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La Física de las Guerras de Wikipedia

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Tenemos muy claro que la Física sirve para estudiar cómo se caen las llaves al suelo, cuándo va llegar a Gijón un tren que sale de Valladolid a mediodía a x kilómetros por hora, cómo es la estructura del espacio-tiempo, cómo interaccionan entre sí las partículas elementales o cómo el campo de Higgs podría conferir masa a todo lo que existe. Lo cual no es poco.
Pero no suele trascender que también sirve para muchas otras cosas: por ejemplo, a veces se interesa por problemas biológicos (constituyendo la Biofísica) o por problemas económicos (en lo que algunos llaman Econofísica. En Yorokobu hablamos en una ocasión sobre cómo los físicos, matemáticos y otros científicos duros, los llamados quants, se han enrolado últimamente en asuntos financieros).
Y también se utiliza para la compresión de fenómenos sociales, de las propiedades de los colectivos, las redes sociales y hasta de la Wikipedia. En el estudio sobre cómo se llega a consensos en “la enciclopedia libre” ha trabajado Maxi San Miguel, director del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC, CSIC-UIB), en cooperación con otros científicos europeos, llegando a resultados sorprendentes. Pero eso lo veremos más adelante.
Porque al final, ¿qué es la Física? “Pues la Física es lo que hacen los físicos”, dice San Miguel, “esa tal vez sería la única definición buena, porque a través de la historia los objetos de estudio y motivaciones de los físicos han ido cambiando. En resumidas cuentas, lo que sabemos hacer bien los físicos es crear modelos y analizar datos. Aportamos a otras ciencias estas habilidades, que nos sirven para estudiar cosas como, en este caso, los conflictos sociales”.
La física de la complejidad es la que se aplica en esta tarea: es aquella que tiene en cuenta que un sistema complejo, no lineal, no es solo la suma de sus elementos, sino eso y algo más: “por ejemplo, no podemos entender el intrincado movimiento de una banda de estorninos tomando solamente el movimiento individual de cada uno de ellos, porque existen interacciones”, explica San Miguel, “de igual manera, el funcionamiento del cerebro no es solo la suma del funcionamiento de los miles de millones de neuronas que alberga, sino que aparecen propiedades emergentes, esas que podrían ser la mente, la conciencia”.
En el campo de la física de la complejidad se estudian cosas tan complejas (y a veces tan cotidianas) como las citadas, o cómo se propagan los atascos de tráfico, la formación de olas en un estadio o la sincronización de aplausos en una sala.
“Algunos dicen que no podemos aplicar la Física a la sociedad porque esto son ciencias de la naturaleza… pero yo digo ¿acaso la sociedad no forma parte de la naturaleza?”, dice San Miguel, “la sociedad es un sistema complejo, por eso Margaret Thatcher estaba muy equivocada cuando decía aquello de que ‘la sociedad no existe, solo los individuos’. La interacción entre los individuos es muy importante, de hecho, el tema de la cooperación humana es una frontera científica poco explorada”.
Pues bien, en este contexto de estudio se encuadra el asunto de la Wikipedia. Las llamadas Guerras de Wikipedia son los conflictos entre los editores (cualquiera puede convertirse en wikipedista) que se crean en torno a ciertos artículos polémicos.
Maxi San Miguel, en colaboración con físicos de la Universidad de Helsinki y de Budapest, ha hallado un modelo matemático que muestra cómo se resuelven los conflictos de opinión en la enciclopedia colaborativa y ha publicado sus resultados en la revista especializada Physical Review Letters.
“Tomamos en cuenta dos parámetros que fuimos variando hasta hallar dinámicas que se correspondiesen con lo que observamos en Wikipedia”, dice San Miguel, “uno es la tolerancia (o intolerancia), es decir: a veces los editores leen algo con lo que no están de acuerdo, pero lo dejan pasar si no se separa mucho de sus concepciones. En otros casos, cuando lo que leen está más lejos de su cosmovisión, deciden intervenir y editar. La tolerancia es una de medida de cuán distinta ha de ser tu opinión para que te veas impelido a cambiar el texto. El otro parámetro que tuvimos en cuenta es el ritmo en el que nuevos editores se van uniendo al debate para sustituir a los que lo iniciaron”.
