30 de junio 2022    /   CREATIVIDAD
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Cómo ser creativo como un niño de 5 años

Una guía práctica para reencontrarte con la genialidad que dejaste en la guardería

30 de junio 2022    /   CREATIVIDAD     por          
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«Mi hija se refirió una vez a los sueños como “Las historias en mis ojos”», escribió en Twitter lama-j. Era una respuesta al tuit de Teresa Dare:

«El hijo de 5 años de mi amigo acaba de ver un cuervo y lo ha llamado “águila de Halloween”».

Otras respuestas al tuit de Dare fueron:

  • Los lobos son perros de fiesta.
  • Los cementerios son patios de muertos.
  • Tirarse pedos es cantar en los pantalones.
  • Un rinoceronte es un unicornio de batalla.

La mayoría de las ocurrencias tenían como protagonistas a niños y niñas entre los 5 y los 7 años.

NACEMOS ARTISTAS

Picasso dijo a un periodista de The Times:

«Me llevó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño. Todo niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo artistas una vez que crecemos».

El toro - Picasso
The Bull. Picasso. Pasadena, Norton Simon Museum. 1946. Foto por Vahe Martirosyan CC 2.0

Picasso tenía razón al decir que todo niño es un artista. Un estudio de la NASA lo demuestra.

En 1968, la NASA quiso encontrar a futuros científicos innovadores entre 1.600 niños y niñas de 3 a 5 años. Pidió a los pequeños que ofrecieran ideas diferentes para resolver un problema. Cada cinco años, la NASA evaluó la creatividad de los pequeños hasta que estos se hicieron adultos. El resultado:

  • A los 3 años, el 98% de los pequeños eran genios creativos.
  • Al pasar de los 20 años, solo un 2% ofrecía soluciones originales.

Los datos de la NASA cambiaron a partir de 1990 según un estudio de la Universidad William and Mary de Virginia (EE UU). Este estudio concluye que cada nueva generación es menos creativa que la anterior, pero esto sería material para otro artículo. Aún podemos afirmar que los niños y las niñas son más creativos que los adultos.

LA CREATIVIDAD NO DESAPARECE, ESTÁ DORMIDA

El síndrome de savant adquirido demuestra que algunas personas con lesión cerebral adquieren espontáneamente habilidades artísticas y científicas sin estudio previo. (Actualmente, unas 50 personas en el mundo).

Un ejemplo de genio espontáneo es Jason Padgett, que según sus propias palabras, «antes era un idiota borracho». Tenía 31 años cuando al salir de un bar dos hombres le dieron una paliza que le provocó una conmoción cerebral. En el hospital le dieron el alta la misma noche. Aparentemente nada había cambiado. Poco después, Padgett comenzó a ver la realidad pixelada. Buscando respuestas descubrió que los píxeles que veía eran fractales, y para comprenderlas mejor estudió matemáticas —que odiaba de niño—. Ahora, Padgett expone dibujos de números y fractales e imparte conferencias sobre su experiencia y las Matemáticas.

Número Pi - Jason Padgett
Número Pi – Jason Padgett

Otro ejemplo es Jon Sarkin, un masajista terapéutico. Con 35 años tuvo un derrame cerebral por una operación fallida de tinnitus. Después de ella, desarrolló un extraordinario talento para la pintura, aunque antes solo había hecho monigotes. Ha creado portadas para Vanity Fair, The New Yorker y The York Times, y ha expuesto en Nueva York y en Los Ángeles.

Shadows Bright as Glass - Jon Sarkin
Shadows Bright as Glass – Jon Sarkin

Según la escritora científica Amy Nutt:

«La lesión cerebral de Sarkin le hace ver el mundo como si fuera nuevo todos los días (…). Eso es extraordinario para un artista».

Leigh Erceg es otro ejemplo. Era una granjera de 47 años que cayó a un barranco. Al despertar, no recordaba su vida anterior ni reconocía a su madre, pero «escuchaba colores y veía sonidos». Poco después, desarrolló extraordinarias habilidades para la música, la pintura, la poesía y las matemáticas.

Leig Erceg en su estudio
Leig Erceg en su estudio

Padgett, Sarkin y Erceg son ejemplos de que dentro de cada persona duerme un genio. Pero es mala idea golpearse la cabeza para despertarlo. El resultado podría ser nefasto e incluso convertirte en criminal. La Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, descubrió que 12 personas sin antecedentes penales cometieron delitos violentos tras sufrir una lesión cerebral. La universidad concluyó que las lesiones podrían estar relacionadas con áreas del cerebro que controlan la moral.

