23 de noviembre 2022    /   CREATIVIDAD
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La historia fotográfica del punk de Alison Braun

La célebre fotógrafa es una de las invitadas en la 9ª edición del festival Moments

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La novena edición del Festival Moments llega a Madrid con su mezcla habitual de culturas alternativas y arte. Después de su periplo por Málaga, Sevilla y, por primera vez, Granada, el Moments se deja caer por la capital para ofrecer más de 150 actividades sobre arte urbano, diseño, foto y todo lo que tiene que ver la cultura urbana más contemporánea. Del 24 al 27 de noviembre en la capital el festival ofrecerá series, charlas, conciertos y exposiciones artísticas con la presencia de artistas de talla internacional. 

El festival actúa como un punto de encuentro entre artistas emergentes y consolidados que vienen a Madrid a presentar su trabajo, y en muchos casos, a hablar sobre él. Además, este año, la novena edición del festival cuenta la historia fotográfica del punk de Alison Braun.

FOTOGRAFÍA Y PUNK

Corría el año 1976 cuando Alison Braun fue a un concierto que le cambiaría la vida. Era una de las actuaciones de KISS en su tour de presentación del disco Destroyer y Braun era solo una adolescente. En medio del éxtasis colectivo, alguien sobre el escenario llamó la atención de Braun. La persona caminaba frente a la banda con una cámara de fotos en la mano y se afanaba por lograr el deseado money shot de Gene Simmons y su banda.

Aquel día, sin saberlo, el fotógrafo no solo iba a documentar la actuación de la banda de Nueva York, también iba a hacer algo por Braun que terminaría por definir el resto de la vida de la adolescente. Para Braun, aquel hombre que se esforzaba por capturar a los KISS era el despertar de una vocación. 

El padre de Braun, constructor y fotógrafo aficionado terminó de cerrar el círculo al regalarle a su hija su vieja cámara. Se trataba de una Pentax K1000, una cámara de película, que aún hoy destaca por su carácter de puerta de entrada a la fotografía analógica. Aquella sería la primera cámara de Alison y la que, en esencia, acabó por definir el que sería su futuro. 

DOCUMENTANDO LA HISTORIA DEL PUNK ROCK AMERICANO

La producción fotográfica de Braun cuenta una historia, la del punk rock americano de las últimas décadas. Para la fotógrafa esa es la clave de la foto documental. Se trata de imágenes que «cuentan la historia de un segundo en el tiempo, congelado para siempre. Imágenes que puedes mirar y entender la historia que relatan sin que nadie te la explique».

La novena edición del Festival Moments llega a la capital con su mezcla habitual de culturas alternativas y arte

Durante las siguientes décadas, mientras fotografiaba bandas y clubes y conciertos, Braun «era consciente de que estaba documentando una parte especial de la historia de la música». Una parte que nacía en su ciudad natal, Los Ángeles, casi al mismo tiempo que Alison Braun agarraba la cámara.

En unos años 80 sin Internet ni teléfonos móviles, el interés de Braun por la música (en particular por el punk) le vino gracias a juntarse con amigos mayores cuando era adolescente. El flechazo fue inmediato. «Como no tocaba ningún instrumento, usaba la cámara para contribuir a la escena y dejar mi marca en la historia».

El estilo fotográfico de Braun es fácilmente identificable como documental, pero al mismo tiempo, comparte algo de la actitud y el savoir faire de los sujetos que retrata. También es un poco puro punk. Plagada de flashazos a los músicos y salas oscuras, supone un reto técnico, un reto que, en el proceso de Braun adquiere un carácter casi artesanal.

«No solo apunto, aprieto el obturador y sacó un montón de fotografías, rezando porque alguna salga bien. Trato de pensar con antelación sobre qué es lo que hará la persona y de anticiparme. Encuadro de manera continua y ajusto según estoy disparando. Es un proceso muy manual para mí. Es extraño porque uso una cámara digital y ahí me tienes encuadrando las tomas. Puede que sea parte de una sensibilidad old school de la que no me puedo curar».

La historia fotográfica del punk de Alison Braun.

