go para abrir el año nuevo. Y recurrieron a Valentine para una sustitución momentánea.

La cosa salió tan bien y hubo tanta conexión entre ellas, que se quedó con el puesto. Meses después grababan su primer LP, principalmente formado por canciones previas a su entrada. Vacation, reformada con la ayuda del resto del grupo, no entró, pero pronto se hizo un hueco en su repertorio de directo.

Nadie creía que un grupo formado solo por mujeres que tocaban y componían sus propias canciones tuviera opciones para comerse un colín

The Go-Gos se habían formado en 1978 en la escena punk de Los Ángeles y fueron ganando adeptos y pericia con el paso del tiempo. Sus conciertos vibrantes y mucha diversión y camaradería las convirtieron en unas favoritas de la zona. Cuando ya eran un acontecimiento en su ciudad y tenían un 7” en el Reino Unido, el quinteto ofreció su música a todas las discográficas grandes.

The Go-Gos se habían formado en 1978 en la escena punk de Los Ángeles y fueron ganando adeptos y pericia con el paso del tiempo. Sus conciertos vibrantes y mucha diversión y camaradería las convirtieron en unas favoritas de la zona. Cuando ya eran un acontecimiento en su ciudad y tenían un 7” en el Reino Unido, el quinteto ofreció su música a todas las discográficas grandes.

Pero las negativas se sucedían. Básicamente, nadie creía que un grupo formado solo por mujeres que tocaban y componían sus propias canciones tuviera opciones para comerse un colín. Al final, su única elección para grabar un larga duración fue IRS, el sello de Miles Copeland, hermano de Stewart Copeland, de Police, y además el manager y sello del trío. 

Habían salido del punk, pero las Go-Go’s tenían un espíritu pop que se fue reflejando en su música a medida que adquirían más habilidad con los instrumentos. Y ese espíritu acabó aflorando en su debut, que, como ellas mismas definieron, era un disco de pop con ética punk rock. Pero a pesar de toda la emoción que sintieron mientras lo grababan, cuando escucharon el resultado de Beauty and the beat, les pareció decepcionante.

Había desaparecido la crudeza y energía de las canciones y no tenía nada que ver con la actitud que transmitían en directo. Comenzaron la gira de presentación de muy mal rollo. Pero el mal sabor de boca se les fue pasando según ascendían las ventas. Al final, parecía que los compradores sí aprobaban la producción de Richard Gottehrer, y en cuestión de meses habían superado el millón de discos vendidos.

Su primer disco llegó al número uno en su país y se quedó ahí seis semanas, en el primer puesto de Billboard. Y así se convirtió en el primer álbum de un grupo de mujeres que tocaban y componían sus canciones en conseguirlo

La ayuda de una incipiente MTV fue fundamental en su escalada. Aunque sus vídeos no tenían grandes pretensiones, las Go-Go’s se colaron en las casas de todo América gracias a la nueva cadena musical. En Europa no se las acogió con el mismo entusiasmo, a pesar de estar girando como teloneras de Police a ambos lados del Atlántico. Pero su primer disco llegó al número uno en su país y se quedó ahí seis semanas, en el primer puesto de Billboard. Y así se convirtió en el primer álbum de un grupo de mujeres que tocaban y componían sus canciones en conseguirlo.

El primer disco se había hecho sin presiones ni prisas, pero para el segundo las cosas fueron más difíciles. Era solo 1982, y entre conciertos, promoción y vivir salvajemente, no habían tenido tiempo para componer muchos temas nuevos. Con descartes del primero y algún relleno, la opción más clara para intentar repetir el éxito era Vacation.

Así que la canción sobre aquel romance vacacional no solo bautizó el disco, sino que se convirtió en su primer sencillo, aunque con dificultades imprevistas. Porque cuando acabaron de grabar Vacation, todas las Go-Go’s se llevaron una premezcla en casete a casa para escucharla.

Y llegado el momento de hacer la mezcla de verdad, resultó que no había manera de que la canción sonara igual de bien que en esas cintas. Así que, después de darle a los faders arriba y abajo sin poder emular el sonido, no encontraron otra solución mejor que extraer el máster de esas casetes, por poco profesional que pareciera.

Para la imagen de los LP, el quinteto intentaba evitar que la ropa o los peinados de las fotos revelaran la época en la que se habían sacado. Beauty and the beat las mostraba con toallas y mascarillas faciales. Y para Vacation optaron por vestirse de esquiadoras acuáticas sincronizadas.

En realidad, no eran disfraces, sino una postal de un espectáculo de Florida, con un corta pega de sus cabezas hecho en la era pre-Photoshop, que ya tiene su mérito (de hecho, ese diseño fue nominado a los Grammy).

Para el vídeo sí que tuvieron que vestirse con tutús y diademas y simular que esquiaban sobre el agua, mientras detrás de ellas se pasaban imágenes marítimas. Pero el rodaje de su primer clip con presupuesto de verdad duró demasiado para unas chicas que no desaprovechaban ninguna ocasión para darse a la fiesta.

Cuando llegó el momento de rodar esas tomas, estaban, en el mejor de los casos, borrachas. Se percibe perfectamente en el vídeo, que aún así tuvo muchísima rotación.

El abuso de todo tipo de sustancias, las tensiones internas por los porcentajes en la composición de los temas y la incomodidad que les producía la diferencia entre la percepción que tenían sobre ellas mismas y la imagen que se mostraba al público estaba interfiriendo cada vez más con el funcionamiento del grupo. Después de otro álbum, las Go-Go’s se separaron, aunque desde entonces se han juntado en varias ocasiones.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Blu Room comienza a andar
Reconoce que eres leísta
Los cómics toman los ‘sliders’ de Instagram
Besos que no dimos, universos que perdimos
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Publicidad