15 de octubre 2018    /   CREATIVIDAD
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Mires donde mires, en estos perfiles de Instagram solo verás penes y vulvas

15 de octubre 2018    /   CREATIVIDAD     por          
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Hay gente que en ocasiones ve muertos, como el niño de El sexto sentido. Hay quien distingue formas de animales y cosas en las nubes; otras personas ven rostros de aspecto humano en superficies como paredes y pavimento a consecuencia de ese fenómeno conocido como pareidolia. Y algunos solo ven penes y vulvas en cualquier lugar que miren.

Esa capacidad para ver órganos sexuales en cualquier sitio ha dado lugar a varias cuentas de Instagram que recopilan imágenes con parecidos bastante razonables.

Look at this pussy (que en castellano se podría traducir como «Mira este coño») es un perfil creado por Eva Sealove y Gabbie Bautista para compartir con el público uno de sus pasatiempos favoritos: enviarse mensajes de móvil en los que recopilaban objetos o situaciones cotidianas que tenían aspecto de vulva.

Algunas de esas fotos reproducían formas muy básicas como oquedades o grietas. Otras, sin embargo, como las de flores o moluscos, mostraban una semejanza asombrosa con los órganos sexuales femeninos. Un detalle que demuestra que cuando la naturaleza produce un buen diseño, lo repite con ligeras variaciones en seres vivos de especies diferentes.

Esa costumbre, además de una forma de divertirse como otra cualquiera, acabó adquiriendo una finalidad reivindicativa. Según explicaba Sealove, en el hablar cotidiano las vulvas suelen mostrarse de dos maneras: como algo insultante y desagradable o como objeto de deseo. No hay término medio.


«Es complicado ir por la vida dentro de un cuerpo que es tan deseado como repugnante. Por eso es liberador ver que en el paisaje se reproducen formas semejantes. De esta forma Look At This Pussy no es tanto una referencia a la biología sino un símbolo de la energía femenina», explicaba a la web bustle.com. Sealove comparó su proyecto con una especie de ¿Dónde está Wally? de vulvas.

Además de la reivindicación, Sealove y Bautista concibieron Look At This Pussy como una forma gamberra de burlar la censura de Instagram, que impide cualquier publicación que, según sus algoritmos o responsables, se parezca a un órgano sexual o a una zona erógena. Los remilgos se aplican especialmente a lo femenino; hasta donde se sabe, los pechos masculinos sí se pueden publicar.

La censura de unos pechos femeninos provocó el enfado de Silvia Abascal contra Instagram hace unos meses. La red social retiró por inadecuada una fotografía de las actrices de la obra Las amazonas porque muchas de ellas mostraban uno de sus pechos. De nada sirvió el enojo de la actriz, la polémica en medios de comunicación o que se argumentase que la obra se basaba en Pentesilea de Heinrich Wilhelm von Kleist, un respetado dramaturgo alemán de los siglos XVIII y XIX que no era precisamente un pornógrafo. Instagram persistió.

Pero igual que la naturaleza está llena de cosas que recuerdan vulvas, hay personas a las que cualquier protuberancia les recuerda a un pene. Una fijación que también ha tenido su reflejo en Instagram. Uno de esos perfiles dedicados a cosas que parecen falos fue @Itlookslikeadick (algo así como «@pareceunapolla»),  que tras una temporada fuera de la circulación por decisión de Instagram, finalmente fue autorizado por la red social.

Aunque a @Itlookslikeadick apenas les siguen trece mil personas, un número muy recudido en comparación con los más de 170.000 que siguen a Look At This Pussy, los penes o las cosas que se les parecen son un hit en Instagram. Se cuentan por miles las imágenes etiquetadas por los usuarios con el hashtag #thatlookslikeadick. Una etiqueta que se puede aplicar a cactus, mangos, pivotes, bolardos, pináculos de catedral, barras de pan, dedos… en resumen, a cualquier otra cosa que pueda recordar ligeramente (o no tan ligeramente) a un falo; salvo un pene de verdad, que de eso Instagram no usa.



