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Cómo escribir mejor una historia

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26 de diciembre 2022    /   Logo School     por        Ilustración  Glez Studio
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Escribir un buen relato es una aspiración que no siempre se consigue con el talento natural. La técnica puede ayudar a convertir una historia que solo es interesante en una buena historia de principio a fin

Y digo de principio a fin porque no es raro comenzar a leer un libro o ver una película, y transcurrida poco menos que la mitad de la trama, pensemos: «Empezó bien, pero luego era siempre lo mismo» o «Empezaron a salir cosas que no tenían sentido» o peor aún… «Qué aburrimiento».

Esas producciones sedujeron al público en las primeras páginas o minutos, pero sus autores fueron incapaces de desarrollar la semilla plantada al principio porque, en muchos casos, no tuvieron en cuenta ciertos problemas.

Para desgracia de algunos creadores de ficción, sus historias no llegan al público porque no atrajeron a productoras audiovisuales o editoriales, o bien las obras de ficción autopublicadas tenían una construcción antidramática, a pesar de contar con personajes interesantes y proponer lugares y situaciones que prometían emociones.

Como profesor de guion y analista de novelas, he descubierto tres problemas frecuentes en el desarrollo de las historias. Por suerte, tienen solución.

Cómo escribir mejor una historia

PROBLEMA 1: PASAN COSAS Y MÁS COSAS, PERO NO SE LLEGA A NINGUNA PARTE

El personaje protagonista conoce o trata a distintos personajes en distintos lugares y ambientes, pero poco o nada interesante o emocionante o mágico o cómico ocurre en estos lugares

En estos casos, los autores consideran que la mera propuesta de personajes y ambientes peculiares basta para atrapar la atención del público. No es raro que estos personajes hablen sobre otros ausentes en la escena, de lugares a los que fueron, de sus deseos y sueños en la vida. O comenten libros o películas que vieron. En el caso de una propuesta fantástica, los personajes pueden referirse a hechos remotos narrados como si se estuviese en una clase de historia, sin pasión. De alguna forma, ocurre como en esas películas cuyos paisajes digitales fascinan la vista, pero desarrollan historias planas. 

Otras veces, los autores consideran que la mera exposición de «la vida tal y como es» puede interesar a la audiencia. Es cierto que podemos componer un guion o novela con momentos de vida. Es lo propio del género que se conoce como slice of life (piezas/fragmentos de vida), pero estos momentos no deben estar exentos de magia o humor.

Una manera de evitar que una historia dramática se estanque es utilizar la técnica Pero/Por tanto que propone Trey Parker, guionista de South Park junto a Matt Stone:

«Una trampa común para muchos guionistas es escribir así: “pasa esto y luego pasa esto otro, y luego…”. Esto es aburrido. No hace avanzar la historia». 

Veamos un ejemplo de cómo usar esta técnica. Imaginemos el siguiente argumento:

ORIGINAL

Ana y Juan se conocen a través de una aplicación de ligue. Hay un flechazo mutuo. Quedan para cenar. Bailan. Hacen el amor en el piso de ella. A la mañana siguiente, él le prepara el desayuno. «Creo que podría acostumbrarme a esto», dice ella con una sonrisa.

Arriba, la historia avanza sin contratiempos ni dudas. Las escenas están unidas por invisibles y, y pasa esto, y luego… Vamos a verlo de manera más detallada.

Ana y Juan se conocen a través de una aplicación de ligue. Hay un flechazo mutuo.

Y LUEGO

Quedan para cenar.

Y

Bailan.

Y

Hacen el amor en el piso de ella.

Y

A la mañana siguiente, él le prepara el desayuno.

Y PASA ESTO:

«Creo que podría acostumbrarme a esto», dice ella con una sonrisa.

Para solucionarlo, Parker propone sustituir todos esos Y por Pero/Por tanto. Sería así:

Ana y Juan se conocen a través de una aplicación de ligue. Hay un flechazo mutuo.

PERO

Son reticentes a una cita porque meses atrás vivieron rupturas dolorosas.

