5 de octubre 2022    /   CINE/TV
por
Ilustración  Ignacio Martín

Vidas futuras: Truman ya no forma parte del ‘show business’

5 de octubre 2022    /   CINE/TV     por        Ilustración  Ignacio Martín
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Truman Burbank, conocido por protagonizar El Show de Truman durante 30 años, vive retirado en Alaska. Lo sabemos por la publicación del libro de memorias Por si no nos vemos. Comienza así: «Al cruzar el umbral me encontré en un pasillo oscuro, pero no me importaba. Atrás dejaba la mentira de Seahaven. Un hombre abrió una puerta».

Aquella persona fue una de las que ayudó a Truman a llegar al aparcamiento de los estudios para eludir a seguidores y periodistas. Truman escribe: «Un guarda de seguridad me dijo: “Sylvia vendrá a por usted”. Y sentí alivio». 

Sylvia era el verdadero amor de Truman y fundadora de FREE TRUMAN, pero el alivio se transformó en temor. Truman escribe: «No sé cuánto tiempo esperé. En las ventanas del estudio había personas asomadas. ¿Y si todo era parte del programa? […]. Cuando vi a Sylvia corrí hacia ella. Nos abrazamos. Era el primer abrazo real».

Sylvia y Truman se ocultaron en el piso de una amiga de ella mientras los abogados de FREE TRUMAN demandaban a Christof, creador y productor del programa. Hubo un acuerdo rápido fuera de los tribunales. Truman no quería un juicio frente a las cámaras. Más adelante escribe: «No necesitaba viajar a Fiji. Lo que esperaba encontrar allí lo tenía: Sylvia. Pero me habían impedido ir. Así que fuimos los dos».

La estancia en Fiji no fue agradable. Así lo relata Truman: «Por la calle, cuando comía en un restaurante, la gente no dejaba de mirarme y gritar: “¡Eh, Truman!”. Me encerré en la habitación del hotel y recordé mi sueño infantil: ser explorador».

el show de Truman

Sylvia le acompañó a montañas heladas, selvas inhóspitas y aldeas que no figuran en los mapas y donde nadie conocía a Truman. 

Dejó de ver la televisión. «La televisión es una cárcel mental: no enseña más de lo que sale en la pantalla. Prefiero leer, y las representaciones del grupo local de teatro».

En todos esos años, ninguna estrella del show quiso ponerse en contacto con él. Algunos actores secundarios dejaron mensajes pidiendo perdón en FREE TRUMAN. Christoff insistió en hablar con Truman, pero este ignoró sus reclamos.

Finalmente, Truman y Sylvia se instalaron en Alaska. «Donde vivo saben quién soy, pero no me molestan. Cultivo verduras en mi huerto hidropónico. (No como carne. Los animales para consumo me recuerdan a mi propia cautividad). Escribo, pinto amaneceres reales y Sylvia está conmigo. ¿Qué más necesito?».

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Truman Burbank, conocido por protagonizar El Show de Truman durante 30 años, vive retirado en Alaska. Lo sabemos por la publicación del libro de memorias Por si no nos vemos. Comienza así: «Al cruzar el umbral me encontré en un pasillo oscuro, pero no me importaba. Atrás dejaba la mentira de Seahaven. Un hombre abrió una puerta».

Aquella persona fue una de las que ayudó a Truman a llegar al aparcamiento de los estudios para eludir a seguidores y periodistas. Truman escribe: «Un guarda de seguridad me dijo: “Sylvia vendrá a por usted”. Y sentí alivio». 

Sylvia era el verdadero amor de Truman y fundadora de FREE TRUMAN, pero el alivio se transformó en temor. Truman escribe: «No sé cuánto tiempo esperé. En las ventanas del estudio había personas asomadas. ¿Y si todo era parte del programa? […]. Cuando vi a Sylvia corrí hacia ella. Nos abrazamos. Era el primer abrazo real».

Sylvia y Truman se ocultaron en el piso de una amiga de ella mientras los abogados de FREE TRUMAN demandaban a Christof, creador y productor del programa. Hubo un acuerdo rápido fuera de los tribunales. Truman no quería un juicio frente a las cámaras. Más adelante escribe: «No necesitaba viajar a Fiji. Lo que esperaba encontrar allí lo tenía: Sylvia. Pero me habían impedido ir. Así que fuimos los dos».

La estancia en Fiji no fue agradable. Así lo relata Truman: «Por la calle, cuando comía en un restaurante, la gente no dejaba de mirarme y gritar: “¡Eh, Truman!”. Me encerré en la habitación del hotel y recordé mi sueño infantil: ser explorador».

el show de Truman

Sylvia le acompañó a montañas heladas, selvas inhóspitas y aldeas que no figuran en los mapas y donde nadie conocía a Truman. 

Dejó de ver la televisión. «La televisión es una cárcel mental: no enseña más de lo que sale en la pantalla. Prefiero leer, y las representaciones del grupo local de teatro».

En todos esos años, ninguna estrella del show quiso ponerse en contacto con él. Algunos actores secundarios dejaron mensajes pidiendo perdón en FREE TRUMAN. Christoff insistió en hablar con Truman, pero este ignoró sus reclamos.

Finalmente, Truman y Sylvia se instalaron en Alaska. «Donde vivo saben quién soy, pero no me molestan. Cultivo verduras en mi huerto hidropónico. (No como carne. Los animales para consumo me recuerdan a mi propia cautividad). Escribo, pinto amaneceres reales y Sylvia está conmigo. ¿Qué más necesito?».

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