SER CREATIVO COMO UN NIÑO DE 5 AÑOS, UNA GUÍA PRÁCTICA

Los niños y las niñas no necesitan técnicas para crear, pero los adultos necesitamos un mapa, al menos. Así que justifiquemos «una guía práctica».

No temas, no encontrarás frases como «mira a tu niño interior» (excepto esta vez).

NO TE COMPARES

«La comparación mata la creatividad», dice Brene Brown, profesora de la Universidad de Houston. (Por supuesto, tampoco compares tu vida con las fotografías que las personas suben a las redes sociales o lo que te cuenten. La comparación también mata la alegría).

Aunque la rivalidad entre genios ha hecho avanzar el arte (Leonardo-Miguel Ángel) y la ciencia (Tesla-Edison), no debería ser motor de la creatividad.

Cuando comparas tus trabajos con los ajenos corres el riesgo de minusvalorar tu creatividad y abandonar. La creatividad es un proceso. Lo que hoy parece imperfecto puede ser la semilla de un trabajo para mañana.

Cuando un niño realiza un acto creativo no lo compara con el acto de otra persona. Ni compara su vida. Simplemente está enfocado en su acción creativa.

OLVIDA LAS METAS Y LOS OBJETIVOS

Hay problemas que requieren soluciones inmediatas y, con frecuencia, que las soluciones sean creativas. La covid-19 obligó a empresas, universidades y personas a ofrecer en poco tiempo soluciones innovadoras para el día a día.

«La necesidad es la madre de la invención», escribió Platón en La república.

Pero «la creatividad está en el proceso, más que en el producto», dice la educadora Dipanwita Ray, de la Universidad de Carolina del Sur (EEUU). Durante años, Ray observó a niños y niñas de 7 años en clases de arte y concluyó:

«El proceso, y no el producto final, es lo que importa en el arte de los niños. Así, la esencia de la creatividad reside en el viaje que se realiza para hacer cada obra maestra».

Esto no significa que la creatividad infantil no tenga resultados prácticos. Mozart componía con 5 años y Picasso pintaba como un profesional con 9 años.

Del juego infantil han surgido inventos a lo largo de la historia:

  • Benjamin Franklin tenía 11 años cuando inventó las aletas de buceo.
  • Robert Patch tenía 6 años cuando inventó el famoso camión de juguete con volquete.
  • Frank Epperson tenía 11 años cuando inventó los polos de agua con sabores artificiales. (Pero no se hizo rico porque con 23 años malvendió la patente).

Entre los inventos más recientes de niños y niñas están:

  • Un tenedor que enfría la comida.
  • Una cámara que se activa con la voz.
  • Una maceta con autorriego.
  • Una cortadora y freidora de patatas al instante.
Patatas fritas al instante por Isaac Lawson de 11 años
Patatas fritas al instante por Isaac Lawson de 11 años

NO TENGAS MIEDO A PENSAR TONTERÍAS

Ray considera que «la mayoría de los niños son tan creativos porque no les importa si su idea es estúpida o sin sentido».

En los adultos, lo más cercano a la creatividad infantil es la improvisación musical. La Universidad Johns Hopkins descubrió que cuando los músicos de jazz improvisan, apagan en su cerebro el área de la autocensura.

También puedes improvisar escribiendo, cocinando o solucionando el día a día. Simplemente, borra de tu cabeza lo de qué estúpida o poco práctica es tu idea. Einstein dijo que «si al principio la idea no es absurda, entonces no hay esperanza para ella».

CÓMO DESINHIBIRSE

Para perder el miedo a plantear «tonterías», conviene perder el miedo a hacer el ridículo. Para ello es aconsejable perder el miedo a jugar como los niños.

¿Por qué dejamos de jugar a ciertos juegos cuando crecemos?

Cuando encuentro un tobogán libre (por ejemplo, es un día laboral por la mañana), me lanzo por él. Los ancianos en los bancos sonríen. Quizá alguno piensa: «Ahí va un loco». «¿Y no decimos que los niños y los locos dicen la verdad? ¿Y no hay en el arte más verdad que, por ejemplo, en la política o las noticias?

Los niños y las niñas no piensan si se lanzan por el tobogán o no. Lo hacen. (Por favor, no te lances con tu hijo o hija entre las piernas. No protagonices un vídeo bochornoso cayendo sobre la criatura. No seas cobarde. Lánzate porque sí).

También, libérate cantando, bailando, hablando solo… Cualquier acto que nadie espera porque eres un adulto serio y formal.

CÓMO OLVIDAR LAS REGLAS PARA CREAR

En muchos artículos se dice «rompe las reglas». Pero los niños y las niñas no tienen idea de cuáles son las reglas.

