10 de octubre 2013    /   CINE/TV
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Villano y homosexual

10 de octubre 2013    /   CINE/TV     por          
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En nuestro tiempo, la ficción televisiva crea tanto héroes como villanos homosexuales. En el segundo caso, la homosexualidad no significa un ‘plus’ de maldad, sino que forma parte del personaje como el color de pelo o el lugar de nacimiento.

(Aviso a navegantes: no se revelan detalles fundamentales de las tramas de series ni películas, pero quizá no te interesa saber que un personaje es homosexual).

La homosexualidad como truco barato

En el siglo pasado, si un guionista quería remarcar la maldad del villano usaba recursos fáciles: el malo asesinaba a un niño o a un perro, o el malo era homosexual, o todo a la vez.

El asesinato del niño o el perro convertía al villano en un “hijo de puta” sin redención posible. La homosexualidad era un “vicio” a añadir a la lista de pecados del personaje. El cine mostraba a estos villanos como tipos que habían traspasado las fronteras de lo moralmente aceptable. Eran tiempos en los que Occidente consideraba la homosexualidad como una “aberración” o una enfermedad mental.

Tiempos como los que ahora vive Rusia, África y Oriente Próximo, donde la homosexualidad puede conducir a la persona a la horca.

No obstante, no hemos avanzado tanto en la ficción. Aún se usa el truco barato de convertir al malo en homosexual para hacerlo parecer más malo. Skyfall es un ejemplo reciente. El villano interpretado por Javier Bardem toquetea con placer a un James Bond atado de pies y manos a una silla.  Sam Mendes, director de la película, afirmó que pretendía crear un momento de “incomodidad” con la homosexualidad del villano.

Mucho antes, la homosexualidad como un plus de maldad coloca a Catherine Tramell/Sharon Stone a la cabeza de los villanos homosexuales. La protagonista de Instinto básico (1994) es asesina, adicta al sexo y lesbiana. Todo esto hizo que las asociaciones de gays y lesbianas protestaran entonces. Por supuesto que Catherine Tramell no fue el primer villano homosexual, aunque sí uno de los más llamativos hasta entonces.

La homosexualidad en los comienzos de televisión o «¿qué hemos hecho mal?»

Por el contrario, en la televisión del siglo pasado no hay villanos homosexuales. Realmente no hay homosexuales, hasta las dos últimas décadas. Aparecen en través de subtramas como “¿qué hemos hecho para que nuestro hijo…?”, “ella es homosexual, debe ser viciosa” o “qué gracioso es este gay que no volverá a aparecer en el show”. Ni héroes ni villanos. Antihéroes o «personas problemáticas».

Sería ya cerca del nuevo siglo, en 1997 cuando un personaje homosexual se convierta en protagonista de una serie de televisión. La serie era Ellen y la protagonista Ellen Degeneres, una lesbiana en “el mundo real”. Una salida del armario que estuvo a punto de costar la cancelación inmediata del show. Pero Ellen no es una villana, es una buena chica (al menos para los espectadores que no pertenecen a asociaciones de padres vigilantes de la televisión).

HBO y los homosexuales como personajes, no como esterotipos

Omar Little

Con el nuevo siglo, HBO cambia las reglas: un personaje puede ser villano y homosexual, y lo segundo no es un “vicio añadido”. Aparece Omar Little en The Wire (2002): héroe para unos, villano para otros (¡es un traficante de drogas!), ladrón de ladrones y gay que no está en el armario. La homosexualidad de Omar no está tratada con condescendencia ni es un truco barato para mostrar a Omar como un “tipo vicioso”. Omar Little es homosexual igual que es negro o que nació en Baltimore: un rasgo más de un personaje poliédrico.

Angels in America

Un año más tarde, HBO produce Angels in America, serie injustamente olvidada, con una galería de complejos personajes homosexuales. Con la perspectiva de la distancia, Angels in America retrata la América de Ronald Reagan y los primeros años del sida. No es una serie de estereotipos homosexuales, es una serie sobre personas que son homosexuales, gente corriente. También hay villanos como el abogado sin escrúpulos interpretado Al Pacino, un tipo que asegura hasta su último minuto de vida que no es gay sino que se acostó con hombres por negocios.

