5 de septiembre 2022    /   CREATIVIDAD
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Ilustración  Ilustración: Glez Studio

Abúrrete como Neil Gaiman para aumentar tu creatividad

5 de septiembre 2022    /   CREATIVIDAD     por        Ilustración  Ilustración: Glez Studio
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El aburrimiento es la técnica que usa Neil Gaiman para aumentar la creatividad. ¿Pero sabes aburrirte para conseguir ideas? Aprende cómo con este manual de instrucciones.

Las musarañas fantásticas están en peligro de extinción. Hace mucho que no escuchamos: «Está pensando en las musarañas».

Las musarañas están entre tu cuerpo y lo lejano o entre tu cuerpo y el objeto más cercano. Es una nubecilla que embelesa, dice Mariángeles García (además del animalillo del campo).

Las musarañas huyen cuando coges el móvil para atender una notificación o de manera mecánica. Coger el móvil es un acto que les parece violento por su velocidad. Ellas prefieren la quietud: la contemplación: el aburrimiento.

82 HORAS DE CREATIVIDAD SECUESTRADAS

El filósofo Slavoj Zizek dijo en una entrevista a The Guardian:

«El aburrimiento es el comienzo de un acto auténtico (…). Sin aburrimiento, no hay creatividad (…). Si no estás aburrido disfrutas tontamente de tu situación».

Zizek llama actos auténticos tanto a la creación de las comunidades humanas como a las revoluciones. (¿Estamos ahora demasiado distraídos cómo para pensar en una revolución?).

El arte también es un acto revolucionario, como dice Alan Moore. Y por ello peligroso. Un acto cortocircuitado por el móvil. Actualmente, cada persona gasta 82 horas a la semana con las noticias en línea y las redes sociales. Esto socava la energía y la creatividad. 

Un artista prefiere escribir en las redes «estoy bloqueado» antes que aburrirse.  Pero no es bloqueo: es miedo a lo que el aburrimiento puede ofrecer.

Como apunta la periodista y podcaster experta en tecnología Manoush Zomorodi: «Muchos cogemos nuestros teléfonos por reflejo al primer indicio de aburrimiento». Así que Zomorodi propuso a sus oyentes en 2016 el reto Aburrido… y brillante. Pretendía que los participantes fueran conscientes del uso de los móviles.

Zomorodi ofreció una aplicación («Irónico, ¿verdad?», dice en una charla TED) que registraba con detalle el uso del móvil. (Estas aplicaciones hoy son corrientes). Durante una semana, los participantes se asombraron del tiempo usado con las aplicaciones. En las semanas que siguieron, la experta propuso eliminar las aplicaciones ladronas de tiempo.

Muchos de los participantes ganaron tiempo para aburrirse… y ser brillantes. Con frecuencia, destinaban el tiempo recuperado a propósitos u objetivos demorados. 

Algunos participantes reconocieron sentir ansiedad por eliminar las aplicaciones más adictivas. Esto no es raro. El miedo a no saber qué hacer con el aburrimiento ha preocupado a pensadores a lo largo de los siglos.

LUCIFER NO TORTURA CON FUEGO SINO CON ABURRIMIENTO

El psicoanalista y filósofo Erich Fromm escribió en el Dogma de Cristo

«El aburrimiento es una de las mayores torturas. Si tuviera que imaginar el infierno, sería un lugar donde te aburres continuamente».

El aburrimiento, fuente de inspiración

Fromm no fue el primer pensador ni el último que mostró su rechazo al aburrimiento. Para Séneca es el origen de la envidia. Según Schopenhauer, el aburrimiento prueba que la vida no tiene valor porque si la tuviera no habría aburrimiento. Para Kierkegaard el aburrimiento es el principio de todos los males. Bertrand Russell consideró que el aburrimiento provocó guerras y cazas de brujas. (No es raro que dos o más personas aburridas fabulen sobre sus vecinos). ¡Ah, lo que hace el aburrimiento!, podemos decir, pero recordemos al tío de Peter Parker (tomando una frase de Roosevelt): «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad».

La gente común comparte con los filósofos su rechazo al aburrimiento mientras come pizzas divertidas con refrescos divertidos saltando entre redes sociales, aplicaciones de citas y dedicando una tarde a elegir qué serie comenzar a ver… otro día, que ahora es tarde. Cualquier actividad es bienvenida para no permitir un resquicio en el que se cuele la nube de las musarañas.