Michael Dunn, profesor de psicología en la Universidad de Derby (Inglaterra), dice:

«Los niños no conocen las teorías. Sus cerebros no están condicionados. No han aprendido los deberes y los deberes del mundo adulto. No saben lo que es posible y lo que no lo es. ¿Cuántos adultos se arrastrarían por el suelo tratando de atrapar un rayo de sol?».

Así que la creatividad superior —la infantil— no trata de romper las reglas (lo que tampoco es difícil), sino de jugar sin reglas.

¿Cómo olvidamos lo que es posible y lo que no es posible?

  • Recuerda la cancioncilla Vamos a contar mentiras: «Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas». Inventa tus mentiras.
  • Toma lo inanimado (que no tenga forma humana —es tan obvio—) y dale vida. Para los pequeños, el sol tiene boca y ojos porque tiene que ver y comer.
  • Cambia el estado de la materia de un objeto. Imagina un cerebro gaseoso o una mesa de agua o un perro de hielo que pisa la calle en verano.
  • ¿Cuánto pesa el azul? ¿A qué saben las palabras? ¿A qué huelen las canciones?

TEN UNO O MÁS AMIGOS IMAGINARIOS

La psicóloga Eileen Kennedy-Moore dice que «a los 7 años, alrededor del 37% de los niños crean un amigo invisible». Expone que esto no indica que un niño tenga problemas. Al contrario, ayuda a los pequeños a ser empáticos y creativos. «Ellos casi siempre saben que estos amigos no son reales», aclara la psicóloga.

Según Kenndy-Moore, algunos adultos creativos aún cuentan con amigos imaginarios, pero lo callan para no recibir burlas ni ver cuestionada su salud mental.

El neurocientífico Jeremy E. Sherman, colaborador de Harvard, recuerda que Maquiavelo y Newton tenían amigos imaginarios.

Por otra parte, Charles Dickens creía que sus personajes tenían una vida propia ajena a las novelas. En las lecturas públicas de sus obras reproducía más de 300 voces distintas de esos personajes.

Glycon el dios escogido por Alan Moore como guía
Glycon el dios escogido por Alan Moore como guía

Alan Moore considera que dioses de culturas antiguas le acompañan cuando escribe. Según Moore:

«Si te adentras en un mundo mágico o mitológico, ¿por qué no tener guías apropiados para el camino?».

La idea de Moore recuerda a la que tenían los artistas de la Antigua Grecia. Poetas, músicos y dramaturgos creían que demonios que viven en las paredes inspiraban las obras.

Tesla escribió que su método creativo comenzó con amigos imaginarios:

«Comencé a viajar, mentalmente, por supuesto (…). Veía nuevos lugares (…), conocía a la gente, forjaba nuevas amistades y relaciones, y para mí eran tan queridas como las de la vida real».

Entonces, ¿cómo se tiene un amigo imaginario? Piénsalo, eso es todo. Imagina un encuentro con tu amigo realista o fantástico. Hazle preguntas. Espera las respuestas.

ESTAR EN EL MOMENTO PRESENTE

Cuando los niños y las niñas juegan —están creando—, no hay más tiempo que el del juego. Los adultos escapamos de nuestros trabajos o aficiones creativas a las distracciones digitales.

Un modo de permanecer en el presente es no huir al móvil, sino a la cocina o el cuarto de baño para darles un repaso. Así te llevas tus pensamientos, aunque tengas un estropajo en la mano. Es la técnica creativa de Chuck Palahniuk. También puedes hacer garabatos.

INTERPRETAR PERSONAJES

Escribe Gianni Rodari en Gramática de la fantasía que los niños y las niñas se toman su juego en serio. Los pequeños no fingen ser la doctora, el bombero y el poli. Realmente son la doctora, el bombero y el poli.

Recuerdo a una de mis sobrinas a los 11 años repasando sus lecciones, dando énfasis a los datos como si declamara en un escenario.

La mayoría de los adultos no jugamos a los roles, pero consideremos hacerlo… en todo. Por ejemplo, en lugar de construir o arreglar un aparato, seamos el aparato. ¿Qué necesitamos para funcionar?

Y cuando escribamos ficción o pintemos, seamos los personajes.

DIBUJAR GARABATOS

Escribe Ray:

«Para muchos niños, el arte consiste en trazar formas, líneas y círculos mientras tratan de descubrir qué pueden hacer con ellos».

Los adultos rara vez dibujamos. Esto no es bueno. Según el profesor de psiquiatría Srini Pillay de Harvard, dibujar garabatos mejora la retención de información, aumenta la concentración y alivia el estrés.