POR TANTO

Siguen flirteando a través de WhatsApp y correos electrónicos. La complicidad entre ellos es grande. Confiesan sus reticencias a verse.

PERO

Las mutuas revelaciones, en lugar de separarlos, los unen más. Intercambian fotos íntimas. Tienen sexo virtual.

POR TANTO

Las ganas de verse tienen más fuerza que las dudas. Fijan una cita.

PERO

Juan no se presenta. Su madre ha sido ingresada de urgencia en el hospital. Con las prisas no ha podido comunicárselo a Ana. Además, durante el trayecto se dejó el móvil en el coche VTC… y otro cliente se hizo con él.

POR TANTO

Ana está decepcionada. Y furiosa, después de muchas llamadas que él no ha podido responder. Cree que le ha estado tomando el pelo.

PERO

Juan está empeñado en conocer a Ana. Le cuesta encontrar el número de teléfono de ella. No estaba en la nube, sino en la agenda del propio teléfono móvil.

POR TANTO…

PROBLEMA 2: SE EVITA LA CONFRONTACIÓN ENTRE LOS PERSONAJES

La historia plantea situaciones que incitan a la confrontación entre los personajes: molestias, errores fatales, accidentes, malentendidos… Sin embargo, el autor o autora evita el conflicto:

1.- Los personajes con diferencias no se ven las caras. Entre ellos hay amigos o conocidos comunes o abogados que tratan los conflictos en segundo plano, mientras que los personajes siguen con sus vidas. Por esto abundan conversaciones como: «él ha dicho…», «ella ha hecho…», «él quiere que…».

Cómo escribir mejor una historia

En la vida real, hay personas que se apartan cuando vislumbran una confrontación cara a cara o recurren a intermediarios para resolver los conflictos. Es una buena táctica de supervivencia física y mental, pero una ficción no debería eludir el enfrentamiento entre los personajes, a no ser que sea una táctica para aumentar la tensión hasta que llega el enfrentamiento final.

Un ejemplo clásico lo encontramos en el wéstern: a mitad de la película dos pistoleros se disponen a batirse en duelo, pero la aparición de una mujer o el sheriff evita los tiros. De esta manera, se pospone el duelo hasta los últimos minutos; mientras tanto, personas inocentes pagan las consecuencias.

2.- El personaje protagonista sufre los errores o molestias o malas acciones de los demás, pero no protesta ni actúa contra las personas que le dañan. Simplemente, sigue su vida con resignación. 

Cuando un personaje rechaza la lucha debe tener un motivo: el pistolero juró que no volvería a matar; o un personaje consciente de su debilidad evita el enfrentamiento… hasta que estalla.

3.- El protagonista evita el conflicto mudándose o haciendo un largo viaje en el que se embarca en supuestas nuevas aventuras y deja tramas inconclusas atrás. 

Un personaje solo debería emprender un viaje cuando la aventura es el propio viaje, o bien el viaje tiene como finalidad: 

  • Huir de la justicia o el acoso, pero es una escapada infructuosa: el personaje es alcanzado por aquello de lo que huye. Es otro ejemplo de la regla Pero/Por tanto.
  • El personaje protagonista viaja buscando una respuesta, o se propone adquirir un conocimiento o habilidad que le permitirá acabar con el problema que ha dejado atrás de manera momentánea.

PROBLEMA 3: LA FUGA DE LA HISTORIA 

La historia se complica, pero el escritor o guionista no remata las tramas planteadas al inicio. Considera que, creando nuevos personajes o tramas, la historia seguirá en movimiento; y a propósito o de manera inconsciente, espera que el público no repare en esas tramas inconclusas. 

La fuga de la historia sucede, por lo general, cuando el autor está agotado o aburrido y desea acabar la historia pronto. Un truco para evitar el agotamiento o aburrimiento es dejar reposar la historia un tiempo y reescribir comenzando por las últimas páginas del guion o la novela. Después es recomendable reescribir comenzando por la mitad. De esta manera, se evita que las primeras páginas luzcan con brío y las últimas muestren la desgana.