Los últimos villanos homosexuales

T-Bag, Prison Break

Avanzando este siglo aparecen nuevos villanos homosexuales como T-Bag de Prison Break, caricaturas que retoman el truco fácil: T-Bag es adicto al sexo, es sociópata y es gay, y parece que esto último es lo más inquietante. Las espectadoras femeninas temen que T-Bag acabe sodomizando al protagonista. Sin embargo, la mayoría de los retratos de villanos homosexuales son complejos.

House of Cards

Frank Underwood - House of Cards

En Frank Underwood encontramos un ejemplo de villano homosexual bien dibujado. La homosexualidad de Underwood no forma parte de su catálogo de maldades, no es un arma de villano barato. La homosexualidad tampoco funciona como drama personal porque Underwood la asume sin darle importancia. Simplemente, es un episodio del pasado, un tiempo en el que Underwood era joven e idealista.

Downton Abbey

Thomas Barrow, un villano asustado en Downton Abbey

Otro ejemplo de villano homosexual rico en detalles es Thomas Barrow, uno de los mayordomos de Downton Abbey. Barrow es mezquino y carece de escrúpulos a la hora de llevar acabo sus planes. La homosexualidad de Barrow carece de componente amenazador; por el contrario, es la debilidad del personaje.

Barrow no pretende otra cosa que ascender de puesto en el servicio de Downton Abbey y convertirse en imprescindible. A Barrow le costaría sobrevivir en la Inglaterra que establece la cadena perpetua para los «sodomitas». Barrow está protegido por los Grantham —que, recordemos, conocen sus inclinaciones—, pero la amenaza de acabar en la calle siempre está en la mente. Por esto, Barrow ve como amenaza a su posición la llegada de nuevos sirvientes. Esto explica a los ojos del espectador -que no justifica- la maldad que Barrow despliega para mantenerse en el puesto.

Un villano homosexual poliédrico evita la polémica

El carácter poliédrico de Barrow o Underwood aleja a estos villanos de la polémica sobre la utilización fácil de la homosexualidad. Convierte a The Wire, Downton Abbey y House of Cards en series complejas y realistas, que también se alejan de la complacencia o el paternalismo hacia el colectivo gay. Barrow y Underwood no son villanos gays, son personas que hacen daño para su propia satisfacción o intereses; simplemente son villanos.

En nuestro tiempo, la ficción televisiva crea tanto héroes como villanos homosexuales. En el segundo caso, la homosexualidad no significa un ‘plus’ de maldad, sino que forma parte del personaje como el color de pelo o el lugar de nacimiento.

(Aviso a navegantes: no se revelan detalles fundamentales de las tramas de series ni películas, pero quizá no te interesa saber que un personaje es homosexual).

La homosexualidad como truco barato

En el siglo pasado, si un guionista quería remarcar la maldad del villano usaba recursos fáciles: el malo asesinaba a un niño o a un perro, o el malo era homosexual, o todo a la vez.

El asesinato del niño o el perro convertía al villano en un “hijo de puta” sin redención posible. La homosexualidad era un “vicio” a añadir a la lista de pecados del personaje. El cine mostraba a estos villanos como tipos que habían traspasado las fronteras de lo moralmente aceptable. Eran tiempos en los que Occidente consideraba la homosexualidad como una “aberración” o una enfermedad mental.

Tiempos como los que ahora vive Rusia, África y Oriente Próximo, donde la homosexualidad puede conducir a la persona a la horca.

No obstante, no hemos avanzado tanto en la ficción. Aún se usa el truco barato de convertir al malo en homosexual para hacerlo parecer más malo. Skyfall es un ejemplo reciente. El villano interpretado por Javier Bardem toquetea con placer a un James Bond atado de pies y manos a una silla.  Sam Mendes, director de la película, afirmó que pretendía crear un momento de “incomodidad” con la homosexualidad del villano.

Mucho antes, la homosexualidad como un plus de maldad coloca a Catherine Tramell/Sharon Stone a la cabeza de los villanos homosexuales. La protagonista de Instinto básico (1994) es asesina, adicta al sexo y lesbiana. Todo esto hizo que las asociaciones de gays y lesbianas protestaran entonces. Por supuesto que Catherine Tramell no fue el primer villano homosexual, aunque sí uno de los más llamativos hasta entonces.

La homosexualidad en los comienzos de televisión o «¿qué hemos hecho mal?»