Hay gente que en ocasiones ve muertos, como el niño de El sexto sentido. Hay quien distingue formas de animales y cosas en las nubes; otras personas ven rostros de aspecto humano en superficies como paredes y pavimento a consecuencia de ese fenómeno conocido como pareidolia. Y algunos solo ven penes y vulvas en cualquier lugar que miren.

Esa capacidad para ver órganos sexuales en cualquier sitio ha dado lugar a varias cuentas de Instagram que recopilan imágenes con parecidos bastante razonables.

Look at this pussy (que en castellano se podría traducir como «Mira este coño») es un perfil creado por Eva Sealove y Gabbie Bautista para compartir con el público uno de sus pasatiempos favoritos: enviarse mensajes de móvil en los que recopilaban objetos o situaciones cotidianas que tenían aspecto de vulva.

Algunas de esas fotos reproducían formas muy básicas como oquedades o grietas. Otras, sin embargo, como las de flores o moluscos, mostraban una semejanza asombrosa con los órganos sexuales femeninos. Un detalle que demuestra que cuando la naturaleza produce un buen diseño, lo repite con ligeras variaciones en seres vivos de especies diferentes.

Esa costumbre, además de una forma de divertirse como otra cualquiera, acabó adquiriendo una finalidad reivindicativa. Según explicaba Sealove, en el hablar cotidiano las vulvas suelen mostrarse de dos maneras: como algo insultante y desagradable o como objeto de deseo. No hay término medio.


«Es complicado ir por la vida dentro de un cuerpo que es tan deseado como repugnante. Por eso es liberador ver que en el paisaje se reproducen formas semejantes. De esta forma Look At This Pussy no es tanto una referencia a la biología sino un símbolo de la energía femenina», explicaba a la web bustle.com. Sealove comparó su proyecto con una especie de ¿Dónde está Wally? de vulvas.

Además de la reivindicación, Sealove y Bautista concibieron Look At This Pussy como una forma gamberra de burlar la censura de Instagram, que impide cualquier publicación que, según sus algoritmos o responsables, se parezca a un órgano sexual o a una zona erógena. Los remilgos se aplican especialmente a lo femenino; hasta donde se sabe, los pechos masculinos sí se pueden publicar.

La censura de unos pechos femeninos provocó el enfado de Silvia Abascal contra Instagram hace unos meses. La red social retiró por inadecuada una fotografía de las actrices de la obra Las amazonas porque muchas de ellas mostraban uno de sus pechos. De nada sirvió el enojo de la actriz, la polémica en medios de comunicación o que se argumentase que la obra se basaba en Pentesilea de Heinrich Wilhelm von Kleist, un respetado dramaturgo alemán de los siglos XVIII y XIX que no era precisamente un pornógrafo. Instagram persistió.

Pero igual que la naturaleza está llena de cosas que recuerdan vulvas, hay personas a las que cualquier protuberancia les recuerda a un pene. Una fijación que también ha tenido su reflejo en Instagram. Uno de esos perfiles dedicados a cosas que parecen falos fue @Itlookslikeadick (algo así como «@pareceunapolla»),  que tras una temporada fuera de la circulación por decisión de Instagram, finalmente fue autorizado por la red social.

Aunque a @Itlookslikeadick apenas les siguen trece mil personas, un número muy recudido en comparación con los más de 170.000 que siguen a Look At This Pussy, los penes o las cosas que se les parecen son un hit en Instagram. Se cuentan por miles las imágenes etiquetadas por los usuarios con el hashtag #thatlookslikeadick. Una etiqueta que se puede aplicar a cactus, mangos, pivotes, bolardos, pináculos de catedral, barras de pan, dedos… en resumen, a cualquier otra cosa que pueda recordar ligeramente (o no tan ligeramente) a un falo; salvo un pene de verdad, que de eso Instagram no usa.



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