Estas son las tres dinámicas con las que se alcanza el consenso que se han modelizado:
1. En algunas ocasiones, surge un conflicto de opiniones entre los editores, pero se llega a un consenso en un tiempo corto, después de algunas ediciones. Es el caso de la entrada sobre el bombardeo de Dresde, cerca del final de la Segunda Guerra Mundial y paradigma de los horrores de la guerra, asunto sobre el que existen datos históricos incontestables que favorecen en acuerdo final.
2. En otros casos, existe un grupo de opinión mayoritario y otros dos minoritarios y más radicales. Contra lo que pudiera sugerir el sentido común (“el menos común de los sentidos”), al final, después de mucho tiempo, puede imponerse el criterio de uno de los grupos minoritarios. Esto lo ejemplifica el caso del artículo sobre Japón.
3. Hay otros casos en el que editores nuevos van suplantando a los editores que iniciaron el conflicto. Aquí los físicos observaron una alternancia entre consenso y disenso, que puede alargarse indefinidamente en el tiempo sin llegar a una conclusión clara. Esta dinámica se observa en entradas como Anarquismo, asunto sobre el que existen diversas posturas fuertemente enfrentadas.
El estudio concluye que las posturas enfrentadas se suavizan con el paso del tiempo. La pregunta de fondo aquí podría ser ¿podemos fiarnos de la Wikipedia? La respuesta es que en algunos artículos está muy claro lo que es la “verdad”, si es que tal cosa existe (por ejemplo, en la entrada de las Leyes de Newton, comúnmente aceptadas), y otros casos, como los estudiados, resultan más controvertidos. “En estos casos, lo que se alcanza es un consenso, una ‘verdad’ más compartida”, dice San Miguel, “desde luego esto es preferible a las verdades absolutas de la Edad Media, o la verdad dictada por ‘expertos’ que ofrecía, por ejemplo, la Enciclopedia Británica. Es un avance”.

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Tenemos muy claro que la Física sirve para estudiar cómo se caen las llaves al suelo, cuándo va llegar a Gijón un tren que sale de Valladolid a mediodía a x kilómetros por hora, cómo es la estructura del espacio-tiempo, cómo interaccionan entre sí las partículas elementales o cómo el campo de Higgs podría conferir masa a todo lo que existe. Lo cual no es poco.
Pero no suele trascender que también sirve para muchas otras cosas: por ejemplo, a veces se interesa por problemas biológicos (constituyendo la Biofísica) o por problemas económicos (en lo que algunos llaman Econofísica. En Yorokobu hablamos en una ocasión sobre cómo los físicos, matemáticos y otros científicos duros, los llamados quants, se han enrolado últimamente en asuntos financieros).
Y también se utiliza para la compresión de fenómenos sociales, de las propiedades de los colectivos, las redes sociales y hasta de la Wikipedia. En el estudio sobre cómo se llega a consensos en “la enciclopedia libre” ha trabajado Maxi San Miguel, director del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC, CSIC-UIB), en cooperación con otros científicos europeos, llegando a resultados sorprendentes. Pero eso lo veremos más adelante.
Porque al final, ¿qué es la Física? “Pues la Física es lo que hacen los físicos”, dice San Miguel, “esa tal vez sería la única definición buena, porque a través de la historia los objetos de estudio y motivaciones de los físicos han ido cambiando. En resumidas cuentas, lo que sabemos hacer bien los físicos es crear modelos y analizar datos. Aportamos a otras ciencias estas habilidades, que nos sirven para estudiar cosas como, en este caso, los conflictos sociales”.
La física de la complejidad es la que se aplica en esta tarea: es aquella que tiene en cuenta que un sistema complejo, no lineal, no es solo la suma de sus elementos, sino eso y algo más: “por ejemplo, no podemos entender el intrincado movimiento de una banda de estorninos tomando solamente el movimiento individual de cada uno de ellos, porque existen interacciones”, explica San Miguel, “de igual manera, el funcionamiento del cerebro no es solo la suma del funcionamiento de los miles de millones de neuronas que alberga, sino que aparecen propiedades emergentes, esas que podrían ser la mente, la conciencia”.
