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28 de febrero 2019    /   IDEAS
por
ilustracion  Buba Viedma

Pero… ¿quién carajo inventó las ventanas del ordenador?

28 de febrero 2019    /   IDEAS     por        ilustracion  Buba Viedma
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Hablaba el mundo en cuartillas y estilográficas, en sobres y sellos, cuando apareció el telégrafo y la máquina de escribir. ¡La revolución industrial llegó a la conversación!

Tokotokotok…

Hablaba el mundo a teclazos, en letras Courier, cuando apareció la máquina de escribir eléctrica y su nueva letra, la New Courier. ¡La revolución de la electricidad llegó a los documentos!

Tik tik tik…

Mientras, en la California sesentera de las olas y el surf, se andaba cociendo algo gordo: la revolución más grandiosa que la información podía imaginar. Enredados en cables, pantallas, códigos y teclados trabajan miles de ingenieros.

Uno de ellos, Douglas Engelbart, frito de tener que subir y bajar por las líneas de texto apretando teclas, inventó el ratón: mejor deslizarse por la pantalla que andar pulsando botones como un poseso.

Pero el hombre no paró ahí. Observó que los datos estaban desparramados por la pantalla sin marco ni cajón y empezó a diseñar interfaces gráficas. Engelbart pensaba que había que meter la información en algún tipo de contenedor: una caja, una ventana.

A principios de los años 70, un equipo del Centro de Investigación de Xerox Palo Alto (PARC) aplicó estas ideas de Engelbart a uno de los primeros ordenadores personales, el Xerox Alto. Y resultó revolucionario porque incluyó un cursor, iconos, menús y ventanas.

Cuentan que un joven de 24 años llamado Steve Jobs visitó las oficinas de Xerox y quedó fascinado con el sistema operativo que reunía todo aquello: SmallTalk. En 1983, Apple, la compañía de Jobs, lanzó la primera computadora que utilizaba esas ventanas. Y dos años más tarde, otro informático avispado, Bill Gates, presentó, desde Microsoft, un sistema operativo basado en lo mismo: Windows 1.0.

En 1987 Apple demandó a Microsoft: «¡Nos han chorizado el look and feel!». El que copió a Xerox gritaba que lo habían copiado a él. Pero los tribunales le quitaron la razón.

Hay quien dice que Apple no copió y quien asegura que Microsoft inventó las ventanas. Parte de la historia de la informática está escrita desde las vísceras. La cuentan fanboys, desde lo más profundo de sus filias y sus fobias.

Hay tantas versiones del pasado de la informática como versiones de sistemas operativos.

Hablaba el mundo en cuartillas y estilográficas, en sobres y sellos, cuando apareció el telégrafo y la máquina de escribir. ¡La revolución industrial llegó a la conversación!

Tokotokotok…

Hablaba el mundo a teclazos, en letras Courier, cuando apareció la máquina de escribir eléctrica y su nueva letra, la New Courier. ¡La revolución de la electricidad llegó a los documentos!

Tik tik tik…

Mientras, en la California sesentera de las olas y el surf, se andaba cociendo algo gordo: la revolución más grandiosa que la información podía imaginar. Enredados en cables, pantallas, códigos y teclados trabajan miles de ingenieros.

Uno de ellos, Douglas Engelbart, frito de tener que subir y bajar por las líneas de texto apretando teclas, inventó el ratón: mejor deslizarse por la pantalla que andar pulsando botones como un poseso.

Pero el hombre no paró ahí. Observó que los datos estaban desparramados por la pantalla sin marco ni cajón y empezó a diseñar interfaces gráficas. Engelbart pensaba que había que meter la información en algún tipo de contenedor: una caja, una ventana.

A principios de los años 70, un equipo del Centro de Investigación de Xerox Palo Alto (PARC) aplicó estas ideas de Engelbart a uno de los primeros ordenadores personales, el Xerox Alto. Y resultó revolucionario porque incluyó un cursor, iconos, menús y ventanas.

Cuentan que un joven de 24 años llamado Steve Jobs visitó las oficinas de Xerox y quedó fascinado con el sistema operativo que reunía todo aquello: SmallTalk. En 1983, Apple, la compañía de Jobs, lanzó la primera computadora que utilizaba esas ventanas. Y dos años más tarde, otro informático avispado, Bill Gates, presentó, desde Microsoft, un sistema operativo basado en lo mismo: Windows 1.0.

En 1987 Apple demandó a Microsoft: «¡Nos han chorizado el look and feel!». El que copió a Xerox gritaba que lo habían copiado a él. Pero los tribunales le quitaron la razón.

Hay quien dice que Apple no copió y quien asegura que Microsoft inventó las ventanas. Parte de la historia de la informática está escrita desde las vísceras. La cuentan fanboys, desde lo más profundo de sus filias y sus fobias.

Hay tantas versiones del pasado de la informática como versiones de sistemas operativos.

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