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21 de marzo 2013    /   CREATIVIDAD
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¿Por qué no ha estallado (aún) la violencia en España?

21 de marzo 2013    /   CREATIVIDAD     por          
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Detroit Riot 1967 - annotated
Es uno de los comentarios más escuchados en los últimos tiempos en España: “Tal y como están las cosas, me extraña que la gente aún no haya salido a arrasar con todo”. La “gente”, claro, son los demás porque quien lo dice suele expresar una mezcla de estupefacción, deseo implícito y temor a que estalle la violencia.
¿Por qué no ha estallado la violencia en España? Todos hablamos de la crisis pero no nos ha afectado a todos por igual. Este clarificador gráfico indica que son los más desfavorecidos –el 30% menos pudiente- el que más ha mermado sus ingresos y su calidad de vida. Es decir, los parias… “Y los parias no suelen hacer las revoluciones –explica Florentino Moreno, profesor de Psicología Social de la Universidad Complutense-. La historia nos demuestra que han sido las clases medias y los burgueses los que han encabezado las revoluciones, generalmente cuando sus expectativas se han visto frustradas. No fue el lumpen el que tomó La Bastilla, sino los comerciantes. De hecho, en los países más pobres, como los africanos, nunca se han producido revueltas políticas violentas”.
El factor frustración es troncal en la eclosión de la violencia colectiva. Según el modelo propuesto por Hugh Davis en 1962, un detonante de la violencia sería la “privación progresiva”, es decir el inconformismo creciente de un individuo posterior a la prolongada espera para obtener algo: “No solo estoy mal sino que me comparo con mis propias expectativas”.
“Es más probable que ocurra una revolución cuando a una época prolongada de crecimiento social y económico siguen períodos cortos de reveses agudos –explica la teoría de Davies– «… la gente aprende a esperar mejorar continuas”.
“Existen varios factores que explican la relativa paz social en España –responde Florentino Moreno-. Por un lado, la dispersión de la identidad social. Se han desdibujado conceptos como el sentimiento de pertenencia a una clase, muy fuerte en conflictos anteriores. A esta dispersión social hay que sumar una dispersión geográfica”.
“En relación con lo anterior, ha tenido lugar un largo proceso de hiperpsicologización de la población: nuestro problema es solo nuestro. Cada cual tiene que buscar su propia salida”.
“Un tercer factor –prosigue Moreno- es la percepción de que no se han agotado las alternativas no violentas: la violencia se ejerce por cambiar mucho, no por cambiar un poco”. En el mismo sentido se aplica la deslegitimización de la violencia como herramienta de cambio en las últimas décadas, un zeitgeist opuesto al que se vivía en los años 70 y 80: “No existe nadie ahora mismo que tenga un discurso que justifique la violencia como reacción a la violencia del sistema. Con la posible salvedad de Negri, la violencia se considera un recurso último y muy devaluado”.
Cuando la violencia amenaza con llegar a las calles, el Estado y su brazo armado, la Policía, ejercen un “eficaz control social preventivo”, apunta Elena Ayllón, del mismo departamento de Psicología Social de la UCM: “La Policía está trabajando con mucha perspicacia para localizar y desactivar los posibles focos de conflicto antes de que estalle la violencia. Los líderes son reprimidos o bien las demandas de los colectivos más beligerantes son satisfechas”, explica. En caso de que esto falle, la violencia está “muy penalizada”, como demuestra el endurecimiento del Código Penal que ultima el ministro Gallardón.
Por último, pero no por ello menos importante, es la existencia de un “factor precipitante” –el último de los seis factores contemplados por el sociólogo Dinam Smelser en su modelo de 1962-,  una chispa que prenda el combustible de la indignación, como fue el apaleamiento de Rodney King por la policía, que desembocó en los mayores disturbios del siglo XX en Estados Unidos o la muerte de dos adolescentes de origen africano en París, que desencadenaron una violentísima revuelta en Francia en el verano de 2005.
Las declaraciones aquí recogidas están tomadas de la clase pública. ¿Por qué no ha estallado la violencia en España? impartida por un grupo de profesores y alumnos de Psicología Social de la Universidad en una plaza de Madrid el pasado 9 de marzo.
Con información de Rinzewind: ¿Quién se está llevando la hostia de la crisis? y ‘Psicología Social’, de Worchel y Cooper.
 Por otra parte…
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El factor frustración es troncal en la eclosión de la violencia colectiva. Según el modelo propuesto por Hugh Davis en 1962, un detonante de la violencia sería la “privación progresiva”, es decir el inconformismo creciente de un individuo posterior a la prolongada espera para obtener algo: “No solo estoy mal sino que me comparo con mis propias expectativas”.
“Es más probable que ocurra una revolución cuando a una época prolongada de crecimiento social y económico siguen períodos cortos de reveses agudos –explica la teoría de Davies– «… la gente aprende a esperar mejorar continuas”.
“Existen varios factores que explican la relativa paz social en España –responde Florentino Moreno-. Por un lado, la dispersión de la identidad social. Se han desdibujado conceptos como el sentimiento de pertenencia a una clase, muy fuerte en conflictos anteriores. A esta dispersión social hay que sumar una dispersión geográfica”.
“En relación con lo anterior, ha tenido lugar un largo proceso de hiperpsicologización de la población: nuestro problema es solo nuestro. Cada cual tiene que buscar su propia salida”.
“Un tercer factor –prosigue Moreno- es la percepción de que no se han agotado las alternativas no violentas: la violencia se ejerce por cambiar mucho, no por cambiar un poco”. En el mismo sentido se aplica la deslegitimización de la violencia como herramienta de cambio en las últimas décadas, un zeitgeist opuesto al que se vivía en los años 70 y 80: “No existe nadie ahora mismo que tenga un discurso que justifique la violencia como reacción a la violencia del sistema. Con la posible salvedad de Negri, la violencia se considera un recurso último y muy devaluado”.
Cuando la violencia amenaza con llegar a las calles, el Estado y su brazo armado, la Policía, ejercen un “eficaz control social preventivo”, apunta Elena Ayllón, del mismo departamento de Psicología Social de la UCM: “La Policía está trabajando con mucha perspicacia para localizar y desactivar los posibles focos de conflicto antes de que estalle la violencia. Los líderes son reprimidos o bien las demandas de los colectivos más beligerantes son satisfechas”, explica. En caso de que esto falle, la violencia está “muy penalizada”, como demuestra el endurecimiento del Código Penal que ultima el ministro Gallardón.
Por último, pero no por ello menos importante, es la existencia de un “factor precipitante” –el último de los seis factores contemplados por el sociólogo Dinam Smelser en su modelo de 1962-,  una chispa que prenda el combustible de la indignación, como fue el apaleamiento de Rodney King por la policía, que desembocó en los mayores disturbios del siglo XX en Estados Unidos o la muerte de dos adolescentes de origen africano en París, que desencadenaron una violentísima revuelta en Francia en el verano de 2005.
Las declaraciones aquí recogidas están tomadas de la clase pública. ¿Por qué no ha estallado la violencia en España? impartida por un grupo de profesores y alumnos de Psicología Social de la Universidad en una plaza de Madrid el pasado 9 de marzo.
Con información de Rinzewind: ¿Quién se está llevando la hostia de la crisis? y ‘Psicología Social’, de Worchel y Cooper.
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Opiniones 36
  • Y aquí NADIE habla de que la ECONOMÍA SUMERGIDA mantiene (todavía) el poco «trabajo» que queda en este MALDITO país?
    Añado que el problema REAL es que aquí SIEMPRE hemos dejado que unos pocos (POLÍTICOS, EMPRESARIOS, BANQUEROS) nos mangoneasen y robasen sin pudor… así nos ha ido y así hemos acabado… pero, ay!… QUIEN HUBIESE SIDO ELLOS!! TODO lo que han hecho ha sido con NUESTRO consentimiento, el mismo que les damos ahora.