Garabatos de Tolkien
Garabatos de Tolkien
Garabatos de Henry Miller con insomnio
Garabatos de Henry Miller con insomnio

Balzac, Dostoievski, Borges, Faulkner, Tolkien… hicieron garabatos en los borradores. Ahora que la escritura a mano es rara, tengamos un cuaderno para garabatear o una pila de folios A4.

JUEGA CON LAS PALABRAS

«Las historias en mis ojos» es una de las más bellas definiciones sobre los sueños. Una frase sencilla que muchos adultos hubieran descubierto utilizando técnicas de creatividad aplicadas a las palabras.

Por ejemplo, prueba a considerar que las frases hechas son literales (justo como haría un niño):

  • El mundo es un pañuelo… ¿Quién lo tiene? ¿Está en el tendedero de un gigante? ¿Qué pasa si lo enrolla o se suena los mocos en él?
  • Imagina que alguien con alma de cántaro tiene un corazón de barro.
  • Matar moscas a cañonazo: Una guerra que perdimos…

Hace tiempo leí en el titular de una noticia: «Rodarán cabezas». Llovía en ese momento. Imaginé que las cabezas no rodaban: llovían. Y comencé a escribir una novela. Imaginé un parque. Siglo XIX. Niñeras, soldaditos, niños con cometas y niñas a la piola. Y llueve un millón de cabezas.

PALABRAS TABÚ

Rodari apunta que los niños y las niñas tienen una gran inventiva creando historias alrededor de una palabra tabú (prohibida por los mayores). Bien usándola o bien eludiéndola.

Al llegar a la adultez creemos que no tenemos palabras tabú. Estamos equivocados. Las palabras tabú para los adultos no son insultos soeces ni están relacionadas con los excrementos o el sexo. Son palabras prohibidas en nuestro círculo social o familiar. Palabras relacionadas con una enfermedad o temas delicados. En estos tabús hay una semilla de creatividad.

USA UN VOCABULARIO REDUCIDO

Cortázar comienza el relato Instrucciones para subir una escalera así:

«Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables».

Cortázar ha conseguido un lenguaje depurado que de alguna manera recuerda al lenguaje empleado por los pequeños para describir hechos o situaciones para los que carecen de palabras.

Si somos un niño con las palabras rinoceronte y unicornio, encontraremos fácil decir que el rinoceronte es un unicornio de batalla.

Un lenguaje reducido no implica un empobrecimiento de las ideas. George Simenon hizo carrera con un lenguaje limitado a propósito. El escritor francés dijo:

«Según las últimas estadísticas que manejo, a los 20 años un campesino francés emplea más o menos 600 palabras; los burócratas de las pequeñas ciudades usan entre 800 y 1.200 […]. Cuantas más palabras uses, menos posibilidades tienes de ser comprendido […], hay que usar pocas palabras abstractas; más palabras como mesa, nube y cama, y menos palabras como sublime o exteriorización. Es por eso, seguramente, que mis libros se traducen a un centenar de lenguas».

Simenon tenía una lista con 800 palabras. Cuando dudaba si empleaba una palabra poco común, consultaba la lista. Si la palabra no estaba en lista, la sustituía. (Siguiendo esta idea, he encontrado una lista de 1.000 palabras básicas para manejarse en español según 1000 Most Common Words).

Ahora, intenta trabajar con un lenguaje reducido.

CONFUNDIR PALABRAS

Padres y madres tienen anécdotas sobre sus pequeños empleando palabras cuyo significado desconocen.

Confieso que hace tiempo me cuesta seguir una conversación en ambientes ruidosos o cuando se entrecruzan conversaciones en un grupo. Algunas palabras no las oigo y otras me suenan parecidas a otras, aunque no tengan nada que ver. Vivo en continuo desconcierto, pero no me molesta. Es una fuente creativa para relatos de fantasía.

Pero no necesitas perder el oído para confundir palabras. Con frecuencia, encontramos erratas o una deficiente redacción en los textos que pueden servir como chispazo creativo, como en estos ejemplos:

«ABONO DE NIÑOS»

… leo en un anuncio del acuario de Sevilla.

Imagino que los niños de la calle y los huérfanos que nadie adopta acaban triturados para abonar los parques y jardines públicos.

«LITRETATURA»

… escribí por error en cierta ocasión. En lugar de aparcar la palabra, imaginé una máquina que trituraba historias. Era la responsable de las historias inacabadas.

Prueba también la técnica del poeta Louis Zukofsky: la traducción homofónica. Simplemente, transcribe el sonido de un poema o canción de un idioma que conozcas, pero no domines.

