13 de mayo 2022    /   CREATIVIDAD
por
Ilustración  Konsu Llorente

Yorokobu by Dr. Stravinsky: un cóctel para viajar, disfrutar y ser feliz

13 de mayo 2022    /   CREATIVIDAD     por        Ilustración  Konsu Llorente
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¿Qué nos hace felices?, se preguntaba César Montilla al descubrir el significado de la palabra Yorokobu (estar feliz). Viajar, sin duda. Conocer otras culturas, lugares y sabores, principal objetivo de viajar. Gozar de buena salud también nos hace felices. «No hay nada mejor para estar feliz que tener un cuerpo y una mente sanos», se reafirmaba Montilla. Suficientes elementos para inspirar la creación de un cóctel llamado Yorokobu.

Montilla es el bar manager de Dr. Stravinsky, una de las coctelerías más transgresoras de Barcelona, y su creación no podía ser convencional. «Decidimos hacer nuestro Yorokobu cocktail con un ingrediente que nos encanta: el keffir». 

Los bartenders de Dr. Stravinsky son especialistas en diferentes tipos de fermentaciones y en utilizar productos que son realmente buenos para nuestro organismo, y el keffir es uno de ellos. «En este caso, lo hemos twisteado a nuestra manera y realizamos un keffir de leche de coco con varias especias que nos recuerdan a lugares remotos, e ingredientes que nos sumergen en un viaje que comienza en la India».

Ya estamos en India. ¿Primera inspiración? El Golden Milk. O mejor dicho, la mezcla de especias con las que se realiza esta bebida, garam masala, que varía dependiendo de la zona y de quién la haga. «En este cóctel hemos recurrido a una mezcla ayurvédica, que hace hincapié en la buena salud y en la prevención y el tratamiento de la enfermedad por medio de prácticas de estilo de vida (masaje, meditación, yoga,  cambios en la alimentación), así como el uso de remedios herbarios», explica César Montilla. Al final, todo nos lleva a la felicidad, que es de lo que hablamos hoy.

Y de la India saltamos al Caribe para introducir el espirituoso principal en el cóctel, el ron nacido de la caña de azúcar, que es otro producto que ha viajado por todo el mundo hasta llegar a América, para luego producir allí este elixir que conocemos como ron, en este caso jamaicano. 

Japón es la siguiente escala de este viaje. «Una palabra japonesa como Yorokobu nos obligaba a incorporar un producto del país del sol naciente». Los cocteleros de Dr. Stravinsky se decidieron finalmente por un licor de Yuzu, un elemento asiático a base de sake que aportara esa parte cítrica al cóctel. 

Y llegamos al destino, Barcelona, el Mediterráneo. «No podríamos no darle un toque de este maravilloso lugar en el que nos encontramos para terminar nuestro cóctel», dice César Montilla. Dicho y hecho: de Dr. Stravinsky.

DR. STRAVINSKY

Dr. Stravinsky es una mezcla entre coctelería y laboratorio. Decorado en tonos rojos y verdes y con muebles de madera y cristal, sus paredes están repletas de botellas antiguas, jarrones y tarros en los que conservan sus brebajes. Porque una de señas de identidad de esta coctelería, situada en el barrio del Borne, es que elaboran sus propios licores artesanos mediante diferentes técnicas: destilados, infusiones en frío, coupages de vinos generosos en barricas, fermentados y macerados. 

Y como se trata de una coctelería artesanal y crean directamente en el local más del 50% de los destilados que ofrecen, se ven pocas marcas comerciales en sus estanterías y muchas botellas propias, en las que destaca la imagen de un hombre con bigote y pinta de científico loco; probablemente, el doctor Stravinsky.

Su carta muestra originales cócteles, que cambian según la temporada, y un cosmos de sabores que ayuda a indecisos a elegir el cóctel que mejor se adapte a cada paladar.

¿Te animas a prepararlo?

40 ml de ron jamaicano.

40 ml de keffir masala.

20 ml de sake Yuzu

25 ml de sirope de vino blanco, cítricos y flores. 

Garnish: chocolate 70% cacao con especias.

Especias: Cardamomo, pimienta y canela.

Se mezclan todos los ingredientes en una mezcladora y se sirve en la taza más bonita, tipo desayuno, que tengas en tu casa. Como garnish, haremos un chocolate —otra de las cosas que hacen muy felices a casi todos— que espolvoreamos con las especias utilizadas en el keffir.