  • La unidad de los ricos es admirable, en comparación con la de los pobre. Pero el día que estos segundos se unan, nada podrá detenerlos. ¡Y eso tiene que pasar! A pesar de todo lo expuesto en este artículo y a pesar de los pesares.

  • La unidad de los ricos es admirable, en comparación con la de los pobre. Pero el día que estos segundos se unan, nada podrá detenerlos. ¡Y eso tiene que pasar! A pesar de todo lo expuesto en este artículo y a pesar de los pesares

  • Lo pensamos todos y lo cierto es que cuando la gente no tiene nada que perder es cuando llega la violencia.
    Me parece increíble que con toda la inteligencia que los políticos y banqueros han utilizado para robarnos a los ciudadanos no hayan caído en la cuenta de que su avaricia va a ser su caída. No quiero la violencia pero la gente está muy mal y en vez de proponer soluciones nos mienten e insultan nuestra inteligencia.
    Yo querría una democracia más social que nosotros pudiéramos presionar a los políticos como hacen los ricos, que se iniciara un proceso de listas abiertas, que alguien que pierde unas elecciones no pueda presentarse de nuevo, que imputados deban someterse a referendum popular para poder seguir en su cargo (mejor si dimitieran)…
    Aquí hay algunas propuestas http://wp.me/2fW1E
    Al menos la sociedad está espabilando, una pena que hayamos tenido que perder tanto para despertar…

  • Nosotros les mantenemos, les lavamos la ropa, les arreglamos sus coches, les damos de comer, cuidamos de sus hijos, somos la puta infraestructura que hace que todo el chiringuito siga girando el día que nos unamos y conspiremos bajo el radar será el día en que su imperio construido sobre mentiras se vendrá abajo. Ese será el día en que todos ellos sangren. Ese será el día en que la justicia verdadera se impondrá a la del hombre. El día en que recibirán su castigo, y ese castigo será. Solo seremos libres cuando la masa enfurecida los despedace con sus propias manos, la marea imparable y vengadora que hará arder sus lujosos palacios y sangrar sus pútridas carnes.