Cuánto rechazo al aburrimiento y, sin embargo, qué útil con frecuencia. Como dijimos arriba: «Estaba aburrido y me puse a…». 

No es raro que pintores, escritores, músicos y científicos encuentren inspirador el aburrimiento. No en vano pensar en las musarañas es una forma de atraer a las musas.

EXTRAÑOS EN UN TREN DE ABURRIMIENTO

La escritora Patricia Higsmith escribió en Suspense (Cómo se escribe una novela de intriga)

«Yo me dedico a crear debido al aburrimiento que me producen la realidad y la monotonía de la rutina y de los objetos que me rodean. Por tanto, no me disgusta este aburrimiento que me invade de vez en cuando, e incluso trato de crearlo mediante la rutina».

No cuesta imaginar a Highsmith pensando como el protagonista de su novela Crímenes imaginarios, Sidney Bartley, un escritor que había matado veinte veces a su mujer en la imaginación: empujada por las escaleras, estrangulada, quemada viva… No porque fuera su propósito, sino por aburrimiento y por encontrar argumentos para su editor.  

LA MOSCA Y EL GPS

El aburrimiento de René Descartes nos dió el GPS y permite a los astrónomos calcular la trayectoria y velocidad de un meteorito que parece dirigirse contra la Tierra (según la prensa alarmista).

A Descartes le gustaba estar en la cama gran parte de la mañana. (Una costumbre que abandonó cuando la madrugadora reina Cristina de Suecia lo contrató como tutor personal). 

El aburrimiento, fuente de inspiración

En las horas que el filósofo y matemático remoloneaba en la cama miraba el techo sin ningún propósito. En cierta ocasión, viendo revolotear una mosca, se preguntó cómo prever su próximo movimiento. Consideró que la esquina del techo podría usarse como punto de referencia. Así creó las coordenadas cartesianas.

EL ABURRIMIENTO O EL SECRETO DEL ÉXITO DE NEIL GAIMAN

Neil Gaiman busca el aburrimiento, al igual que Highsmith. En un show de televisión (2016) el presentador le pidió un consejo para autores noveles y Gaiman respondió: 

«Las ideas vienen de soñar despierto. Vienen de ir a la deriva. Así que si quieres tener una buena idea para un libro, tienes que aburrirte tanto que tu mente no tenga otra escapatoria que contarte una historia».

A pesar de las apariciones en televisión, charlas y conferencias y su trabajo como consultor y productor ejecutivo de televisión, Gaiman ha debido aburrirse bastante —a propósito, recordemos—. Desde la entrevista, ha escrito los guiones de dos novelas gráficas, una novela para adultos, tres novelas infantiles, seis relatos cortos y los guiones de American Gods y Good Omens.

El aburrimiento, fuente de inspiración

¿Cómo entrar en un estado de aburrimiento… y soportarlo? Otro británico tiene una respuesta: el actor de los Monty Python  Jonh Cleese propone la fórmula tiempo + tiempo.

LA FÓRMULA DE JOHN CLEESE

Cleese considera que «la creatividad es una tortuga que asoma insegura la cabeza. Si el entorno es tranquilo, saldrá. Para una tortuga un entorno seguro es un lugar y un tiempo en los que nadie la moleste».

Para animar a la tortuga a salir, Cleese propone a los creadores apartarse del mundo 90 minutos para hacerse preguntas, crear asociaciones locas o aburrirse mirando a la nada. 90 minutos a los que hay que sumar otros 90 minutos para dar forma a las ideas anteriores o seguir aburriéndose.

GUÍA GAIMAN+CLEESE PARA ABURRIRSE Y SER CREATIVO

Puedes aburrirte como Gaiman. El verano es propicio. Tanto si tienes vacaciones como un horario continuado, tus tardes se hacen largas. Tienes más horas de ocio que con frecuencia dedicas a más televisión, plataformas y el móvil… que incrementan tu estrés, frustración y cansancio. Y cuando la mente está cansada, qué fácil parece dedicar más tiempo a la televisión, las plataformas y el móvil. Es un círculo que conviene romper, aunque solo sea por salud mental. Basta un gesto sencillo como dejar el teléfono móvil en otra habitación. ¿Qué puedes hacer si lo usas para un trabajo creativo (como dictar textos o tomar realizar bocetos)? Esto:

  • Desinstala del móvil las aplicaciones de redes sociales o los juegos que reclaman tu atención con vidas extras o tiempo de juego gratis. 
  • Usa la verificación en dos pasos para acceder a las redes desde el navegador del móvil. (El engorro de verificar la identidad cada vez que quieras entrar te llevará a considerar: ¿Por qué quiero saber qué pasa en Twitter?). 
  • Utiliza la aplicación Bienestar Digital u otra similar para establecer a qué hora recibir notificaciones de wasaps y correos o limitar el tiempo de uso de algunas webs.