Y ahora es el momento en el que te pones en marcha para rescatar a tu niña o niño creativo.

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«Mi hija se refirió una vez a los sueños como “Las historias en mis ojos”», escribió en Twitter lama-j. Era una respuesta al tuit de Teresa Dare:

«El hijo de 5 años de mi amigo acaba de ver un cuervo y lo ha llamado “águila de Halloween”».

Otras respuestas al tuit de Dare fueron:

  • Los lobos son perros de fiesta.
  • Los cementerios son patios de muertos.
  • Tirarse pedos es cantar en los pantalones.
  • Un rinoceronte es un unicornio de batalla.

La mayoría de las ocurrencias tenían como protagonistas a niños y niñas entre los 5 y los 7 años.

NACEMOS ARTISTAS

Picasso dijo a un periodista de The Times:

«Me llevó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño. Todo niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo artistas una vez que crecemos».

El toro - Picasso
The Bull. Picasso. Pasadena, Norton Simon Museum. 1946. Foto por Vahe Martirosyan CC 2.0

Picasso tenía razón al decir que todo niño es un artista. Un estudio de la NASA lo demuestra.

En 1968, la NASA quiso encontrar a futuros científicos innovadores entre 1.600 niños y niñas de 3 a 5 años. Pidió a los pequeños que ofrecieran ideas diferentes para resolver un problema. Cada cinco años, la NASA evaluó la creatividad de los pequeños hasta que estos se hicieron adultos. El resultado:

  • A los 3 años, el 98% de los pequeños eran genios creativos.
  • Al pasar de los 20 años, solo un 2% ofrecía soluciones originales.

Los datos de la NASA cambiaron a partir de 1990 según un estudio de la Universidad William and Mary de Virginia (EE UU). Este estudio concluye que cada nueva generación es menos creativa que la anterior, pero esto sería material para otro artículo. Aún podemos afirmar que los niños y las niñas son más creativos que los adultos.

LA CREATIVIDAD NO DESAPARECE, ESTÁ DORMIDA

El síndrome de savant adquirido demuestra que algunas personas con lesión cerebral adquieren espontáneamente habilidades artísticas y científicas sin estudio previo. (Actualmente, unas 50 personas en el mundo).

Un ejemplo de genio espontáneo es Jason Padgett, que según sus propias palabras, «antes era un idiota borracho». Tenía 31 años cuando al salir de un bar dos hombres le dieron una paliza que le provocó una conmoción cerebral. En el hospital le dieron el alta la misma noche. Aparentemente nada había cambiado. Poco después, Padgett comenzó a ver la realidad pixelada. Buscando respuestas descubrió que los píxeles que veía eran fractales, y para comprenderlas mejor estudió matemáticas —que odiaba de niño—. Ahora, Padgett expone dibujos de números y fractales e imparte conferencias sobre su experiencia y las Matemáticas.

Número Pi - Jason Padgett
Número Pi – Jason Padgett

Otro ejemplo es Jon Sarkin, un masajista terapéutico. Con 35 años tuvo un derrame cerebral por una operación fallida de tinnitus. Después de ella, desarrolló un extraordinario talento para la pintura, aunque antes solo había hecho monigotes. Ha creado portadas para Vanity Fair, The New Yorker y The York Times, y ha expuesto en Nueva York y en Los Ángeles.

Shadows Bright as Glass - Jon Sarkin
Shadows Bright as Glass – Jon Sarkin

Según la escritora científica Amy Nutt:

«La lesión cerebral de Sarkin le hace ver el mundo como si fuera nuevo todos los días (…). Eso es extraordinario para un artista».

Leigh Erceg es otro ejemplo. Era una granjera de 47 años que cayó a un barranco. Al despertar, no recordaba su vida anterior ni reconocía a su madre, pero «escuchaba colores y veía sonidos». Poco después, desarrolló extraordinarias habilidades para la música, la pintura, la poesía y las matemáticas.

Leig Erceg en su estudio
Leig Erceg en su estudio

Padgett, Sarkin y Erceg son ejemplos de que dentro de cada persona duerme un genio. Pero es mala idea golpearse la cabeza para despertarlo. El resultado podría ser nefasto e incluso convertirte en criminal. La Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, descubrió que 12 personas sin antecedentes penales cometieron delitos violentos tras sufrir una lesión cerebral. La universidad concluyó que las lesiones podrían estar relacionadas con áreas del cerebro que controlan la moral.

SER CREATIVO COMO UN NIÑO DE 5 AÑOS, UNA GUÍA PRÁCTICA

Los niños y las niñas no necesitan técnicas para crear, pero los adultos necesitamos un mapa, al menos. Así que justifiquemos «una guía práctica».