En el campo de la física de la complejidad se estudian cosas tan complejas (y a veces tan cotidianas) como las citadas, o cómo se propagan los atascos de tráfico, la formación de olas en un estadio o la sincronización de aplausos en una sala.
“Algunos dicen que no podemos aplicar la Física a la sociedad porque esto son ciencias de la naturaleza… pero yo digo ¿acaso la sociedad no forma parte de la naturaleza?”, dice San Miguel, “la sociedad es un sistema complejo, por eso Margaret Thatcher estaba muy equivocada cuando decía aquello de que ‘la sociedad no existe, solo los individuos’. La interacción entre los individuos es muy importante, de hecho, el tema de la cooperación humana es una frontera científica poco explorada”.
Pues bien, en este contexto de estudio se encuadra el asunto de la Wikipedia. Las llamadas Guerras de Wikipedia son los conflictos entre los editores (cualquiera puede convertirse en wikipedista) que se crean en torno a ciertos artículos polémicos.
Maxi San Miguel, en colaboración con físicos de la Universidad de Helsinki y de Budapest, ha hallado un modelo matemático que muestra cómo se resuelven los conflictos de opinión en la enciclopedia colaborativa y ha publicado sus resultados en la revista especializada Physical Review Letters.
“Tomamos en cuenta dos parámetros que fuimos variando hasta hallar dinámicas que se correspondiesen con lo que observamos en Wikipedia”, dice San Miguel, “uno es la tolerancia (o intolerancia), es decir: a veces los editores leen algo con lo que no están de acuerdo, pero lo dejan pasar si no se separa mucho de sus concepciones. En otros casos, cuando lo que leen está más lejos de su cosmovisión, deciden intervenir y editar. La tolerancia es una de medida de cuán distinta ha de ser tu opinión para que te veas impelido a cambiar el texto. El otro parámetro que tuvimos en cuenta es el ritmo en el que nuevos editores se van uniendo al debate para sustituir a los que lo iniciaron”.
Estas son las tres dinámicas con las que se alcanza el consenso que se han modelizado:
1. En algunas ocasiones, surge un conflicto de opiniones entre los editores, pero se llega a un consenso en un tiempo corto, después de algunas ediciones. Es el caso de la entrada sobre el bombardeo de Dresde, cerca del final de la Segunda Guerra Mundial y paradigma de los horrores de la guerra, asunto sobre el que existen datos históricos incontestables que favorecen en acuerdo final.
2. En otros casos, existe un grupo de opinión mayoritario y otros dos minoritarios y más radicales. Contra lo que pudiera sugerir el sentido común (“el menos común de los sentidos”), al final, después de mucho tiempo, puede imponerse el criterio de uno de los grupos minoritarios. Esto lo ejemplifica el caso del artículo sobre Japón.
3. Hay otros casos en el que editores nuevos van suplantando a los editores que iniciaron el conflicto. Aquí los físicos observaron una alternancia entre consenso y disenso, que puede alargarse indefinidamente en el tiempo sin llegar a una conclusión clara. Esta dinámica se observa en entradas como Anarquismo, asunto sobre el que existen diversas posturas fuertemente enfrentadas.
El estudio concluye que las posturas enfrentadas se suavizan con el paso del tiempo. La pregunta de fondo aquí podría ser ¿podemos fiarnos de la Wikipedia? La respuesta es que en algunos artículos está muy claro lo que es la “verdad”, si es que tal cosa existe (por ejemplo, en la entrada de las Leyes de Newton, comúnmente aceptadas), y otros casos, como los estudiados, resultan más controvertidos. “En estos casos, lo que se alcanza es un consenso, una ‘verdad’ más compartida”, dice San Miguel, “desde luego esto es preferible a las verdades absolutas de la Edad Media, o la verdad dictada por ‘expertos’ que ofrecía, por ejemplo, la Enciclopedia Británica. Es un avance”.

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