Sigue las propuestas de arriba y ganarás entre 1 y 4 horas diarias para tu pasión, o aburrirte creativamente o descansar como mereces. Después busca una habitación o un rincón alejado de molestias e interrupciones.

Puedes empezar como recomienda Gaiman: con lápiz y papel para tomar notas o hacer garabatos. (Durante siglos, los garabatos ayudaron a músicos, escritores y científicos a ser más creativos). Gaiman encuentra que es natural la relación entre la mano, el lápiz y el papel. (A propósito, Tarantino escribe los guiones a mano porque considera que «no se escribe poesía con una máquina»).

Después puedes mirar a una pared o al suelo, como propone Da Vinci en Tratado de la pintura:

«Quiero insertar entre los preceptos que voy dando una nueva invención de especulación, que aunque parezca de poco momento y casi digna de risa, no por eso deja de ser muy útil para avivar el ingenio, la invención fecunda, y es que, cuando veas alguna pared manchada en muchas partes o algunas piedras jaspeadas, podrás, mirando con cuidado y atención, advertir la invención y semejanza de algunos países, batallas, actitudes prontas de figuras, fisonomías extrañas, ropas particulares y otras infinitas cosas; porque de semejantes confusiones es de donde el ingenio saca nuevas invenciones».

También puedes concentrar tu atención en cualquier pequeño objeto, como indican Andy Wharhol o David Lynch. Puede ser un objeto exquisito o vulgar. ¿Has reparado en el cuadro del salón o solo sabes que está ahí? Lo que importa es la atención.

Algunas técnicas surrealistas pueden ayudarte a crear asociaciones locas, como propone Cleese:

  • Escribe o pinta o dicta lo primero que venga a la cabeza: no pares; olvida el estilo. Hazlo.
  • Agiganta lo pequeño.
  • Reduce lo grande.
  • Mezcla objetos que no guardan relación. 
  • Sustituye o intercambia partes del cuerpo. 
  • Multiplica un objeto o una persona o un problema.

ALENTAR LA CREATIVIDAD DE LOS MÁS PEQUEÑOS DE LA CASA

Las técnicas de arriba también pueden avivar la creatividad de los más pequeños de la familia. 

Agatha Christie dijo en una entrevista para BBC Radio (1955): 

«La gente a menudo me pregunta qué me hizo empezar a escribir. Yo era una niña sin obligaciones, pero en aquella época las niñas tenían que hacer muchas cosas por sí solas. Hacían sus propios muebles para las muñecas y los regalos de Navidad para sus amigos. Me encontraba inventando historias e interpretando los distintos papeles, y no hay nada como el aburrimiento para hacer que uno escriba».

Christie no es la única artista con una infancia autosuficiente ante el aburrimiento. Como recuerda Gema Lozano en su artículo Esa molesta pero necesaria sensación llamada aburrimiento, , la investigadora británica Teresa Belton descubrió que reconocidos escritores, artistas y científicos pasaron su infancia con escasos estímulos externos.

Otro ejemplo muy conocido es Alan Moore, que pasó la infancia en el barrio más pobre de Northampton (Inglaterra), «incoloro, triste y monocromático (…). Un mundo con posibilidades limitadas», según cuenta el autor de Watchmen en Mindscape. Moore se evadía mentalmente leyendo cuentos de mitología y cómics norteamericanos: «Me abrieron la puerta de la imaginación».

Aún en nuestros días de tecnología sofisticada, o quizá por eso, los pequeños de la familia protestan que están aburridos. Sobre esto, la guionista y madre Julia Cameron, que ha inspirado a miles de artistas con su libro El camino del artista, propone en El camino del artista para padres:

«No trates de arreglar el aburrimiento del niño; más bien, deja que el niño encuentre sus recursos internos».

