17 de noviembre 2021    /   IDEAS
por
 Ilustración: Rocío Cañero

Hostear, un neologismo muy filantrópico

17 de noviembre 2021    /   IDEAS     por          Ilustración: Rocío Cañero
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Cuando ya teníamos controlado lo de YouTube y los youtubers, llegó Twitch y nos subió un nivel el grado de dificultad para entendernos con los Z. No es que no conociéramos los streamings, que algo de culturilla digital sí tenemos algunos boomers, digamos que no los practicábamos demasiado. Y a nuestros vetustos oídos empezaron a llegar voces como hostear, que nos hacían mirar desconfiados a los churumbeles.

El mundo streamer, una vez más, nos ayuda a crear nuevos ladrillos con los que construir y hacer crecer el español. Hostear es uno de ellos y tiene un puntito filantrópico que lo hace brillar y parecer mucho más apetecible de incluir en nuestro vocabulario por aquello de la generosidad y el positivismo.

El término procede del anglosajón host, que significa anfitrión. Y básicamente, consiste en eso, en alojar en tu canal el de otra persona durante un tiempo limitado. Bien porque estés compartiendo su directo con tus seguidores durante tu streaming, bien porque ya has acabado tu retransmisión y decides darle un empujoncito a otro creador de contenido con menos seguidores que tú. Básicamente, y resumiendo, es una forma de crear y compartir contenido, y de dar a conocer otros canales.

hostear

Twitch, la plataforma de streaming de Amazon, es donde empezó a acuñarse el neologismo. Pero no se ha quedado solo ahí, sino que también se utiliza en otros ámbitos, aunque con otras funciones. En radio, en televisión, en videoconferencias, en el rapero freestyle… un host sería la persona que da paso a otra en un programa, una especie de animador o presentador que da continuidad a un espectáculo.

¿Que bien podría decirse hospedar, alojar y no hostear? Pues no está muy claro. Si nos ponemos rabiosamente puristas, puede que sí. Pero en todo neologismo hay un matiz diferente que aporta una vuelta más al significado de una palabra. Un montón de luces, aunque no se aprecien a simple vista (u oído), que concretan aún más lo que queremos comunicar. Hostear no es exactamente lo mismo que hospedar, aunque no sea más que por el matiz digital que aporta al significado. Y por el aire fresquito que le da a nuestra forma de hablar.

 

Este artículo se publicó en la revista de papel. Puedes verlo aquí.

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El mundo streamer, una vez más, nos ayuda a crear nuevos ladrillos con los que construir y hacer crecer el español. Hostear es uno de ellos y tiene un puntito filantrópico que lo hace brillar y parecer mucho más apetecible de incluir en nuestro vocabulario por aquello de la generosidad y el positivismo.

El término procede del anglosajón host, que significa anfitrión. Y básicamente, consiste en eso, en alojar en tu canal el de otra persona durante un tiempo limitado. Bien porque estés compartiendo su directo con tus seguidores durante tu streaming, bien porque ya has acabado tu retransmisión y decides darle un empujoncito a otro creador de contenido con menos seguidores que tú. Básicamente, y resumiendo, es una forma de crear y compartir contenido, y de dar a conocer otros canales.

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Twitch, la plataforma de streaming de Amazon, es donde empezó a acuñarse el neologismo. Pero no se ha quedado solo ahí, sino que también se utiliza en otros ámbitos, aunque con otras funciones. En radio, en televisión, en videoconferencias, en el rapero freestyle… un host sería la persona que da paso a otra en un programa, una especie de animador o presentador que da continuidad a un espectáculo.

¿Que bien podría decirse hospedar, alojar y no hostear? Pues no está muy claro. Si nos ponemos rabiosamente puristas, puede que sí. Pero en todo neologismo hay un matiz diferente que aporta una vuelta más al significado de una palabra. Un montón de luces, aunque no se aprecien a simple vista (u oído), que concretan aún más lo que queremos comunicar. Hostear no es exactamente lo mismo que hospedar, aunque no sea más que por el matiz digital que aporta al significado. Y por el aire fresquito que le da a nuestra forma de hablar.

 

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