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Escribir un buen relato es una aspiración que no siempre se consigue con el talento natural. La técnica puede ayudar a convertir una historia que solo es interesante en una buena historia de principio a fin

Y digo de principio a fin porque no es raro comenzar a leer un libro o ver una película, y transcurrida poco menos que la mitad de la trama, pensemos: «Empezó bien, pero luego era siempre lo mismo» o «Empezaron a salir cosas que no tenían sentido» o peor aún… «Qué aburrimiento».

Esas producciones sedujeron al público en las primeras páginas o minutos, pero sus autores fueron incapaces de desarrollar la semilla plantada al principio porque, en muchos casos, no tuvieron en cuenta ciertos problemas.

Para desgracia de algunos creadores de ficción, sus historias no llegan al público porque no atrajeron a productoras audiovisuales o editoriales, o bien las obras de ficción autopublicadas tenían una construcción antidramática, a pesar de contar con personajes interesantes y proponer lugares y situaciones que prometían emociones.

Como profesor de guion y analista de novelas, he descubierto tres problemas frecuentes en el desarrollo de las historias. Por suerte, tienen solución.

Cómo escribir mejor una historia

PROBLEMA 1: PASAN COSAS Y MÁS COSAS, PERO NO SE LLEGA A NINGUNA PARTE

El personaje protagonista conoce o trata a distintos personajes en distintos lugares y ambientes, pero poco o nada interesante o emocionante o mágico o cómico ocurre en estos lugares

En estos casos, los autores consideran que la mera propuesta de personajes y ambientes peculiares basta para atrapar la atención del público. No es raro que estos personajes hablen sobre otros ausentes en la escena, de lugares a los que fueron, de sus deseos y sueños en la vida. O comenten libros o películas que vieron. En el caso de una propuesta fantástica, los personajes pueden referirse a hechos remotos narrados como si se estuviese en una clase de historia, sin pasión. De alguna forma, ocurre como en esas películas cuyos paisajes digitales fascinan la vista, pero desarrollan historias planas. 

Otras veces, los autores consideran que la mera exposición de «la vida tal y como es» puede interesar a la audiencia. Es cierto que podemos componer un guion o novela con momentos de vida. Es lo propio del género que se conoce como slice of life (piezas/fragmentos de vida), pero estos momentos no deben estar exentos de magia o humor.

Una manera de evitar que una historia dramática se estanque es utilizar la técnica Pero/Por tanto que propone Trey Parker, guionista de South Park junto a Matt Stone:

«Una trampa común para muchos guionistas es escribir así: “pasa esto y luego pasa esto otro, y luego…”. Esto es aburrido. No hace avanzar la historia». 

Veamos un ejemplo de cómo usar esta técnica. Imaginemos el siguiente argumento:

ORIGINAL

Ana y Juan se conocen a través de una aplicación de ligue. Hay un flechazo mutuo. Quedan para cenar. Bailan. Hacen el amor en el piso de ella. A la mañana siguiente, él le prepara el desayuno. «Creo que podría acostumbrarme a esto», dice ella con una sonrisa.

Arriba, la historia avanza sin contratiempos ni dudas. Las escenas están unidas por invisibles y, y pasa esto, y luego… Vamos a verlo de manera más detallada.

Ana y Juan se conocen a través de una aplicación de ligue. Hay un flechazo mutuo.

Y LUEGO

Quedan para cenar.

Y

Bailan.

Y

Hacen el amor en el piso de ella.

Y

A la mañana siguiente, él le prepara el desayuno.

Y PASA ESTO:

«Creo que podría acostumbrarme a esto», dice ella con una sonrisa.

Para solucionarlo, Parker propone sustituir todos esos Y por Pero/Por tanto. Sería así:

Ana y Juan se conocen a través de una aplicación de ligue. Hay un flechazo mutuo.

PERO

Son reticentes a una cita porque meses atrás vivieron rupturas dolorosas.