Ahora comienza a aburrirte. Deja que se aburra tu niña interior. Permite que se aburran los pequeños de tu familia. Comienza a hacer cosas. A crear.

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El aburrimiento es la técnica que usa Neil Gaiman para aumentar la creatividad. ¿Pero sabes aburrirte para conseguir ideas? Aprende cómo con este manual de instrucciones.

Las musarañas fantásticas están en peligro de extinción. Hace mucho que no escuchamos: «Está pensando en las musarañas».

Las musarañas están entre tu cuerpo y lo lejano o entre tu cuerpo y el objeto más cercano. Es una nubecilla que embelesa, dice Mariángeles García (además del animalillo del campo).

Las musarañas huyen cuando coges el móvil para atender una notificación o de manera mecánica. Coger el móvil es un acto que les parece violento por su velocidad. Ellas prefieren la quietud: la contemplación: el aburrimiento.

82 HORAS DE CREATIVIDAD SECUESTRADAS

El filósofo Slavoj Zizek dijo en una entrevista a The Guardian:

«El aburrimiento es el comienzo de un acto auténtico (…). Sin aburrimiento, no hay creatividad (…). Si no estás aburrido disfrutas tontamente de tu situación».

Zizek llama actos auténticos tanto a la creación de las comunidades humanas como a las revoluciones. (¿Estamos ahora demasiado distraídos cómo para pensar en una revolución?).

El arte también es un acto revolucionario, como dice Alan Moore. Y por ello peligroso. Un acto cortocircuitado por el móvil. Actualmente, cada persona gasta 82 horas a la semana con las noticias en línea y las redes sociales. Esto socava la energía y la creatividad. 

Un artista prefiere escribir en las redes «estoy bloqueado» antes que aburrirse.  Pero no es bloqueo: es miedo a lo que el aburrimiento puede ofrecer.

Como apunta la periodista y podcaster experta en tecnología Manoush Zomorodi: «Muchos cogemos nuestros teléfonos por reflejo al primer indicio de aburrimiento». Así que Zomorodi propuso a sus oyentes en 2016 el reto Aburrido… y brillante. Pretendía que los participantes fueran conscientes del uso de los móviles.

Zomorodi ofreció una aplicación («Irónico, ¿verdad?», dice en una charla TED) que registraba con detalle el uso del móvil. (Estas aplicaciones hoy son corrientes). Durante una semana, los participantes se asombraron del tiempo usado con las aplicaciones. En las semanas que siguieron, la experta propuso eliminar las aplicaciones ladronas de tiempo.

Muchos de los participantes ganaron tiempo para aburrirse… y ser brillantes. Con frecuencia, destinaban el tiempo recuperado a propósitos u objetivos demorados. 

Algunos participantes reconocieron sentir ansiedad por eliminar las aplicaciones más adictivas. Esto no es raro. El miedo a no saber qué hacer con el aburrimiento ha preocupado a pensadores a lo largo de los siglos.

LUCIFER NO TORTURA CON FUEGO SINO CON ABURRIMIENTO

El psicoanalista y filósofo Erich Fromm escribió en el Dogma de Cristo

«El aburrimiento es una de las mayores torturas. Si tuviera que imaginar el infierno, sería un lugar donde te aburres continuamente».

El aburrimiento, fuente de inspiración

Fromm no fue el primer pensador ni el último que mostró su rechazo al aburrimiento. Para Séneca es el origen de la envidia. Según Schopenhauer, el aburrimiento prueba que la vida no tiene valor porque si la tuviera no habría aburrimiento. Para Kierkegaard el aburrimiento es el principio de todos los males. Bertrand Russell consideró que el aburrimiento provocó guerras y cazas de brujas. (No es raro que dos o más personas aburridas fabulen sobre sus vecinos). ¡Ah, lo que hace el aburrimiento!, podemos decir, pero recordemos al tío de Peter Parker (tomando una frase de Roosevelt): «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad».

La gente común comparte con los filósofos su rechazo al aburrimiento mientras come pizzas divertidas con refrescos divertidos saltando entre redes sociales, aplicaciones de citas y dedicando una tarde a elegir qué serie comenzar a ver… otro día, que ahora es tarde. Cualquier actividad es bienvenida para no permitir un resquicio en el que se cuele la nube de las musarañas.

