21 de octubre 2009    /   ENTRETENIMIENTO
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Víctor Gil: “El coolhunting implica desaprender todo lo aprendido sobre la investigación”

21 de octubre 2009    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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¿Qué tienen en común un científico forense y un coolhunter? Pues que los dos utilizan el Método CSI. El primero hace Crime Scene Investigation y el segundo basa su trabajo en Cool hunting, Science e Insights. El coolhunter que aplica esta metodología y que ha establecido este paralelismo es Víctor Gil.

El consultor y analista de consumo asegura que hay muchas cosas en común en ambos tipos de investigación. En la presentación de su libro Coolhunting. El arte y la ciencia de descifrar tendencias ayer, en la Fnac Callao de Madrid, dijo que “hay que buscar información en los sitios más excéntricos. Hay que ir al escenario del crimen. Hay que ver innovaciones y hay que hacer investigación más etnográfica. Primero nos fijamos en las categorías de consumo más dinámicas. Luego observamos a los que tienen un perfil de consumo distinto y monitoreamos todo lo que pueda modificar sus hábitos de consumo: cultura, medios y soportes de comunicación, estética, diseño, marcas…”.

Pero quien más le ha enseñado a investigar ha sido un niño de 5 años llamado Bruno, su hijo. “El proceso de investigación de tendencias implica desaprender todo lo que hemos aprendido sobre cómo investigar. Los niños lo hacen muy bien porque miran de otra manera”.

Primero se acota el ámbito de lo que se va a observar. Después se hace un esfuerzo de empatía y se dejan los prejuicios lo más lejos posible. A continuación se adopta la mirada del target al que la marca se va a dirigir. Y después hay que preguntarse el porqué de cada fenómeno, fijándose tanto en los éxitos como en los fracasos.

La caza de tendencias no implica conocer el futuro. “El coolhunting no pronostica el éxito de un fenómeno concreto pero ayuda a captar estados de la gente en un momento determinado”, explica Gil. Y además, desde hace no mucho tiempo, ha añadido una nueva función a su actividad de observar y analizar. “El coolhunter ha adoptado un rol más creativo. Ya no sólo investiga. También puede hacer sugerencias a sus clientes”.

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El consultor y analista de consumo asegura que hay muchas cosas en común en ambos tipos de investigación. En la presentación de su libro Coolhunting. El arte y la ciencia de descifrar tendencias ayer, en la Fnac Callao de Madrid, dijo que “hay que buscar información en los sitios más excéntricos. Hay que ir al escenario del crimen. Hay que ver innovaciones y hay que hacer investigación más etnográfica. Primero nos fijamos en las categorías de consumo más dinámicas. Luego observamos a los que tienen un perfil de consumo distinto y monitoreamos todo lo que pueda modificar sus hábitos de consumo: cultura, medios y soportes de comunicación, estética, diseño, marcas…”.

Pero quien más le ha enseñado a investigar ha sido un niño de 5 años llamado Bruno, su hijo. “El proceso de investigación de tendencias implica desaprender todo lo que hemos aprendido sobre cómo investigar. Los niños lo hacen muy bien porque miran de otra manera”.

Primero se acota el ámbito de lo que se va a observar. Después se hace un esfuerzo de empatía y se dejan los prejuicios lo más lejos posible. A continuación se adopta la mirada del target al que la marca se va a dirigir. Y después hay que preguntarse el porqué de cada fenómeno, fijándose tanto en los éxitos como en los fracasos.

La caza de tendencias no implica conocer el futuro. “El coolhunting no pronostica el éxito de un fenómeno concreto pero ayuda a captar estados de la gente en un momento determinado”, explica Gil. Y además, desde hace no mucho tiempo, ha añadido una nueva función a su actividad de observar y analizar. “El coolhunter ha adoptado un rol más creativo. Ya no sólo investiga. También puede hacer sugerencias a sus clientes”.

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Opiniones 5
  • Pingback: mktfan.com
  • Esto de un gurú de tendencias hablando acerca que el verdadero descubridor y el que le ha hecho abrir la mente es su hijo de [3-8] años, es SUPER novedoso…

  • Muchas gracias por la cobertura del evento. Una pena que al final no nos pudiéramos saludar, pero ya nos veremos a la primera oportunidad.

    Capto perfectamente la ironía en el comentario de Toni…jajajaja…y debo decir que tiene toda la razón; no es muy original, no, pero qué le vamos a hacer si es verdad.:-)

  • Uf! Esto de coger la metodología de investigación etnográfica de la Antropología y ponerle un nombre esnob del tipo “Cool hunting, Science e Insights” y hacer creer que se ha creado algo nuevo, me parece un poco… no se… de aspirante a gurú, o peor aún, de gurú.

    Lo que sí es novedoso es el ámbito donde se está aplicando ahora esta metodología.

  • Comentarios cerrados.