POR TANTO

Siguen flirteando a través de WhatsApp y correos electrónicos. La complicidad entre ellos es grande. Confiesan sus reticencias a verse.

PERO

Las mutuas revelaciones, en lugar de separarlos, los unen más. Intercambian fotos íntimas. Tienen sexo virtual.

POR TANTO

Las ganas de verse tienen más fuerza que las dudas. Fijan una cita.

PERO

Juan no se presenta. Su madre ha sido ingresada de urgencia en el hospital. Con las prisas no ha podido comunicárselo a Ana. Además, durante el trayecto se dejó el móvil en el coche VTC… y otro cliente se hizo con él.

POR TANTO

Ana está decepcionada. Y furiosa, después de muchas llamadas que él no ha podido responder. Cree que le ha estado tomando el pelo.

PERO

Juan está empeñado en conocer a Ana. Le cuesta encontrar el número de teléfono de ella. No estaba en la nube, sino en la agenda del propio teléfono móvil.

POR TANTO…

PROBLEMA 2: SE EVITA LA CONFRONTACIÓN ENTRE LOS PERSONAJES

La historia plantea situaciones que incitan a la confrontación entre los personajes: molestias, errores fatales, accidentes, malentendidos… Sin embargo, el autor o autora evita el conflicto:

1.- Los personajes con diferencias no se ven las caras. Entre ellos hay amigos o conocidos comunes o abogados que tratan los conflictos en segundo plano, mientras que los personajes siguen con sus vidas. Por esto abundan conversaciones como: «él ha dicho…», «ella ha hecho…», «él quiere que…».

Cómo escribir mejor una historia

En la vida real, hay personas que se apartan cuando vislumbran una confrontación cara a cara o recurren a intermediarios para resolver los conflictos. Es una buena táctica de supervivencia física y mental, pero una ficción no debería eludir el enfrentamiento entre los personajes, a no ser que sea una táctica para aumentar la tensión hasta que llega el enfrentamiento final.

Un ejemplo clásico lo encontramos en el wéstern: a mitad de la película dos pistoleros se disponen a batirse en duelo, pero la aparición de una mujer o el sheriff evita los tiros. De esta manera, se pospone el duelo hasta los últimos minutos; mientras tanto, personas inocentes pagan las consecuencias.

2.- El personaje protagonista sufre los errores o molestias o malas acciones de los demás, pero no protesta ni actúa contra las personas que le dañan. Simplemente, sigue su vida con resignación. 

Cuando un personaje rechaza la lucha debe tener un motivo: el pistolero juró que no volvería a matar; o un personaje consciente de su debilidad evita el enfrentamiento… hasta que estalla.

3.- El protagonista evita el conflicto mudándose o haciendo un largo viaje en el que se embarca en supuestas nuevas aventuras y deja tramas inconclusas atrás. 

Un personaje solo debería emprender un viaje cuando la aventura es el propio viaje, o bien el viaje tiene como finalidad: 

  • Huir de la justicia o el acoso, pero es una escapada infructuosa: el personaje es alcanzado por aquello de lo que huye. Es otro ejemplo de la regla Pero/Por tanto.
  • El personaje protagonista viaja buscando una respuesta, o se propone adquirir un conocimiento o habilidad que le permitirá acabar con el problema que ha dejado atrás de manera momentánea.

PROBLEMA 3: LA FUGA DE LA HISTORIA 

La historia se complica, pero el escritor o guionista no remata las tramas planteadas al inicio. Considera que, creando nuevos personajes o tramas, la historia seguirá en movimiento; y a propósito o de manera inconsciente, espera que el público no repare en esas tramas inconclusas. 

La fuga de la historia sucede, por lo general, cuando el autor está agotado o aburrido y desea acabar la historia pronto. Un truco para evitar el agotamiento o aburrimiento es dejar reposar la historia un tiempo y reescribir comenzando por las últimas páginas del guion o la novela. Después es recomendable reescribir comenzando por la mitad. De esta manera, se evita que las primeras páginas luzcan con brío y las últimas muestren la desgana.

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