No temas, no encontrarás frases como «mira a tu niño interior» (excepto esta vez).

NO TE COMPARES

«La comparación mata la creatividad», dice Brene Brown, profesora de la Universidad de Houston. (Por supuesto, tampoco compares tu vida con las fotografías que las personas suben a las redes sociales o lo que te cuenten. La comparación también mata la alegría).

Aunque la rivalidad entre genios ha hecho avanzar el arte (Leonardo-Miguel Ángel) y la ciencia (Tesla-Edison), no debería ser motor de la creatividad.

Cuando comparas tus trabajos con los ajenos corres el riesgo de minusvalorar tu creatividad y abandonar. La creatividad es un proceso. Lo que hoy parece imperfecto puede ser la semilla de un trabajo para mañana.

Cuando un niño realiza un acto creativo no lo compara con el acto de otra persona. Ni compara su vida. Simplemente está enfocado en su acción creativa.

OLVIDA LAS METAS Y LOS OBJETIVOS

Hay problemas que requieren soluciones inmediatas y, con frecuencia, que las soluciones sean creativas. La covid-19 obligó a empresas, universidades y personas a ofrecer en poco tiempo soluciones innovadoras para el día a día.

«La necesidad es la madre de la invención», escribió Platón en La república.

Pero «la creatividad está en el proceso, más que en el producto», dice la educadora Dipanwita Ray, de la Universidad de Carolina del Sur (EEUU). Durante años, Ray observó a niños y niñas de 7 años en clases de arte y concluyó:

«El proceso, y no el producto final, es lo que importa en el arte de los niños. Así, la esencia de la creatividad reside en el viaje que se realiza para hacer cada obra maestra».

Esto no significa que la creatividad infantil no tenga resultados prácticos. Mozart componía con 5 años y Picasso pintaba como un profesional con 9 años.

Del juego infantil han surgido inventos a lo largo de la historia:

  • Benjamin Franklin tenía 11 años cuando inventó las aletas de buceo.
  • Robert Patch tenía 6 años cuando inventó el famoso camión de juguete con volquete.
  • Frank Epperson tenía 11 años cuando inventó los polos de agua con sabores artificiales. (Pero no se hizo rico porque con 23 años malvendió la patente).

Entre los inventos más recientes de niños y niñas están:

  • Un tenedor que enfría la comida.
  • Una cámara que se activa con la voz.
  • Una maceta con autorriego.
  • Una cortadora y freidora de patatas al instante.
Patatas fritas al instante por Isaac Lawson de 11 años
Patatas fritas al instante por Isaac Lawson de 11 años

NO TENGAS MIEDO A PENSAR TONTERÍAS

Ray considera que «la mayoría de los niños son tan creativos porque no les importa si su idea es estúpida o sin sentido».

En los adultos, lo más cercano a la creatividad infantil es la improvisación musical. La Universidad Johns Hopkins descubrió que cuando los músicos de jazz improvisan, apagan en su cerebro el área de la autocensura.

También puedes improvisar escribiendo, cocinando o solucionando el día a día. Simplemente, borra de tu cabeza lo de qué estúpida o poco práctica es tu idea. Einstein dijo que «si al principio la idea no es absurda, entonces no hay esperanza para ella».

CÓMO DESINHIBIRSE

Para perder el miedo a plantear «tonterías», conviene perder el miedo a hacer el ridículo. Para ello es aconsejable perder el miedo a jugar como los niños.

¿Por qué dejamos de jugar a ciertos juegos cuando crecemos?

Cuando encuentro un tobogán libre (por ejemplo, es un día laboral por la mañana), me lanzo por él. Los ancianos en los bancos sonríen. Quizá alguno piensa: «Ahí va un loco». «¿Y no decimos que los niños y los locos dicen la verdad? ¿Y no hay en el arte más verdad que, por ejemplo, en la política o las noticias?

Los niños y las niñas no piensan si se lanzan por el tobogán o no. Lo hacen. (Por favor, no te lances con tu hijo o hija entre las piernas. No protagonices un vídeo bochornoso cayendo sobre la criatura. No seas cobarde. Lánzate porque sí).

También, libérate cantando, bailando, hablando solo… Cualquier acto que nadie espera porque eres un adulto serio y formal.

CÓMO OLVIDAR LAS REGLAS PARA CREAR

En muchos artículos se dice «rompe las reglas». Pero los niños y las niñas no tienen idea de cuáles son las reglas.