Y si te apetece que te lo hagan sus creadores, ven a tomarlo a Dr. Stravinsky, en el número 5 de la calle Mirallers de Barcelona.

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¿Qué nos hace felices?, se preguntaba César Montilla al descubrir el significado de la palabra Yorokobu (estar feliz). Viajar, sin duda. Conocer otras culturas, lugares y sabores, principal objetivo de viajar. Gozar de buena salud también nos hace felices. «No hay nada mejor para estar feliz que tener un cuerpo y una mente sanos», se reafirmaba Montilla. Suficientes elementos para inspirar la creación de un cóctel llamado Yorokobu.

Montilla es el bar manager de Dr. Stravinsky, una de las coctelerías más transgresoras de Barcelona, y su creación no podía ser convencional. «Decidimos hacer nuestro Yorokobu cocktail con un ingrediente que nos encanta: el keffir». 

Los bartenders de Dr. Stravinsky son especialistas en diferentes tipos de fermentaciones y en utilizar productos que son realmente buenos para nuestro organismo, y el keffir es uno de ellos. «En este caso, lo hemos twisteado a nuestra manera y realizamos un keffir de leche de coco con varias especias que nos recuerdan a lugares remotos, e ingredientes que nos sumergen en un viaje que comienza en la India».

Ya estamos en India. ¿Primera inspiración? El Golden Milk. O mejor dicho, la mezcla de especias con las que se realiza esta bebida, garam masala, que varía dependiendo de la zona y de quién la haga. «En este cóctel hemos recurrido a una mezcla ayurvédica, que hace hincapié en la buena salud y en la prevención y el tratamiento de la enfermedad por medio de prácticas de estilo de vida (masaje, meditación, yoga,  cambios en la alimentación), así como el uso de remedios herbarios», explica César Montilla. Al final, todo nos lleva a la felicidad, que es de lo que hablamos hoy.

Y de la India saltamos al Caribe para introducir el espirituoso principal en el cóctel, el ron nacido de la caña de azúcar, que es otro producto que ha viajado por todo el mundo hasta llegar a América, para luego producir allí este elixir que conocemos como ron, en este caso jamaicano. 

Japón es la siguiente escala de este viaje. «Una palabra japonesa como Yorokobu nos obligaba a incorporar un producto del país del sol naciente». Los cocteleros de Dr. Stravinsky se decidieron finalmente por un licor de Yuzu, un elemento asiático a base de sake que aportara esa parte cítrica al cóctel. 

Y llegamos al destino, Barcelona, el Mediterráneo. «No podríamos no darle un toque de este maravilloso lugar en el que nos encontramos para terminar nuestro cóctel», dice César Montilla. Dicho y hecho: de Dr. Stravinsky.

DR. STRAVINSKY

Dr. Stravinsky es una mezcla entre coctelería y laboratorio. Decorado en tonos rojos y verdes y con muebles de madera y cristal, sus paredes están repletas de botellas antiguas, jarrones y tarros en los que conservan sus brebajes. Porque una de señas de identidad de esta coctelería, situada en el barrio del Borne, es que elaboran sus propios licores artesanos mediante diferentes técnicas: destilados, infusiones en frío, coupages de vinos generosos en barricas, fermentados y macerados. 

Y como se trata de una coctelería artesanal y crean directamente en el local más del 50% de los destilados que ofrecen, se ven pocas marcas comerciales en sus estanterías y muchas botellas propias, en las que destaca la imagen de un hombre con bigote y pinta de científico loco; probablemente, el doctor Stravinsky.

Su carta muestra originales cócteles, que cambian según la temporada, y un cosmos de sabores que ayuda a indecisos a elegir el cóctel que mejor se adapte a cada paladar.

¿Te animas a prepararlo?

40 ml de ron jamaicano.

40 ml de keffir masala.

20 ml de sake Yuzu

25 ml de sirope de vino blanco, cítricos y flores. 

Garnish: chocolate 70% cacao con especias.

Especias: Cardamomo, pimienta y canela.

Se mezclan todos los ingredientes en una mezcladora y se sirve en la taza más bonita, tipo desayuno, que tengas en tu casa. Como garnish, haremos un chocolate —otra de las cosas que hacen muy felices a casi todos— que espolvoreamos con las especias utilizadas en el keffir.

Y si te apetece que te lo hagan sus creadores, ven a tomarlo a Dr. Stravinsky, en el número 5 de la calle Mirallers de Barcelona.

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