  • No soy ningún especialista. Pero la experiencia de mi larga vida, me pone alerta, sobre la violencia. A la mayoría se la humanidad no le interesa la violencia. La violencia siempre es provocada por la clase poderosa. Ellos no sufren el horror de la violencia. Ellos se lucran con las guerras. Nosotros las padecemos, destrozos de nuestras poblaciones, pérdida de vidas humanas sufrimientos y miseria, todo a cargo de los de los ciudadanos honestos y honrados. Nos tenemos que revelas, pero pacíficamente y darle un vuelco a este sistema inhumano, que nos tienen implantado, estos mercaderes, con el apoyo de nuestros impresentables políticos

    • Yo no hablo de una guerra, hablo de que si la gente no viviera aborregada y se organizara para arrasar el sistema no les daríamos ni tiempo a reaccionar. Son matemáticas puras, somos muchos más. Que caerían algunos? si, pero qué es mejor que mueran igualmente axfisiados por el hambre o en la puta calle? O luchando por un futuro mejor?

  • No sé si ha sido con intención, pero la respuesta a ¿Por qué no ha estallado (aún) la violencia en España? está en el anuncio a la derecha del propio título: la energía oscura del manga, el movimiento Bauhaus, una app para ver desnuda a la gente; por sólo 5 € nos las mandan comodamente a casa.
    javier

  • >>>>>>>>De hecho, en los países más pobres, como los africanos, nunca se han producido revueltas políticas violentas”.
    XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

  • ¿Los parias no hacen revoluciones?, ¿las hace la pequeña burguesía?… ¡No me jodas!.
    La Bastilla la tomaron los comerciantes de París, ¿de donde sacan eso?. El 19 de julio del 36 fueron los empresarios los que se echaron a la calle para parar el golpe de los sublevados y una parte del pueblo hacer una revolución, y está clarísimo que no eran precisamente ni comerciantes ni empresarios quienes lo hicieron. Un buen ejemplo Barcelona. La comuna de París o la de Lyon la protagonizó en «lumpen» y no quienes habían perdido sus privilegios. Y así podemos seguir hasta la saciedad repasando la historia. A ver si nos informamos antes de escribir algo.
    Que hubiese algún comerciante e incluso algún príncipe ruso entre los revolucionarios, porque estaban hartos de vivir como cerdos aburguesados o porque estaban en la edad de dar por el culo a sus padres, no quiere decir que fueran quienes guiaban al pueblo «ignorante y sucio».
    A ver si nos damos cuenta de una vez, como ya hizo el pueblo en el pasado, que no necesitamos vanguardias para reventarlo todo. No le echemos la culpa a la tele, la culpa la tiene cada uno de nosotros si se inhibe de actuar. Principalmente por miedo claro está.

  • El motivo no lo se pero me alegro sea cual sea, ya que la violencia no es la solucion para conseguir nada, y menos en una sociedad democratica que tiene herramientas legales para cambiar las cosas, empezando por dejar de votar a quien lo haga mal.

  • La vacuna de la guerra civil con su represión sigue activa. Todas las familias conservan de alguna forma un miembro por las cunetas. Eso marca por generaciones.
    Los muertos desaparecidos asustan mucho….;-)

    • Pues nada, volvemos a montar una guerra civil y muertos para los dos bandos de nuevo, parece que eso mola y hay que repetirlo de vez en cuando. Yo se disparar, y tu?

  • Creo que puede ser uno de los motivos el fantasma de la guerra civil. La crisis económico ha hecho evidente la vigencia de «las dos Españas» y esto a cualquiera con sentido comun le preocupa. No hay mas que ver la tendencia que tenemos a discutir agresivamente entre nosotros (esto se puede constatar en los comentarios de cualquier noticia en un medio nacional)
    Sin mencionar que casi medio siglo de dictadura militar que practicó la eugenesia a base de fusilamientos han tenido que modificar la conducta social de algún modo. Estoy seguro de que existe un gen de la rebeldía y que en este país ha sido casi erradicado.

  • Lo de Rodney King, más que una revuelta de tipo social, fue un «chimping out» colectivo, que es un fenómeno corriente a nivel individual. Se hace como que no se ve para evitar complicaciones, ya que en ciertos aspectos decir que el emperador está desnudo puede traer consecuencias, que se lo digan a James Watson.
    @harto de mentiras Si en algo coincide la historiografái, desde la derechista más recalcitrante hasta el propio Karl Marx, es que la la revolución de 1789 fue una revolución burguesa. ¿Crees que había mucho lumpen en el Club Jacobino? Dudo que les hubieran dejado siquiera pasar la puerta para inscribirse. Y la Comuna esperaba tomar como líder a Blanqui, el «lumpen» hijo de un subprefecto, y de hecho, al estar detenido, propusieron intercambiarlo por 74 rehenes. En cuanto al 36, prtobablemente el bando sublevado tenía más voluntarios que el republicano. Por cada obrero de Barcelona que se hacía miliciano tenías tres payeses voluntarios en el requeté, así que tampoco me vale como ejemplo. Pero voy más allá, si nos ponemos marxistas ortodoxos, el lumpenproletariado es por norma contrarrevolucionario.

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