Cuánto rechazo al aburrimiento y, sin embargo, qué útil con frecuencia. Como dijimos arriba: «Estaba aburrido y me puse a…». 

No es raro que pintores, escritores, músicos y científicos encuentren inspirador el aburrimiento. No en vano pensar en las musarañas es una forma de atraer a las musas.

EXTRAÑOS EN UN TREN DE ABURRIMIENTO

La escritora Patricia Higsmith escribió en Suspense (Cómo se escribe una novela de intriga)

«Yo me dedico a crear debido al aburrimiento que me producen la realidad y la monotonía de la rutina y de los objetos que me rodean. Por tanto, no me disgusta este aburrimiento que me invade de vez en cuando, e incluso trato de crearlo mediante la rutina».

No cuesta imaginar a Highsmith pensando como el protagonista de su novela Crímenes imaginarios, Sidney Bartley, un escritor que había matado veinte veces a su mujer en la imaginación: empujada por las escaleras, estrangulada, quemada viva… No porque fuera su propósito, sino por aburrimiento y por encontrar argumentos para su editor.  

LA MOSCA Y EL GPS

El aburrimiento de René Descartes nos dió el GPS y permite a los astrónomos calcular la trayectoria y velocidad de un meteorito que parece dirigirse contra la Tierra (según la prensa alarmista).

A Descartes le gustaba estar en la cama gran parte de la mañana. (Una costumbre que abandonó cuando la madrugadora reina Cristina de Suecia lo contrató como tutor personal). 

El aburrimiento, fuente de inspiración

En las horas que el filósofo y matemático remoloneaba en la cama miraba el techo sin ningún propósito. En cierta ocasión, viendo revolotear una mosca, se preguntó cómo prever su próximo movimiento. Consideró que la esquina del techo podría usarse como punto de referencia. Así creó las coordenadas cartesianas.

EL ABURRIMIENTO O EL SECRETO DEL ÉXITO DE NEIL GAIMAN

Neil Gaiman busca el aburrimiento, al igual que Highsmith. En un show de televisión (2016) el presentador le pidió un consejo para autores noveles y Gaiman respondió: 

«Las ideas vienen de soñar despierto. Vienen de ir a la deriva. Así que si quieres tener una buena idea para un libro, tienes que aburrirte tanto que tu mente no tenga otra escapatoria que contarte una historia».

A pesar de las apariciones en televisión, charlas y conferencias y su trabajo como consultor y productor ejecutivo de televisión, Gaiman ha debido aburrirse bastante —a propósito, recordemos—. Desde la entrevista, ha escrito los guiones de dos novelas gráficas, una novela para adultos, tres novelas infantiles, seis relatos cortos y los guiones de American Gods y Good Omens.

El aburrimiento, fuente de inspiración

¿Cómo entrar en un estado de aburrimiento… y soportarlo? Otro británico tiene una respuesta: el actor de los Monty Python  Jonh Cleese propone la fórmula tiempo + tiempo.

LA FÓRMULA DE JOHN CLEESE

Cleese considera que «la creatividad es una tortuga que asoma insegura la cabeza. Si el entorno es tranquilo, saldrá. Para una tortuga un entorno seguro es un lugar y un tiempo en los que nadie la moleste».

Para animar a la tortuga a salir, Cleese propone a los creadores apartarse del mundo 90 minutos para hacerse preguntas, crear asociaciones locas o aburrirse mirando a la nada. 90 minutos a los que hay que sumar otros 90 minutos para dar forma a las ideas anteriores o seguir aburriéndose.

GUÍA GAIMAN+CLEESE PARA ABURRIRSE Y SER CREATIVO

Puedes aburrirte como Gaiman. El verano es propicio. Tanto si tienes vacaciones como un horario continuado, tus tardes se hacen largas. Tienes más horas de ocio que con frecuencia dedicas a más televisión, plataformas y el móvil… que incrementan tu estrés, frustración y cansancio. Y cuando la mente está cansada, qué fácil parece dedicar más tiempo a la televisión, las plataformas y el móvil. Es un círculo que conviene romper, aunque solo sea por salud mental. Basta un gesto sencillo como dejar el teléfono móvil en otra habitación. ¿Qué puedes hacer si lo usas para un trabajo creativo (como dictar textos o tomar realizar bocetos)? Esto:

  • Desinstala del móvil las aplicaciones de redes sociales o los juegos que reclaman tu atención con vidas extras o tiempo de juego gratis. 
  • Usa la verificación en dos pasos para acceder a las redes desde el navegador del móvil. (El engorro de verificar la identidad cada vez que quieras entrar te llevará a considerar: ¿Por qué quiero saber qué pasa en Twitter?). 
  • Utiliza la aplicación Bienestar Digital u otra similar para establecer a qué hora recibir notificaciones de wasaps y correos o limitar el tiempo de uso de algunas webs.

