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18 de abril 2016    /   CREATIVIDAD
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‘What Design Can Do?’, diseñadores al rescate de los refugiados sirios

18 de abril 2016    /   CREATIVIDAD     por          
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A estas alturas del partido aún hay personas que se preguntan para qué sirve el diseño. Da igual que cada día hagan uso de un mapa de transporte público, de una aceitera que no gotea, de un grifo que ahorra agua, de señales de tráfico… Algunos incluso sostienen que no es más que un elemento ornamental sin utilidad social. Para todos ellos ha nacido What Design Can Do?

«What design Can Do? es una plataforma relacionada con el impacto que el diseño puede llegar a tener en la sociedad», explica Richard van der Laken, promotor de este proyecto surgido en 2011 en Holanda.

«Nuestra intención es mostrar, discutir y transmitir el mensaje de que el diseño, más allá de un jarrón bonito, es una herramienta para transformar la sociedad». Para ello organizan de forma periódica conferencias, talleres, realizan publicaciones y, hace unas semanas, acaban de poner en marcha un concurso internacional abierto a diseñadores de todo el mundo: el Refugee Challenge.

La tragedia humanitaria de los refugiados que buscan asilo en los diferentes países de la Unión Europea ha hecho reflexionar a los responsables de What Design Can Do? sobre qué papel juega el diseño en este tipo de catástrofes. Tras mucho pensar, han decidido que ha llegado el momento de implicar a la comunidad de diseñadores para intentar solucionar o al menos paliar esta situación.

«Después de discutir durante cinco años sobre el potencial del diseño, pensamos que era el momento de dar un paso adelante y hacer realidad esa promesa de que puede colaborar a cambiar las cosas. En ese sentido, quisimos organizar un concurso en el que diseñadores de todo el mundo propusieran soluciones para problemas reales. Temas como el cambio climático, problemas en las ciudades, la obesidad, la seguridad… Pero al final nos dimos cuenta de que no podías ignorar el mayor problema actual: la crisis de los refugiados».

Una vez convocado el concurso, ahora la pelota está en el tejado de los diseñadores, que deben buscar ideas que puedan llevarse a la práctica con objeto de mejorar la vida de los refugiados que llegan a las áreas urbanas.

«Queríamos evitar a toda costa caer en una cosa inabarcable y naif de “¡Salvemos a los refugiados!”. Pensábamos que era importante investigar y conocer las verdaderas necesidades y los problemas reales. La crisis de los refugiados es un tema muy complejo, con diferentes capas y con muchas partes implicadas. Por eso, junto con ACNUR y la Fundación IKEA, nos centramos en lo que se conoce como “refugiados urbanos” porque, en contra de lo que se piensa, el 60% de los refugiados están localizados en áreas urbanas».

Los responsables de What Design Can Do? estudiaron cuál es el periplo que realiza un refugiado desde su lugar de origen hasta el de acogida y llegaron a la conclusión de que, en el momento en que los refugiados llegan a un país como Holanda o Grecia, lejos de solucionarse sus problemas, se desencadenan un montón de dificultades y nuevos retos.

«Son situaciones que hacen que el tema sea excesivamente amplio, razón por la cual decidimos parcelarlo en cinco áreas que desarrollamos en otros tantos briefings. Con ello, a la vez que acotábamos los problemas, dábamos la oportunidad a que participasen diseñadores de muy diferentes campos».

1.- El primero de los briefings busca mejorar los refugios y centros de acogida para que puedan funcionar dentro de la ciudad y sean realmente lugares de integración.

2.- El segundo pretende desarrollar actividades que permitan que los refugiados puedan seguir desarrollando su personalidad en una situación que es básicamente de espera e inactividad.

3.- El tercero pretende fomentar el conocimiento entre las culturas que entran en contacto, la de los refugiados y la de la población receptora.

4.- El cuarto propone desarrollar sistemas que faciliten la comunicación por parte de los refugiados que, en muchos casos, desconocen cualquier otro idioma que no sea el suyo propio.

5.- El quinto briefing intenta buscar propuestas para que las habilidades y conocimientos de la población refugiada puedan ser de utilidad a la población del país que los recibe.

Un jurado especializado valorará las propuestas y elegirá el mejor proyecto en cada una de las diferentes categorías, que recibirá una dotación de 10.000 euros.

«No es un premio monetario para el diseñador, sino dinero para ser empleado en el desarrollo del prototipo o del plan de negocio. No queremos ser una de esas organizaciones que se limitan a dar un premio pintado de dorado. Nosotros queremos que las cosas sucedan, que se lleven a la práctica y para eso es necesario dinero. Además, con eso queremos que la gente que participe se lo tome muy, muy en serio».

A pesar de que What Design Can Do? está haciendo más por la seguridad e integración de los refugiados que todos los países de la Unión Europea juntos, esta iniciativa no tiene ningún tipo de apoyo gubernamental. «No tenemos ese tipo de apoyo, pero hemos conseguido alguna financiación de empresas alemanas como el Bank Giro, Bank Giro Loterij Fund y The Art Of Impact».

Llegados a este punto, sólo queda animar a los diseñadores a que participen y demuestren a los más escépticos que su trabajo puede hacer que nuestra sociedad sea mejor de lo que es.

«Sí, por mi parte lo único que quiero añadir», apunta Richad van der Laken, «es que si tienes una buena idea, participa. La fecha límite es el 20 de mayo y toda la información está en whatdesigncando.com y los briefings se pueden descargar de aquí. ¡Animaos!».