Por el contrario, en la televisión del siglo pasado no hay villanos homosexuales. Realmente no hay homosexuales, hasta las dos últimas décadas. Aparecen en través de subtramas como “¿qué hemos hecho para que nuestro hijo…?”, “ella es homosexual, debe ser viciosa” o “qué gracioso es este gay que no volverá a aparecer en el show”. Ni héroes ni villanos. Antihéroes o «personas problemáticas».

Sería ya cerca del nuevo siglo, en 1997 cuando un personaje homosexual se convierta en protagonista de una serie de televisión. La serie era Ellen y la protagonista Ellen Degeneres, una lesbiana en “el mundo real”. Una salida del armario que estuvo a punto de costar la cancelación inmediata del show. Pero Ellen no es una villana, es una buena chica (al menos para los espectadores que no pertenecen a asociaciones de padres vigilantes de la televisión).

HBO y los homosexuales como personajes, no como esterotipos

Omar Little

Con el nuevo siglo, HBO cambia las reglas: un personaje puede ser villano y homosexual, y lo segundo no es un “vicio añadido”. Aparece Omar Little en The Wire (2002): héroe para unos, villano para otros (¡es un traficante de drogas!), ladrón de ladrones y gay que no está en el armario. La homosexualidad de Omar no está tratada con condescendencia ni es un truco barato para mostrar a Omar como un “tipo vicioso”. Omar Little es homosexual igual que es negro o que nació en Baltimore: un rasgo más de un personaje poliédrico.

Angels in America

Un año más tarde, HBO produce Angels in America, serie injustamente olvidada, con una galería de complejos personajes homosexuales. Con la perspectiva de la distancia, Angels in America retrata la América de Ronald Reagan y los primeros años del sida. No es una serie de estereotipos homosexuales, es una serie sobre personas que son homosexuales, gente corriente. También hay villanos como el abogado sin escrúpulos interpretado Al Pacino, un tipo que asegura hasta su último minuto de vida que no es gay sino que se acostó con hombres por negocios.

Los últimos villanos homosexuales

T-Bag, Prison Break

Avanzando este siglo aparecen nuevos villanos homosexuales como T-Bag de Prison Break, caricaturas que retoman el truco fácil: T-Bag es adicto al sexo, es sociópata y es gay, y parece que esto último es lo más inquietante. Las espectadoras femeninas temen que T-Bag acabe sodomizando al protagonista. Sin embargo, la mayoría de los retratos de villanos homosexuales son complejos.

House of Cards

Frank Underwood - House of Cards

En Frank Underwood encontramos un ejemplo de villano homosexual bien dibujado. La homosexualidad de Underwood no forma parte de su catálogo de maldades, no es un arma de villano barato. La homosexualidad tampoco funciona como drama personal porque Underwood la asume sin darle importancia. Simplemente, es un episodio del pasado, un tiempo en el que Underwood era joven e idealista.

Downton Abbey

Thomas Barrow, un villano asustado en Downton Abbey

Otro ejemplo de villano homosexual rico en detalles es Thomas Barrow, uno de los mayordomos de Downton Abbey. Barrow es mezquino y carece de escrúpulos a la hora de llevar acabo sus planes. La homosexualidad de Barrow carece de componente amenazador; por el contrario, es la debilidad del personaje.

Barrow no pretende otra cosa que ascender de puesto en el servicio de Downton Abbey y convertirse en imprescindible. A Barrow le costaría sobrevivir en la Inglaterra que establece la cadena perpetua para los «sodomitas». Barrow está protegido por los Grantham —que, recordemos, conocen sus inclinaciones—, pero la amenaza de acabar en la calle siempre está en la mente. Por esto, Barrow ve como amenaza a su posición la llegada de nuevos sirvientes. Esto explica a los ojos del espectador -que no justifica- la maldad que Barrow despliega para mantenerse en el puesto.

Un villano homosexual poliédrico evita la polémica

El carácter poliédrico de Barrow o Underwood aleja a estos villanos de la polémica sobre la utilización fácil de la homosexualidad. Convierte a The Wire, Downton Abbey y House of Cards en series complejas y realistas, que también se alejan de la complacencia o el paternalismo hacia el colectivo gay. Barrow y Underwood no son villanos gays, son personas que hacen daño para su propia satisfacción o intereses; simplemente son villanos.

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