Michael Dunn, profesor de psicología en la Universidad de Derby (Inglaterra), dice:

«Los niños no conocen las teorías. Sus cerebros no están condicionados. No han aprendido los deberes y los deberes del mundo adulto. No saben lo que es posible y lo que no lo es. ¿Cuántos adultos se arrastrarían por el suelo tratando de atrapar un rayo de sol?».

Así que la creatividad superior —la infantil— no trata de romper las reglas (lo que tampoco es difícil), sino de jugar sin reglas.

¿Cómo olvidamos lo que es posible y lo que no es posible?

  • Recuerda la cancioncilla Vamos a contar mentiras: «Por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas». Inventa tus mentiras.
  • Toma lo inanimado (que no tenga forma humana —es tan obvio—) y dale vida. Para los pequeños, el sol tiene boca y ojos porque tiene que ver y comer.
  • Cambia el estado de la materia de un objeto. Imagina un cerebro gaseoso o una mesa de agua o un perro de hielo que pisa la calle en verano.
  • ¿Cuánto pesa el azul? ¿A qué saben las palabras? ¿A qué huelen las canciones?

TEN UNO O MÁS AMIGOS IMAGINARIOS

La psicóloga Eileen Kennedy-Moore dice que «a los 7 años, alrededor del 37% de los niños crean un amigo invisible». Expone que esto no indica que un niño tenga problemas. Al contrario, ayuda a los pequeños a ser empáticos y creativos. «Ellos casi siempre saben que estos amigos no son reales», aclara la psicóloga.

Según Kenndy-Moore, algunos adultos creativos aún cuentan con amigos imaginarios, pero lo callan para no recibir burlas ni ver cuestionada su salud mental.

El neurocientífico Jeremy E. Sherman, colaborador de Harvard, recuerda que Maquiavelo y Newton tenían amigos imaginarios.

Por otra parte, Charles Dickens creía que sus personajes tenían una vida propia ajena a las novelas. En las lecturas públicas de sus obras reproducía más de 300 voces distintas de esos personajes.

Glycon el dios escogido por Alan Moore como guía
Glycon el dios escogido por Alan Moore como guía

Alan Moore considera que dioses de culturas antiguas le acompañan cuando escribe. Según Moore:

«Si te adentras en un mundo mágico o mitológico, ¿por qué no tener guías apropiados para el camino?».

La idea de Moore recuerda a la que tenían los artistas de la Antigua Grecia. Poetas, músicos y dramaturgos creían que demonios que viven en las paredes inspiraban las obras.

Tesla escribió que su método creativo comenzó con amigos imaginarios:

«Comencé a viajar, mentalmente, por supuesto (…). Veía nuevos lugares (…), conocía a la gente, forjaba nuevas amistades y relaciones, y para mí eran tan queridas como las de la vida real».

Entonces, ¿cómo se tiene un amigo imaginario? Piénsalo, eso es todo. Imagina un encuentro con tu amigo realista o fantástico. Hazle preguntas. Espera las respuestas.

ESTAR EN EL MOMENTO PRESENTE

Cuando los niños y las niñas juegan —están creando—, no hay más tiempo que el del juego. Los adultos escapamos de nuestros trabajos o aficiones creativas a las distracciones digitales.

Un modo de permanecer en el presente es no huir al móvil, sino a la cocina o el cuarto de baño para darles un repaso. Así te llevas tus pensamientos, aunque tengas un estropajo en la mano. Es la técnica creativa de Chuck Palahniuk. También puedes hacer garabatos.

INTERPRETAR PERSONAJES

Escribe Gianni Rodari en Gramática de la fantasía que los niños y las niñas se toman su juego en serio. Los pequeños no fingen ser la doctora, el bombero y el poli. Realmente son la doctora, el bombero y el poli.

Recuerdo a una de mis sobrinas a los 11 años repasando sus lecciones, dando énfasis a los datos como si declamara en un escenario.

La mayoría de los adultos no jugamos a los roles, pero consideremos hacerlo… en todo. Por ejemplo, en lugar de construir o arreglar un aparato, seamos el aparato. ¿Qué necesitamos para funcionar?

Y cuando escribamos ficción o pintemos, seamos los personajes.

DIBUJAR GARABATOS

Escribe Ray:

«Para muchos niños, el arte consiste en trazar formas, líneas y círculos mientras tratan de descubrir qué pueden hacer con ellos».

Los adultos rara vez dibujamos. Esto no es bueno. Según el profesor de psiquiatría Srini Pillay de Harvard, dibujar garabatos mejora la retención de información, aumenta la concentración y alivia el estrés.