A estas alturas del partido aún hay personas que se preguntan para qué sirve el diseño. Da igual que cada día hagan uso de un mapa de transporte público, de una aceitera que no gotea, de un grifo que ahorra agua, de señales de tráfico… Algunos incluso sostienen que no es más que un elemento ornamental sin utilidad social. Para todos ellos ha nacido What Design Can Do?

«What design Can Do? es una plataforma relacionada con el impacto que el diseño puede llegar a tener en la sociedad», explica Richard van der Laken, promotor de este proyecto surgido en 2011 en Holanda.

«Nuestra intención es mostrar, discutir y transmitir el mensaje de que el diseño, más allá de un jarrón bonito, es una herramienta para transformar la sociedad». Para ello organizan de forma periódica conferencias, talleres, realizan publicaciones y, hace unas semanas, acaban de poner en marcha un concurso internacional abierto a diseñadores de todo el mundo: el Refugee Challenge.

La tragedia humanitaria de los refugiados que buscan asilo en los diferentes países de la Unión Europea ha hecho reflexionar a los responsables de What Design Can Do? sobre qué papel juega el diseño en este tipo de catástrofes. Tras mucho pensar, han decidido que ha llegado el momento de implicar a la comunidad de diseñadores para intentar solucionar o al menos paliar esta situación.

«Después de discutir durante cinco años sobre el potencial del diseño, pensamos que era el momento de dar un paso adelante y hacer realidad esa promesa de que puede colaborar a cambiar las cosas. En ese sentido, quisimos organizar un concurso en el que diseñadores de todo el mundo propusieran soluciones para problemas reales. Temas como el cambio climático, problemas en las ciudades, la obesidad, la seguridad… Pero al final nos dimos cuenta de que no podías ignorar el mayor problema actual: la crisis de los refugiados».

Una vez convocado el concurso, ahora la pelota está en el tejado de los diseñadores, que deben buscar ideas que puedan llevarse a la práctica con objeto de mejorar la vida de los refugiados que llegan a las áreas urbanas.

«Queríamos evitar a toda costa caer en una cosa inabarcable y naif de “¡Salvemos a los refugiados!”. Pensábamos que era importante investigar y conocer las verdaderas necesidades y los problemas reales. La crisis de los refugiados es un tema muy complejo, con diferentes capas y con muchas partes implicadas. Por eso, junto con ACNUR y la Fundación IKEA, nos centramos en lo que se conoce como “refugiados urbanos” porque, en contra de lo que se piensa, el 60% de los refugiados están localizados en áreas urbanas».

Los responsables de What Design Can Do? estudiaron cuál es el periplo que realiza un refugiado desde su lugar de origen hasta el de acogida y llegaron a la conclusión de que, en el momento en que los refugiados llegan a un país como Holanda o Grecia, lejos de solucionarse sus problemas, se desencadenan un montón de dificultades y nuevos retos.

«Son situaciones que hacen que el tema sea excesivamente amplio, razón por la cual decidimos parcelarlo en cinco áreas que desarrollamos en otros tantos briefings. Con ello, a la vez que acotábamos los problemas, dábamos la oportunidad a que participasen diseñadores de muy diferentes campos».

1.- El primero de los briefings busca mejorar los refugios y centros de acogida para que puedan funcionar dentro de la ciudad y sean realmente lugares de integración.

2.- El segundo pretende desarrollar actividades que permitan que los refugiados puedan seguir desarrollando su personalidad en una situación que es básicamente de espera e inactividad.

3.- El tercero pretende fomentar el conocimiento entre las culturas que entran en contacto, la de los refugiados y la de la población receptora.

4.- El cuarto propone desarrollar sistemas que faciliten la comunicación por parte de los refugiados que, en muchos casos, desconocen cualquier otro idioma que no sea el suyo propio.

5.- El quinto briefing intenta buscar propuestas para que las habilidades y conocimientos de la población refugiada puedan ser de utilidad a la población del país que los recibe.

Un jurado especializado valorará las propuestas y elegirá el mejor proyecto en cada una de las diferentes categorías, que recibirá una dotación de 10.000 euros.

«No es un premio monetario para el diseñador, sino dinero para ser empleado en el desarrollo del prototipo o del plan de negocio. No queremos ser una de esas organizaciones que se limitan a dar un premio pintado de dorado. Nosotros queremos que las cosas sucedan, que se lleven a la práctica y para eso es necesario dinero. Además, con eso queremos que la gente que participe se lo tome muy, muy en serio».

A pesar de que What Design Can Do? está haciendo más por la seguridad e integración de los refugiados que todos los países de la Unión Europea juntos, esta iniciativa no tiene ningún tipo de apoyo gubernamental. «No tenemos ese tipo de apoyo, pero hemos conseguido alguna financiación de empresas alemanas como el Bank Giro, Bank Giro Loterij Fund y The Art Of Impact».

Llegados a este punto, sólo queda animar a los diseñadores a que participen y demuestren a los más escépticos que su trabajo puede hacer que nuestra sociedad sea mejor de lo que es.

«Sí, por mi parte lo único que quiero añadir», apunta Richad van der Laken, «es que si tienes una buena idea, participa. La fecha límite es el 20 de mayo y toda la información está en whatdesigncando.com y los briefings se pueden descargar de aquí. ¡Animaos!».

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