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29 de julio 2016    /   ENTRETENIMIENTO
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VIP: El cómic sin palabras que funde lo real y lo inventado

29 de julio 2016    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Todo el mundo sabe que uno vale lo que valen sus amigos. Por eso, cualquier homenaje que se les rinda es merecido e insuficiente.

Cuando Felipe Almendros comenzó a pensar cómo sería su próximo libro, llegó a la conclusión de que había llegado el momento de que todo el mundo supiera lo que le debe a sus raíces, a su círculo más cercano. «Imagina que yo hiciese cortometrajes. Tendría que tirar de mis colegas. Aquí he hecho eso», explica en entrevista telefónica a Yorokobu.

VIP es una relato que mezcla lo fantástico con lo real, con la propia vida de Felipe Almendros. Almendros ha contado su historia sin una sola palabra, sólo con una profusión de imágenes densas y coloridas en la que los personajes son sus amigos, caracterizados para la ocasión, y él mismo como Philip Almond, un álter ego muy parecido a David Bowie.

VIP es el resultado de tres años de trabajo en que incluyen un libro ilustrado cuyo formato se asemeja al de la revista Vice, unas gafas 3D para ver ilustraciones estereoscópicas, un disco con canciones de las que aparecen en el libro y que ha compuesto y grabado el propio Almendros y otra proyección en el mundo real: una exposición de los retratos pictóricos que aparecen en el cómic.«Me imaginé una revista que incluye el típico CD de regalo. La exposición la planteo como una fiesta de cierre final, un doble homenaje a esos amigos que salen en el libro. Muchas cosas se me ocurren gracias a ellos y este cómic va de cómo nacen las ideas», dice Almendros.

Tras SOS y RIP, Almendros no sabía por dónde tirar. «No sabía muy bien si debía volver a escribir algo y sobre qué iba a tratar. En medio del debate introspectivo, pensé que el libro podía tratar sobre ese debate interno y sobre el proceso creativo», explica.

Así, empezó a plasmar en papel las dudas y los desarrollos. Inventó personajes y situaciones a medio camino entre lo absurdo y lo real porque dice que suele partir «de lo cotidiano. No me cuesta, creo que gana en originalidad. Crear una obra para un público tan amplio puede quedar poco concreta, por eso la cerré en mi propio círculo».

Felipe Almendros es el norte de esa brújula y la referencia en torno a la cual giran una historia principal y algunas subtramas de personajes medio desquiciados.

El estilo visual de VIP no tiene nada que ver con lo que Felipe Almendros había hecho hasta ahora. Es una cuestión de cabezonería. «No me gusta repetir estilo por una especie de rebeldía a que se me encasille en un estilo identificable. Me machacaban mucho en ilustración con lo de que teníamos que tener un estilo reconocible, quiero rebelarme contra eso, no quiero crear una marca ni coartarme a nivel creativo», señala.

Captura de pantalla 2016-07-29 a las 14.43.08

La marcianada del disco merece capítulo aparte. Almendros no había hecho música hasta este momento.«Es cierto que con el disco no estuve muy cómodo porque es una faceta en la que soy totalmente neófito. He sido el primer sorprendido porque ha quedado bastante bien. No me hubiera importado que hubiese quedado mal porque, al fin y al cabo, era el chiste del libro, canciones cuyas letras recogen el humor más básico», declara.

Dice, eso sí, que le va a costar seguir ese camino. «Como proceso ha sido genial, pero soy tan tímido que no podría hacer directos».

Todo el mundo sabe que uno vale lo que valen sus amigos. Por eso, cualquier homenaje que se les rinda es merecido e insuficiente.

Cuando Felipe Almendros comenzó a pensar cómo sería su próximo libro, llegó a la conclusión de que había llegado el momento de que todo el mundo supiera lo que le debe a sus raíces, a su círculo más cercano. «Imagina que yo hiciese cortometrajes. Tendría que tirar de mis colegas. Aquí he hecho eso», explica en entrevista telefónica a Yorokobu.

VIP es una relato que mezcla lo fantástico con lo real, con la propia vida de Felipe Almendros. Almendros ha contado su historia sin una sola palabra, sólo con una profusión de imágenes densas y coloridas en la que los personajes son sus amigos, caracterizados para la ocasión, y él mismo como Philip Almond, un álter ego muy parecido a David Bowie.

VIP es el resultado de tres años de trabajo en que incluyen un libro ilustrado cuyo formato se asemeja al de la revista Vice, unas gafas 3D para ver ilustraciones estereoscópicas, un disco con canciones de las que aparecen en el libro y que ha compuesto y grabado el propio Almendros y otra proyección en el mundo real: una exposición de los retratos pictóricos que aparecen en el cómic.«Me imaginé una revista que incluye el típico CD de regalo. La exposición la planteo como una fiesta de cierre final, un doble homenaje a esos amigos que salen en el libro. Muchas cosas se me ocurren gracias a ellos y este cómic va de cómo nacen las ideas», dice Almendros.

Tras SOS y RIP, Almendros no sabía por dónde tirar. «No sabía muy bien si debía volver a escribir algo y sobre qué iba a tratar. En medio del debate introspectivo, pensé que el libro podía tratar sobre ese debate interno y sobre el proceso creativo», explica.

Así, empezó a plasmar en papel las dudas y los desarrollos. Inventó personajes y situaciones a medio camino entre lo absurdo y lo real porque dice que suele partir «de lo cotidiano. No me cuesta, creo que gana en originalidad. Crear una obra para un público tan amplio puede quedar poco concreta, por eso la cerré en mi propio círculo».

Felipe Almendros es el norte de esa brújula y la referencia en torno a la cual giran una historia principal y algunas subtramas de personajes medio desquiciados.

El estilo visual de VIP no tiene nada que ver con lo que Felipe Almendros había hecho hasta ahora. Es una cuestión de cabezonería. «No me gusta repetir estilo por una especie de rebeldía a que se me encasille en un estilo identificable. Me machacaban mucho en ilustración con lo de que teníamos que tener un estilo reconocible, quiero rebelarme contra eso, no quiero crear una marca ni coartarme a nivel creativo», señala.

Captura de pantalla 2016-07-29 a las 14.43.08

La marcianada del disco merece capítulo aparte. Almendros no había hecho música hasta este momento.«Es cierto que con el disco no estuve muy cómodo porque es una faceta en la que soy totalmente neófito. He sido el primer sorprendido porque ha quedado bastante bien. No me hubiera importado que hubiese quedado mal porque, al fin y al cabo, era el chiste del libro, canciones cuyas letras recogen el humor más básico», declara.

Dice, eso sí, que le va a costar seguir ese camino. «Como proceso ha sido genial, pero soy tan tímido que no podría hacer directos».

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