Sus fotografías han aparecido en publicaciones míticas como Flipside o Maximum Rock and Roll, para las que, en muchos casos, también ha contribuido con artículos y crónicas. Ha fotografiado bandas como Red Hot Chili Peppers, Wasted Youth, Dead Kennedys y Black Flag y conseguido capturar la energía de sus conciertos y la actitud antisistema de sus interpretaciones. Quizá porque Alison Braun es capaz de unir de alguna manera sus imágenes con el sonido de las bandas a las que retrata. «El sonido es parte del rollo. Intento crear imágenes que tiene su propio “sonido”. Con la capacidad de hacer sentir la atmósfera del ambiente y la energía del grupo».

En los últimos tiempos, Braun también ha experimentado con la Inteligencia Artificial aplicada a la generación de imágenes. La tecnología escanea millones de imágenes relacionadas con una búsqueda determinada y combina los píxeles para crear algo nuevo. «Como fotógrafa de rock, pensé que podría ser interesante generar imágenes de bandas a las que nunca pude inmortalizar. Me salieron algunas imágenes terroríficas de Courtney Love e Ian Curtis. Se las mandé a mi agente de broma y casi tiene un infarto».

Los avances en Inteligencia Artificial permiten ahora crear cualquier tipo de imagen, y eso para la artista conlleva toda una serie de riesgos. «La fotografía auténtica que reflexiona sobre el mundo real sufrirá de verdad cuando cualquiera pueda generar un deep fake con unas cuantas palabras en una frase». Por eso, Braun va de cara y etiqueta las imágenes que ha creado a partir de la IA. «Dicho esto, solo genero arte fantástico, protagonizado por gatos y aliens y escenas de Alicia en el país de las maravillas» nos dice.

La historia fotográfica del punk de Alison Braun.

La propia Braun ha dejado su impronta editorial en la selección de imágenes que ha recopilado para su libro In The Pit. La exposición que presenta en el marco del festival Moments (del 24 de noviembre al 23 de diciembre en la Leica Gallery de Madrid) bebe de esa selección. Está llena de rockeros y punkarras subidos al escenario en una obra icónica que se pasea por los garitos y las salas de conciertos del Sunset Strip de Los Ángeles. Pero sobre todo, merece mucho la pena porque Alison Braun tiene un portfolio impresionante, plagado de las figuras más importantes del género punk rock angelino. Así que ya saben, si quieren conocer la historia fotográfica del punk de Alison Braun en el festival Moments la tienen disponible aquí

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La novena edición del Festival Moments llega a Madrid con su mezcla habitual de culturas alternativas y arte. Después de su periplo por Málaga, Sevilla y, por primera vez, Granada, el Moments se deja caer por la capital para ofrecer más de 150 actividades sobre arte urbano, diseño, foto y todo lo que tiene que ver la cultura urbana más contemporánea. Del 24 al 27 de noviembre en la capital el festival ofrecerá series, charlas, conciertos y exposiciones artísticas con la presencia de artistas de talla internacional. 

El festival actúa como un punto de encuentro entre artistas emergentes y consolidados que vienen a Madrid a presentar su trabajo, y en muchos casos, a hablar sobre él. Además, este año, la novena edición del festival cuenta la historia fotográfica del punk de Alison Braun.

FOTOGRAFÍA Y PUNK

Corría el año 1976 cuando Alison Braun fue a un concierto que le cambiaría la vida. Era una de las actuaciones de KISS en su tour de presentación del disco Destroyer y Braun era solo una adolescente. En medio del éxtasis colectivo, alguien sobre el escenario llamó la atención de Braun. La persona caminaba frente a la banda con una cámara de fotos en la mano y se afanaba por lograr el deseado money shot de Gene Simmons y su banda.

Aquel día, sin saberlo, el fotógrafo no solo iba a documentar la actuación de la banda de Nueva York, también iba a hacer algo por Braun que terminaría por definir el resto de la vida de la adolescente. Para Braun, aquel hombre que se esforzaba por capturar a los KISS era el despertar de una vocación. 

El padre de Braun, constructor y fotógrafo aficionado terminó de cerrar el círculo al regalarle a su hija su vieja cámara. Se trataba de una Pentax K1000, una cámara de película, que aún hoy destaca por su carácter de puerta de entrada a la fotografía analógica. Aquella sería la primera cámara de Alison y la que, en esencia, acabó por definir el que sería su futuro. 