Garabatos de Tolkien
Garabatos de Tolkien
Garabatos de Henry Miller con insomnio
Garabatos de Henry Miller con insomnio

Balzac, Dostoievski, Borges, Faulkner, Tolkien… hicieron garabatos en los borradores. Ahora que la escritura a mano es rara, tengamos un cuaderno para garabatear o una pila de folios A4.

JUEGA CON LAS PALABRAS

«Las historias en mis ojos» es una de las más bellas definiciones sobre los sueños. Una frase sencilla que muchos adultos hubieran descubierto utilizando técnicas de creatividad aplicadas a las palabras.

Por ejemplo, prueba a considerar que las frases hechas son literales (justo como haría un niño):

  • El mundo es un pañuelo… ¿Quién lo tiene? ¿Está en el tendedero de un gigante? ¿Qué pasa si lo enrolla o se suena los mocos en él?
  • Imagina que alguien con alma de cántaro tiene un corazón de barro.
  • Matar moscas a cañonazo: Una guerra que perdimos…

Hace tiempo leí en el titular de una noticia: «Rodarán cabezas». Llovía en ese momento. Imaginé que las cabezas no rodaban: llovían. Y comencé a escribir una novela. Imaginé un parque. Siglo XIX. Niñeras, soldaditos, niños con cometas y niñas a la piola. Y llueve un millón de cabezas.

PALABRAS TABÚ

Rodari apunta que los niños y las niñas tienen una gran inventiva creando historias alrededor de una palabra tabú (prohibida por los mayores). Bien usándola o bien eludiéndola.

Al llegar a la adultez creemos que no tenemos palabras tabú. Estamos equivocados. Las palabras tabú para los adultos no son insultos soeces ni están relacionadas con los excrementos o el sexo. Son palabras prohibidas en nuestro círculo social o familiar. Palabras relacionadas con una enfermedad o temas delicados. En estos tabús hay una semilla de creatividad.

USA UN VOCABULARIO REDUCIDO

Cortázar comienza el relato Instrucciones para subir una escalera así:

«Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables».

Cortázar ha conseguido un lenguaje depurado que de alguna manera recuerda al lenguaje empleado por los pequeños para describir hechos o situaciones para los que carecen de palabras.

Si somos un niño con las palabras rinoceronte y unicornio, encontraremos fácil decir que el rinoceronte es un unicornio de batalla.

Un lenguaje reducido no implica un empobrecimiento de las ideas. George Simenon hizo carrera con un lenguaje limitado a propósito. El escritor francés dijo:

«Según las últimas estadísticas que manejo, a los 20 años un campesino francés emplea más o menos 600 palabras; los burócratas de las pequeñas ciudades usan entre 800 y 1.200 […]. Cuantas más palabras uses, menos posibilidades tienes de ser comprendido […], hay que usar pocas palabras abstractas; más palabras como mesa, nube y cama, y menos palabras como sublime o exteriorización. Es por eso, seguramente, que mis libros se traducen a un centenar de lenguas».

Simenon tenía una lista con 800 palabras. Cuando dudaba si empleaba una palabra poco común, consultaba la lista. Si la palabra no estaba en lista, la sustituía. (Siguiendo esta idea, he encontrado una lista de 1.000 palabras básicas para manejarse en español según 1000 Most Common Words).

Ahora, intenta trabajar con un lenguaje reducido.

CONFUNDIR PALABRAS

Padres y madres tienen anécdotas sobre sus pequeños empleando palabras cuyo significado desconocen.

Confieso que hace tiempo me cuesta seguir una conversación en ambientes ruidosos o cuando se entrecruzan conversaciones en un grupo. Algunas palabras no las oigo y otras me suenan parecidas a otras, aunque no tengan nada que ver. Vivo en continuo desconcierto, pero no me molesta. Es una fuente creativa para relatos de fantasía.

Pero no necesitas perder el oído para confundir palabras. Con frecuencia, encontramos erratas o una deficiente redacción en los textos que pueden servir como chispazo creativo, como en estos ejemplos:

«ABONO DE NIÑOS»

… leo en un anuncio del acuario de Sevilla.

Imagino que los niños de la calle y los huérfanos que nadie adopta acaban triturados para abonar los parques y jardines públicos.

«LITRETATURA»

… escribí por error en cierta ocasión. En lugar de aparcar la palabra, imaginé una máquina que trituraba historias. Era la responsable de las historias inacabadas.

Prueba también la técnica del poeta Louis Zukofsky: la traducción homofónica. Simplemente, transcribe el sonido de un poema o canción de un idioma que conozcas, pero no domines.

Y ahora es el momento en el que te pones en marcha para rescatar a tu niña o niño creativo.

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