Sigue las propuestas de arriba y ganarás entre 1 y 4 horas diarias para tu pasión, o aburrirte creativamente o descansar como mereces. Después busca una habitación o un rincón alejado de molestias e interrupciones.

Puedes empezar como recomienda Gaiman: con lápiz y papel para tomar notas o hacer garabatos. (Durante siglos, los garabatos ayudaron a músicos, escritores y científicos a ser más creativos). Gaiman encuentra que es natural la relación entre la mano, el lápiz y el papel. (A propósito, Tarantino escribe los guiones a mano porque considera que «no se escribe poesía con una máquina»).

Después puedes mirar a una pared o al suelo, como propone Da Vinci en Tratado de la pintura:

«Quiero insertar entre los preceptos que voy dando una nueva invención de especulación, que aunque parezca de poco momento y casi digna de risa, no por eso deja de ser muy útil para avivar el ingenio, la invención fecunda, y es que, cuando veas alguna pared manchada en muchas partes o algunas piedras jaspeadas, podrás, mirando con cuidado y atención, advertir la invención y semejanza de algunos países, batallas, actitudes prontas de figuras, fisonomías extrañas, ropas particulares y otras infinitas cosas; porque de semejantes confusiones es de donde el ingenio saca nuevas invenciones».

También puedes concentrar tu atención en cualquier pequeño objeto, como indican Andy Wharhol o David Lynch. Puede ser un objeto exquisito o vulgar. ¿Has reparado en el cuadro del salón o solo sabes que está ahí? Lo que importa es la atención.

Algunas técnicas surrealistas pueden ayudarte a crear asociaciones locas, como propone Cleese:

  • Escribe o pinta o dicta lo primero que venga a la cabeza: no pares; olvida el estilo. Hazlo.
  • Agiganta lo pequeño.
  • Reduce lo grande.
  • Mezcla objetos que no guardan relación. 
  • Sustituye o intercambia partes del cuerpo. 
  • Multiplica un objeto o una persona o un problema.

ALENTAR LA CREATIVIDAD DE LOS MÁS PEQUEÑOS DE LA CASA

Las técnicas de arriba también pueden avivar la creatividad de los más pequeños de la familia. 

Agatha Christie dijo en una entrevista para BBC Radio (1955): 

«La gente a menudo me pregunta qué me hizo empezar a escribir. Yo era una niña sin obligaciones, pero en aquella época las niñas tenían que hacer muchas cosas por sí solas. Hacían sus propios muebles para las muñecas y los regalos de Navidad para sus amigos. Me encontraba inventando historias e interpretando los distintos papeles, y no hay nada como el aburrimiento para hacer que uno escriba».

Christie no es la única artista con una infancia autosuficiente ante el aburrimiento. Como recuerda Gema Lozano en su artículo Esa molesta pero necesaria sensación llamada aburrimiento, , la investigadora británica Teresa Belton descubrió que reconocidos escritores, artistas y científicos pasaron su infancia con escasos estímulos externos.

Otro ejemplo muy conocido es Alan Moore, que pasó la infancia en el barrio más pobre de Northampton (Inglaterra), «incoloro, triste y monocromático (…). Un mundo con posibilidades limitadas», según cuenta el autor de Watchmen en Mindscape. Moore se evadía mentalmente leyendo cuentos de mitología y cómics norteamericanos: «Me abrieron la puerta de la imaginación».

Aún en nuestros días de tecnología sofisticada, o quizá por eso, los pequeños de la familia protestan que están aburridos. Sobre esto, la guionista y madre Julia Cameron, que ha inspirado a miles de artistas con su libro El camino del artista, propone en El camino del artista para padres:

«No trates de arreglar el aburrimiento del niño; más bien, deja que el niño encuentre sus recursos internos».

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