DOCUMENTANDO LA HISTORIA DEL PUNK ROCK AMERICANO

La producción fotográfica de Braun cuenta una historia, la del punk rock americano de las últimas décadas. Para la fotógrafa esa es la clave de la foto documental. Se trata de imágenes que «cuentan la historia de un segundo en el tiempo, congelado para siempre. Imágenes que puedes mirar y entender la historia que relatan sin que nadie te la explique».

La novena edición del Festival Moments llega a la capital con su mezcla habitual de culturas alternativas y arte

Durante las siguientes décadas, mientras fotografiaba bandas y clubes y conciertos, Braun «era consciente de que estaba documentando una parte especial de la historia de la música». Una parte que nacía en su ciudad natal, Los Ángeles, casi al mismo tiempo que Alison Braun agarraba la cámara.

En unos años 80 sin Internet ni teléfonos móviles, el interés de Braun por la música (en particular por el punk) le vino gracias a juntarse con amigos mayores cuando era adolescente. El flechazo fue inmediato. «Como no tocaba ningún instrumento, usaba la cámara para contribuir a la escena y dejar mi marca en la historia».

El estilo fotográfico de Braun es fácilmente identificable como documental, pero al mismo tiempo, comparte algo de la actitud y el savoir faire de los sujetos que retrata. También es un poco puro punk. Plagada de flashazos a los músicos y salas oscuras, supone un reto técnico, un reto que, en el proceso de Braun adquiere un carácter casi artesanal.

«No solo apunto, aprieto el obturador y sacó un montón de fotografías, rezando porque alguna salga bien. Trato de pensar con antelación sobre qué es lo que hará la persona y de anticiparme. Encuadro de manera continua y ajusto según estoy disparando. Es un proceso muy manual para mí. Es extraño porque uso una cámara digital y ahí me tienes encuadrando las tomas. Puede que sea parte de una sensibilidad old school de la que no me puedo curar».

La historia fotográfica del punk de Alison Braun.

Sus fotografías han aparecido en publicaciones míticas como Flipside o Maximum Rock and Roll, para las que, en muchos casos, también ha contribuido con artículos y crónicas. Ha fotografiado bandas como Red Hot Chili Peppers, Wasted Youth, Dead Kennedys y Black Flag y conseguido capturar la energía de sus conciertos y la actitud antisistema de sus interpretaciones. Quizá porque Alison Braun es capaz de unir de alguna manera sus imágenes con el sonido de las bandas a las que retrata. «El sonido es parte del rollo. Intento crear imágenes que tiene su propio “sonido”. Con la capacidad de hacer sentir la atmósfera del ambiente y la energía del grupo».

En los últimos tiempos, Braun también ha experimentado con la Inteligencia Artificial aplicada a la generación de imágenes. La tecnología escanea millones de imágenes relacionadas con una búsqueda determinada y combina los píxeles para crear algo nuevo. «Como fotógrafa de rock, pensé que podría ser interesante generar imágenes de bandas a las que nunca pude inmortalizar. Me salieron algunas imágenes terroríficas de Courtney Love e Ian Curtis. Se las mandé a mi agente de broma y casi tiene un infarto».

Los avances en Inteligencia Artificial permiten ahora crear cualquier tipo de imagen, y eso para la artista conlleva toda una serie de riesgos. «La fotografía auténtica que reflexiona sobre el mundo real sufrirá de verdad cuando cualquiera pueda generar un deep fake con unas cuantas palabras en una frase». Por eso, Braun va de cara y etiqueta las imágenes que ha creado a partir de la IA. «Dicho esto, solo genero arte fantástico, protagonizado por gatos y aliens y escenas de Alicia en el país de las maravillas» nos dice.

La historia fotográfica del punk de Alison Braun.

La propia Braun ha dejado su impronta editorial en la selección de imágenes que ha recopilado para su libro In The Pit. La exposición que presenta en el marco del festival Moments (del 24 de noviembre al 23 de diciembre en la Leica Gallery de Madrid) bebe de esa selección. Está llena de rockeros y punkarras subidos al escenario en una obra icónica que se pasea por los garitos y las salas de conciertos del Sunset Strip de Los Ángeles. Pero sobre todo, merece mucho la pena porque Alison Braun tiene un portfolio impresionante, plagado de las figuras más importantes del género punk rock angelino. Así que ya saben, si quieren conocer la historia fotográfica del punk de Alison Braun en el festival Moments la tienen disponible aquí

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