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22 de marzo 2012    /   CINE/TV
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Darth Vader con una corbata en la cabeza

22 de marzo 2012    /   CINE/TV     por          
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Un día agotador en La estrella de la muerte: Darth Vader acabó con un motín y discutió con su hijo. Vader se relaja en sus aposentos con un par de cubatas y acaba con una corbata en la frente cantando “I will survive” ante un espejo. ¿Si viéramos esta escena, perderíamos el respeto a Darth Vader?

Los profesores de guión repetimos, y los espectadores saben, que nadie es bueno ni malo del todo: en cada persona hay gris claro o gris oscuro con distintas gradaciones. (Y, sin embargo, algunos escritores prefieren la demagogia). Lo raro es encontrar manuales que hablen de la tontería del personaje, textos que digan:

Los personajes son listos para unas cosas y tontos o torpes para otras (como las personas).

 

LA TONTERÍA DEL PERSONAJE DE COMEDIA

En la comedia se acepta que las figuras de autoridad o los profesores o los genios científicos sean un poco tontos, ridículos o torpes. Tenemos ejemplos en películas clásicas como Gran bola de fuego o La fiera de mi niña (Bringing up Baby); y series como Fraiser, Eureka o La teoría del Big Bang.

 

LA TONTERÍA DEL PERSONAJE DRAMÁTICO

En el drama es raro encontrar a los protagonistas haciendo tonterías o haciendo el ridículo. Algunos guionistas pretenden mantener la dignidad de sus personajes. ¡Es un drama!, dicen. Pero es un error a la hora de concebir un personaje. Aleja a los personajes de la realidad.

Las grandes series norteamericanas lo son porque muestran las distintas facetas de cada uno de sus personajes: la bondad, la maldad, la inteligencia y la estupidez. Sí, la estupidez. Todos llevamos dentro un montón de personajes que aparecen según las circunstancias.

Los personajes de The Wire, Los Soprano, Mad Men o House hacen tonterías o se comportan como críos en ocasiones. Y no por eso son menos profesionales o menos malvados. ¿Y qué me decís de Walter White? A veces estúpido, a veces genio del crimen.

The Crimson Petal and the White es una serie dramática de la BBC modélica: muestra a un tipo tan tonto como mala persona. Es una tontería que nunca hace gracia a los espectadores. Es una tontería que hace daño a los demás. Recordemos las palabras de Napoleón:

Prefiero a un enemigo inteligente antes que a un amigo tonto. No se puede prever qué hará el tonto.

 

LA TONTERÍA HUMANIZA

Twitter es la prueba: prestigiosos escritores, periodistas e intelectuales tienen sus tuits tontos. ¡Son humanos! El Salieri interpretado F. Murray Abraham no entendía que Mozart fuera un niñato y compusiera la música más hermosa de la época. Nosotros sí lo entendemos. Tampoco lo entienden los jefes de recursos humanos que espían las cuentas de Facebook de sus empleados.

Si quieres ser escritor o guionista ama la tontería de tus personajes.

Un día agotador en La estrella de la muerte: Darth Vader acabó con un motín y discutió con su hijo. Vader se relaja en sus aposentos con un par de cubatas y acaba con una corbata en la frente cantando “I will survive” ante un espejo. ¿Si viéramos esta escena, perderíamos el respeto a Darth Vader?

Los profesores de guión repetimos, y los espectadores saben, que nadie es bueno ni malo del todo: en cada persona hay gris claro o gris oscuro con distintas gradaciones. (Y, sin embargo, algunos escritores prefieren la demagogia). Lo raro es encontrar manuales que hablen de la tontería del personaje, textos que digan:

Los personajes son listos para unas cosas y tontos o torpes para otras (como las personas).

 

LA TONTERÍA DEL PERSONAJE DE COMEDIA

En la comedia se acepta que las figuras de autoridad o los profesores o los genios científicos sean un poco tontos, ridículos o torpes. Tenemos ejemplos en películas clásicas como Gran bola de fuego o La fiera de mi niña (Bringing up Baby); y series como Fraiser, Eureka o La teoría del Big Bang.

 

LA TONTERÍA DEL PERSONAJE DRAMÁTICO

En el drama es raro encontrar a los protagonistas haciendo tonterías o haciendo el ridículo. Algunos guionistas pretenden mantener la dignidad de sus personajes. ¡Es un drama!, dicen. Pero es un error a la hora de concebir un personaje. Aleja a los personajes de la realidad.

Las grandes series norteamericanas lo son porque muestran las distintas facetas de cada uno de sus personajes: la bondad, la maldad, la inteligencia y la estupidez. Sí, la estupidez. Todos llevamos dentro un montón de personajes que aparecen según las circunstancias.

Los personajes de The Wire, Los Soprano, Mad Men o House hacen tonterías o se comportan como críos en ocasiones. Y no por eso son menos profesionales o menos malvados. ¿Y qué me decís de Walter White? A veces estúpido, a veces genio del crimen.

The Crimson Petal and the White es una serie dramática de la BBC modélica: muestra a un tipo tan tonto como mala persona. Es una tontería que nunca hace gracia a los espectadores. Es una tontería que hace daño a los demás. Recordemos las palabras de Napoleón:

Prefiero a un enemigo inteligente antes que a un amigo tonto. No se puede prever qué hará el tonto.

 

LA TONTERÍA HUMANIZA

Twitter es la prueba: prestigiosos escritores, periodistas e intelectuales tienen sus tuits tontos. ¡Son humanos! El Salieri interpretado F. Murray Abraham no entendía que Mozart fuera un niñato y compusiera la música más hermosa de la época. Nosotros sí lo entendemos. Tampoco lo entienden los jefes de recursos humanos que espían las cuentas de Facebook de sus empleados.

Si quieres ser escritor o guionista ama la tontería de tus personajes.

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